Nefertiti, a debate

El conocimiento de datos relativos al arte también puede llegar mediante el estudio de programas televisivos, aspecto bien ilustrados por dos reportajes emitidos por National Geography Channel.

El primero ha sido emitido por National Geographic el 16 de julio, y se titula "Nefertiti y la Dinastía Perdida"; en este documental, el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, el Dr. Zahi Hawass revela nuevos hallazgos sobre la identidad de una misteriosa momia asociada al faraón Akhenaten, esposo de Nefertiti y, según algunos expertos, el padre del faraón Tutankamon. Muestra que el novedoso sistema de escáner llamado "tomografía computarizada" (CT) y un equipo sofisticado para realizar pruebas genéticas han permitido, y seguirán permitiendo, resolver los grandes enigmas de la egiptología. La CT virtualmente desenvuelve las momias sin dañarlas, ya que la máquina es capaz de producir unas 1.500 imágenes transversales por cadáver, que al reagruparse crean la imagen tridimensional del cuerpo. "Es la primera vez que utilizamos esta tecnología para identificar a una momia, y saber cómo y a qué edad murió. Ha servido también para saber quiénes eran la reina Nefertiti y su esposo, el faraón Akhenaten", dijo a Efe el experto.

Según Hawass, el momento más memorable de su investigación sobre Hatshepsut fue cuando entró a su tumba, ubicada en el subsuelo del Valle de los Reyes, cerca de Luxor. "Entrar a esta tumba fue toda una aventura, porque es muy peligroso. Es muy resbaladiza y profunda. Nadie había estado allí en los últimos 20 años", relata el secretario general. En el documental de National Geographic, Hawass busca confirmar si tres momias anónimas también halladas en el Valle de los Reyes son las de Nefertiti (momia 35), su marido, Akhenaten (momia 55) y la madre de éste, la Reina Tiye (momia 35, al igual que Nefertiti, ya que se hallaron una al lado de la otra). De momento, el egiptólogo adelanta que "los resultados del último escáner muestran claramente que es demasiado pronto para identificar de forma inequívoca a Akhenaten, pero señalan un hallazgo significativo, y es que esa momia tiene más de 60 años". Hasta ahora, otras investigaciones aseguran que este faraón habría muerto, como mucho, a los 30 años. Al igual, el escáner realizado a la presunta momia de Nefertiti, la conocida como 'La Dama Joven', ha desvelado que "no hay razones convincentes para identificarla como esta reina", incluso que "hay varias evidencias de que no se trata de ella, la más nueva e importante es que de los dos brazos hallados a su lado, el que le pertenece es el que estaba estirado y no el que se encontraba doblado". Según teorías egiptólogas, si una momia es hallada con un brazo estirado y el otro doblado sobre el pecho (generalmente el izquierdo) significa que pertenece a la realeza. En cuanto a la tercera momia, conocida como 'La Dama Mayor' y la asociada hasta ahora con la madre del faraón, la reina Tiye, Hawass desvela que los resultados de su escáner "ni confirman ni niegan esta identificación".

Por otro lado, el halo de misterio sigue rodeando la escultura policromada de la reina Nefertiti que se conserva en Berlín, un retrato que con su enigmática sonrisa -¿de sabiduría, de sensualidad o de desdén?- ha sido considerado la Mona Lisa de Amarna, la representación emblemática de las maravillas y misterios de una de las épocas más asombrosas de Egipto. El busto de Nefertiti, obra maestra de la retratística faraónica, guarda todavía hoy, después de casi 3.500 años, gran parte de sus secretos. Algunos, no obstante, han sido desvelados en una nueva inspección de la pieza practicada en Alemania con toda la panoplia de las nuevas tecnologías científicas, tomografia computadorizada incluida. Un excelente y emocionante documental, La odisea de Nefertiti, que ha estrenado asimismo National Geographic Channel, muestra esos análisis y sus resultados, sigue la historia del descubrimiento del busto y su cuestionado traslado a Berlín y revive la historia de una reina fascinante.

En paralelo al examen científico de la escultura, el documental nos traslada a El Amarna, las ruinas de la antigua capital del faraón hereje Akenatón, el esposo de Nefertiti. En el lugar, el británico Barry Kemp, uno de los egiptólogos más prestigiosos del mundo y que excava desde hace 30 años en el yacimiento, explica in situ -lo que resulta muy emotivo- los entresijos del hallazgo en 1912 del taller del escultor Tutmose, donde apareció el busto de la reina. El descubrimiento lo realizó una misión alemana de la Deutsche Orient-Gesellchaft dirigida por Ludwig Borchardt, que maniobró de manera turbia para que el busto saliera de Egipto y fuera a parar a Alemania. El documental aborda la polémica, reactivada recientemente, recabando opiniones favorables y críticas hacia la estancia del busto en Berlín.

El reportaje, que utiliza la habitual técnica de la recreación histórica ficcional con actores, hace aparecer al propio Borchardt excavando y, en otras secuencias, a la mismísima Nefertiti (delgada y bella, bien interpretada con sus trajes de lino blanco, aunque las vestimentas de la reina en las imágenes antiguas parecen haber sido mucho más osadas, incluso desvergonzadas, desde el punto de vista moderno). Entre las novedades del reportaje está el trabajo de Kemp para encajar uno de los bustos inacabados de Nefertiti en el cuerpo de una estatua del mismo granito jaspeado hallada por su predecesor Borchardt, lo que probaría que muchas de esas cabezas del taller amarniano estaban destinadas a completarse así. En el programa aparecen asimismo dos estudiosos alemanes que han investigado los archivos de Borchardt -un personaje poco querido, controvertido y escasamente acla-rado- y descubierto cartas suyas (incluidas de amor) que aportan nueva luz sobre él. El documental exhibe también fotos antiguas -entre ellas, algunas imágenes contemporáneas del descubrimiento del busto- e investiga pormenorizadamente la enigmática historia de la célebre escultura, muy apreciada por Hitler, durante la II Guerra Mundial.

La gran baza del programa es, por supuesto, el análisis tecnológico de Die Bunte Königin, la "reina pintada", como la denominó Borchardt, "el chequeo a la mujer más anciana de Berlín" que ha demostrado que se trata de una pieza original -y no una copia como se había sugerido- y que su estado de salud es bueno. La tomografía computadorizada muestra que el busto tiene una capa de escayola moldeada sobre una base, un núcleo de piedra, que es en realidad otra escultura, de caliza, de la reina y que la representa de manera muy distinta. Nadie sabe por qué el escultor trabajó así. Pero es hermoso que ni bajo el escalpelo de la ciencia la más bella de las reinas rinda la esencia última de su misterio.

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