domingo, 31 de agosto de 2008

El dedo en la llaga

Los creadores españoles comparten su lado más político en exposiciones donde muestran una actitud crítica en la que no rehúyen el análisis y la reelaboración de acontecimientos actuales.

La guerra de los Balcanes, las Torres Gemelas, Guantánamo, las esculturas de Franco y las pateras son algunos de los acontecimientos elegidos como tema de su trabajo por los artistas españoles que hoy se resisten a ver reducido el arte a un subyugante espectáculo de masas o a verlo confinado en el silencio de las salas de los centros y de las galerías de arte contemporáneo más exquisitas. Atrapados entre el espectáculo y el solipsismo, estos artistas optan por ofrecer al espectador una experiencia en la que el poder de seducción del arte es inseparable del análisis, la reflexión e incluso la invitación a la acción resistente o solidaria. El arte no es para ellos mero entretenimiento ni el solo juego con las extraordinarias posibilidades abiertas a las artes por las nuevas tecnologías. El hombre será el Homo ludens reivindicado por Johann Huizinga pero no por ello ha dejado de ser el Zoon politikón de Aristóteles.

Fernando Sánchez Castillo: Spitting Leaders, polémica fuente-escultura de Franco escupiendo a Stalin, instalada hace poco en la localidad gallega de Caldas de Rei

"Cualquier artista mínimamente informado del devenir del arte y la sociedad no puede menos que ser crítico. Los enemigos del arte son la decoración y el simulacro", sentencia Fernando Sánchez Castillo, el autor de la polémica fuente-escultura de Franco, instalada hace poco en la localidad gallega de Caldas de Reis, que forma parte de la estrategia con la que viene cuestionando el imaginario residual del franquismo.

Alicia Framis: Guantánamo Museum. La artista española Alicia Framis expone en Barcelona su proyecto sobre Guantánamo, el penal estadounidense. "Gracias a la cultura no nos estamos matando", asegura. Joan Sánchez

A una actitud semejante responde Alicia Framis, quien ha diseñado y expuesto el modelo de un museo dedicado a Guantánamo. En un mundo donde hay tres museos del Holocausto, la idea de construir uno que conmemore los horrores del campo de concentración de Guantánamo no es del todo descabellada. E induce a preguntarse por qué Estados Unidos construyó ese campo y por qué se empeña en mantenerlo abierto.

Joan Fontcuberta: 11S, reconstruye en esta imagen doble uno de los atentados

Joan Fontcuberta se remonta al comienzo de la "guerra contra el terrorismo" mediante 11-S, una doble imagen de las Torres Gemelas sometidas bajo el impacto de los aviones suicidas, compuesta como un rompecabezas por miles de pequeñas imágenes recolectadas por un programa de búsqueda aleatoria en el Google en el que figuraban unas cuantas palabras clave referidas al asolador atentado terrorista. Si una fotografía es siempre más que lo que ves, esta obra permite sospechar que en las imágenes del 11-S había, hay, más cosas de las que pudimos ver.

Simón Sainz: Víctimas de bombardeos. Este autor nos invita a descubrir no el crimen de guerra sino como los medios pueden transformarlo en una insólita experiencia insólita. En este óleo sobre lienzo muestran víctimas de bombardeos serbios en zona croata por encima de las posiciones bosnias en Mostar atendidas en un hospital. Sainz usó una imagen aparecida en Tve-1. (Colección Martínez Guerricabeitia)

Simeón Saiz: Víctima en Barandilla. En éste óleo sobre lino, a partir de una imagen aparecida en TVE-1 muestra la matanza de civiles en Sarajevo por proyectiles caídos juntos al mercado principal el lunes 28 de agosto de 1995

Simeón Saiz comparte la misma sospecha, a juzgar por la prolongada serie de pinturas que ha dedicado a descomponer las imágenes periodísticas de la guerra de los Balcanes. En las más antiguas, él se esforzaba en analizar los efectos ilusionistas propios de la fotografía y el vídeo, y en las más recientes, el pixelado característico de las emisiones televisivas. Pero en todas las etapas de la misma, Saiz ha fotografiado o refotografiado una y otra vez imágenes entresacadas de los diarios y los informativos de la tele siguiendo una estrategia que evoca las sucesivas ampliaciones realizadas por el fotógrafo protagonista de Blow up, la película de Antonioni. En ésta, las ampliaciones sucesivas permiten al final descubrir que el encuentro furtivo de unos amantes ocultaba un asesinato. Saiz nos invita a descubrir no el crimen de guerra sino las maneras tan refinadas como los media pueden convertirlo en una insólita experiencia estética.

Santiago Sierra: 3.000 hueco (Foto: Santiago Sierra)

El choque o el diálogo de civilizaciones, el Proceso de Barcelona, la Unión del Mediterráneo son los temas políticos e ideológicos que se debaten en torno a la brecha entre Europa, África y Oriente Próximo. Santiago Sierra es de los artistas que en este asunto se limitan a poner el dedo en la llaga, como hizo con la acción 3.000 agujeros realizada en 2002 en un campo de Vejer de la Frontera y registrada en un vídeo que fue incluido en la exposición Viva la muerte, clausurada hace poco en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria. En aquella oportunidad reunió a un grupo de inmigrantes subsaharianos sin papeles y los puso a cavar en pleno campo, un agujero de 180×70×70 centímetros. Los subsaharianos, inquietos ante el aparente sinsentido de la acción que les había sido encomendada, llegaron a temer que las fosas les estuvieran destinadas.

De la estrategia de utilizar en las acciones artísticas gente ajena al arte -que es la marca de fábrica de Sierra- se apropió el colectivo Democracia que, en la inauguración de su exposición en la Prometeo Gallery de Lucca (Italia), llenó las salas de la misma, con alimentos desechados por una gran superficie cercana e invitó a los parados e indigentes de la zona a que entraran y se llevaran cuanto quisieran.

Fotogramas del vídeo Miedo/Jauf (2007), de Antoni Muntadas

Antoni Muntadas ha abordado la cuestión del Estrecho de manera distinta de la de Sierra. Lo ha hecho en un vídeo titulado On translation: Miedo / Jauf, que consiste en la edición de las entrevistas hechas a habitantes de Tarifa y de Tánger, a quienes preguntó qué era el miedo para ellos y cuáles eran los motivos que les empujaban a tenerlo. La obra forma pareja con On translation: Fear / Miedo, un vídeo de 2005 en el que se veía a habitantes de San Diego y Tijuana responder a la misma clase de preguntas. Muntadas ha querido así llamar la atención sobre dos de los puntos calientes de la frontera conflictiva entre el primer y el tercer mundo, donde el diálogo entre las partes parece más necesario que nunca. Y de nuevo el contraste con Santiago Sierra, quien, en 2007, intervino en un descampado de Ciudad Juárez de México excavando en la tierra desnuda letras de 20 metros de longitud que formaban la palabra "sumisión". El plan era llenar cada una de esas letras-foso con un combustible al que un día y a una hora señalada le prendería fuego. La policía mexicana lo impidió irritada por lo que consideraba una afrenta a la nación. Hubo quienes pensaron, por el contrario, que con esta obra Santiago Sierra había puesto otra vez el dedo en la llaga.

Carlos Jiménez, El dedo en la llaga, El País / Babelia, 23 de agosto de 2008

sábado, 30 de agosto de 2008

Santiago Calatrava dará la cara en Venecia

Santiago Calatrava acudirá a Venecia para defender personalmente el puente que ha construido sobre el Gran Canal, que está siendo objeto de virulentos ataques desde diferentes sectores políticos y ciudadanos de la capital del Véneto. Calatrava está "muy disgustado' por la suspensión de la ceremonia oficial en la que el presidente de Italia iba a inaugurar su obra, según ha explicado el alcalde de la ciudad. Massimo Cacciari.

El arquitecto español comparecerá ante los periodistas venecianos el martes 2 de septiembre para afrontar la polémica desatada prácticamente desde que se presentó el proyecto, hace ya diez anos. De esta manera pretende acallar las criticas de quienes llegaron a augurar el derrumbamiento de una infraestructura que ha costando cinco veces más de lo inicialmente anunciado.

Las autoridades de Venecia decidieron cancelar la inauguración del puente que inicialmente se había anunciado para el 18 de septiembre, día en que el presidente de la República viajará a la Ciudad de los Canales con motivo del sexagésimo aniversario de la Constitución Italiana. Los asesores de imagen de Giorgio Napolitano han considerado más conveniente no relacionar a la primera magistratura del Estado con un asunto que divide de tal manera a la sociedad. Finalmente, el puente de Calatrava se abrirá al público un día cualquiera y sin ninguna clase de celebración.

Diseñado para conectar la estación ferroviaria de Santa Lucía con la plaza de Roma, se trata del primer puente que se construye sobre el Gran Canal desde hace 125 años. La obra ha costado 20 millones de euros lo que supone un desvió de más del 500 por ciento sobre el presupuesto inicial. Pero no es ésa la única razón para la polémica. Desde que se anunció su construcción en 1998 se han alzado numerosas voces que criticaban su moderno diseño en acero y cristal como una "injerencia intolerable" en el tradicional urbanismo veneciano y también se han puesto en duda su seguridad y la honestidad de algunos de los contratos. "Nadie está satisfecho de como ha concluido todo el asunto", declaró a Efe Mará Rumiz, concejal de Obras Públicas del Ayuntamiento. Rumiz considera el puente "bellisimo" y sigue creyendo que "Venecia necesitaba una gran obra de arquitectura contemporánea" como ésta, por lo que está segura de que "los ciudadanos venecianos y los turistas sabrán apreciar la originalidad de la construcción y su utilidad1.

También entre los expertos hay división de opiniones. Paolo Baratta, presidente de la Bienal de Arte de Venecia, ha declarado al Corriere della Sera que el Puente de Calatrava le gusta y que "además es útil, y la utilidad es belleza'. No es la clásica obra que va más allá de lo necesario o del exhibicionismo". Vittorio Sgarbi, un crítico de Arte muy respetado en Italia, opina sin embargo que el puente "es inútil, peligroso y dañino". Además, 'resulta feo" en la tradicional silueta de Venecia.

Ninguna otra estructura veneciana está tan vigilada en estos momentos. El fiscal Cario Mastelloni ha abierto una investigación sobre su estabilidad, aunque de momento no haya hipótesis de delito. La Fiscalía quiere aclarar si hay peligro de derrumbamiento, como han insinuado algunos técnicos, además del coste económico y la selección de los materiales. También se está ocupando del asunto el Tribunal de Cuentas por iniciativa del ex comisario europeo de Medio Ambiente, Cario Ripa di Meana, quien denunció 'gravísimos errores" y "carencias de seguridad". El alto Tribunal encargó la investigación a la Guardia de Finanzas de la República. Por si no fuera suficiente, los inspectores de la Autoridad de Vigilancia sobre las Obras Públicas intervinieron en el asunto tras recibir denuncias de la oposición política que considera escandalosa la evolución de los costes: de un presupuesto inicial de sólo 4 millones de euros se ha llegado a más de 20 millones.

También los técnicos en infraestructuras siguen la evolución del Puente de Calatrava durante las 24 horas del día. El elegante arco metálico parece tener vida propia y se mueve de forma inquietante cuando la gente camina sobre él. También se supo que pocas semanas después de colocarse sobre el Gran Canal cedió más de un centímetro, aunque el responsable municipal de la obra, Salvatore Vento, dijo que no había "motivo para preocuparse" ya que la construcción fue proyectada para moverse hasta cuatro centímetros.

Por si acaso, el Ayuntamiento ha dado orden de instalar unos sensores que registran en tiempo real cualquier desplazamiento de las bases del primer puente que se construye en la ciudad de los canales desde hace 125 años. El director del montaje del puente, Roberto Casarín declaró al diario La Repubblica que la vigilancia es por 'pura precaución' y que los datos surgidos de las pruebas son "absolutamente tranquilizadores1. Aún así. Casarin ha firmado un contrato de cinco anos con la empresa que va a monitorizar el puente hasta 2012' para ver su comportamiento", lo que también costará al Ayuntamiento mucho dinero.

El Ayuntamiento veneciano tuvo que gastar otro millón de euros suplementario en la instalación de 16 gigantescos gatos de hierro para sujetar los márgenes del Canal mientras se instalaba el puente. Cada una de las orillas debía resistir una presión equivalente a la de 37 camiones de 40.000 kilos, según dedujo el ingeniero Giorgio Romaro, contratado para estudiar si los pretiles del Gran Canal soportarían el peso de la nueva estructura. La subida del presupuesto continuará durante los próximos anos porque 'el puente es completamente artesanal y la reparación o sustitución de cualquiera de sus partes será costosisima", desde las baldosas del suelo, hechas de cristal, hasta el último tomillo, como se encargó de denunciar la oposición conservadora, que está siendo muy critica con este caso.

La espectacular creación de Santiago Calatrava comenzó a levantarse sobre el Gran Canal de Venecia el 28 de julio de 2007. tras diez años de discusiones sobre el proyecto. Primero se colocaron dos gigantescos sillares, de 85 toneladas cada uno, y luego llegó la pieza central de 250 toneladas que se colocó de orilla a orilla. La 'clave del arco', de 55 metros de longitud, llegó sobre dos camiones especialmente diseñados con centenares de ruedas que eran capaces de girar en todas las direcciones. De esa manera, el último trozo de puente, que sólo podía recorrer el canal en sentido longitudinal, hizo una rotación de 90 grados para adoptar su postura natural sobre las aguas. A partir de esa fase, un conjunto de sofisticados mecanismos hidráulicos comenzaron a levantar la enorme pieza metálica a la vez que el pontón se desplazaba. Luego, el arco bajó muy lentamente sobre los dos primeros fragmentos y se pudo comprobar con alivio que la estructura resistía, desmintiendo así la 'segura catástrofe" que habían anunciado los más críticos.

Quienes siguen muy enfadados son los representantes de las asociaciones de discapacitados que echaron en falta un acceso para quienes necesitan cruzar el puente en silla de ruedas. Este 'error de evaluación1, como lo calificó el alcalde veneciano se está subsanando ahora con la construcción a toda prisa de una especie de telecabina que no entrará en funcionamiento hasta finales de 2008.

A pesar de todo, el alcalde Massimo Cacciarí sigue pensando que el puente es la obra "cualitativamente más importante que se ha realizado en Italia en el último decenio' y que se convertirá en "una nueva atracción para atraer a más turistas'.

Santiago Calatrava dará la cara en Venecia, arteselección.com, 28 de agosto de 2008

El arado del cielo

Nacido en 1893 en Barcelona, cuando Miró pinta este cuadro cuenta con 26 años y está ya a punto de dar su salto a París. Aunque la consolidación plena de su personalidad y de su estilo se producirá en la capital francesa, donde asiste, en un privilegiado primer plano a la gestación del surrealismo, es inadecuado considerar que la obra anterior de Miró es inmadura e irrelevante. Uno de los indiscutibles méritos de la exposición, Miró: Tierra, que ahora se exhibe en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, comisariada por Tomás Llorens, es precisamente reivindicar la importancia de las raíces físicas y antropológicas de Miró. Hijo de un menestral barcelonés, que trató infructuosamente de orientar los pasos de su vástago por derroteros comerciales, el joven Miró, tras unas primeras tentativas frustrantes en la Escuela de Artes Industriales y Bellas Artes de La Llotja y un paso más fructífero por el taller de Francesc Galí, empezó a encontrar su propio camino a partir aproximadamente de 1915. El punto crítico de este cambio se produjo en 1911, cuando, pasó una larga etapa en la masía familiar ubicada en la localidad tarraconense de Montroig, donde no sólo afianzó su vocación artística, sino que descubrió la atracción magnética que sentía por la vida rural.

Miró: Pueblo e iglesia de Montroig

Una de las aportaciones más certeras de Tomás Llorens en esta exposición ha consistido no sólo en resaltar la importancia de lo telúrico en la obra mironiana, sino confrontarlo con la versión crítica del formalismo americano, que había establecido que el punto culminante de irradiación innovadora del artista catalán se produjo con la serie de las Constelaciones, que no en balde habían dejado una profunda huella en el naciente expresionismo abstracto.Quien ahora contemple Pueblo e iglesia de Montroig, un paisaje donde el caserío urbano de esta localidad se ve rodeado por las huertas y jardines que lo circundan y sostienen, podrá apreciar la asimilación por parte de Miró de las modernas lecciones del cromatismo fauvista, con sus violentos contrastes, y del cubismo maduro, con el aplanamiento de la perspectiva, pero, por encima de este inteligente adiestramiento en el desarrollo de las vanguardias, sentirá la potencia del pálpito físico que demuestra el artista no sólo ante la feracidad de lo orgánico, sino su bullir invisible, formado por una agitación de partículas. Esta capacidad de Miró para lograr que nos apercibamos no sólo de la compacta contundencia de lo real, sino, a su vez, de su misteriosa fragilidad y evanescencia, esta visión verticalizada de todos los niveles de la vida orgánica, le convierten, en efecto, en un surrealista antes de la invención del surrealismo. No cabe duda, por otra parte, que el terreno estaba abonado para ello en la tradición cultural y artística del litoral mediterráneo, así como lógicamente, la impronta de Miró dejó consecuencias posteriores, visibles, entre otros, en artistas catalanes desde Tàpies al mismo Barceló. No obstante, el acierto de Llorens en esta exposición al enraizar a Miró frente a sus deslocalizaciones se pierde, a mi modo de ver, un tanto, en la segunda parte, cuando su localización se hace excesiva, quizás porque, quien ara la tierra, también, por fuerza, ara el cielo, y quien tiene raíces es quien más universalmente se extiende.

Miró: Tierra. Museo Thyssen-Bornemisza. Paseo del Prado, 8. Madrid. Hasta el 14 de septiembre.

Francisco Calvo Serraller: El arado del cielo, El País / Babelia, 23 de agosto de 2008

viernes, 29 de agosto de 2008

"Tenéis cuatro meses para salvar dos 'tizianos'", advierte un aristrócrata británico

Un aristócrata escocés ha dado un ultimátum al Estado británico: si quiere salvar dos valiosos tizianos, tiene cuatro meses para reunir 100 millones de libras (126 millones de euros), según informa el diario inglés The Times. Si no, las obras podrían acabar en colecciones privadas. Se trata de una ganga, según algunos expertos, ya que las dos obras del maestro renacentista están valoradas en unos 300 millones de libras (375 millones de euros). Se trata de Diana y Acteón, que se vendería por 50 millones de libras (62 millones de euros), y Diana y Calisto, por otros 50 millones. El duque de Sutherland ha puesto como fecha tope el próximo fin de año.

Tiziano: Diana y Acteón (1556-59). Oleo sobre lienzo, 188 x 206 cm. National Gallery, Edimburgo). Cedido por el Duque de Sutherland.

Perder esos cuadros sería para las galerías británicas como si la de los Uffizi, de Florencia, se quedase sin sus botticelli o el Louvre, sin su Mona Lisa, señalan algunos especialistas. Según el periódico, el ministro de Cultura, Andy Burnham, ha pedido a su colega de Economía, Alistair Darling, una contribución de entre diez y veinte millones de libras, que se sumarían al dinero procedente de un fondo destinado a salvar el patrimonio nacional y a eventuales donaciones privadas. Sería la primera contribución de ese tipo desde 1972, cuando el Gobierno dio a la National Gallery de Londres 381.599 libras (473.800 euros) para ayudarle a comprar La muerte de Acteón, también de Tiziano, por 1,8 millones de libras (2,2 millones de euros).

Una recaudación para una "ganga"

Según los directores de la National Gallery de Londres y de las National Galleries de Escocia, la oferta del duque es "una gran ganga". El dinero que se quiere recaudar para la compra de ambos cuadros es casi cinco veces el precio récord -22 millones de libras (27 millones de euros)- que pagó en el 2004 la National Gallery de Londres por La Virgen de los Claveles, de Rafael. Según Nicholas Penny, director de la National Gallery de Londres, los tizianos tuvieron un enorme impacto en el arte británico: hicieron que Constable cambiara la forma de pintar el paisaje y eran admirados profundamente por Turner.

Tiziano: Diana y Calisto (1556-59). Oleo sobre lienzo, 188 x 206 cm. National Gallery, Edimburgo). Cedido por el Duque de Sutherland.

Si se consigue recaudar ese dinero, el aristócrata está dispuesto a ampliar durante otros 21 años el préstamo de su colección de 27 pinturas de grandes maestros a la Galería Nacional de Escocia, donde se exponen actualmente. En caso contrario, el duque de Sutherland venderá algunas de las obras de su colección aunque no tienen por qué ser necesariaente los dos tizianos.

Una colección con Rafael, Rembrandt y Poussin

La colección del duque incluye además obras maestras de Rafael, Rembrandt y Poussin, y la publicación especializada The Art Newspaper valora el conjunto en unos 1.640 millones de euros. Sus obras más importantes fueron adquiridas a la familia del duque de Orleans después de la Revolución Francesa. Durante la Segunda Guerra Mundial la familia del duque de Sutherland llevó los cuadros a Escocia, lo que los salvó de una casi segura destrucción cuando su residencia londinense de Bridgewater House fue blanco de las bombas alemanas.

A la muerte del sexto duque de Sutherland, en el año 2000, el título pasó a su primo, Francis Egerton, cuyas dificultades económicas le obligaron ya a vender en el 2003 otro Tiziano, la Venus Anadiómena, a las National Gallery de Escocia por 11,6 millones de libras (14,4 millones de euros). Si se recaudasen finalmente los 100 millones de libras, las Galerías Nacionales de Londres y Escocia, en Edimburgo, se turnarían para exponer los dos Tizianos.

[ELPAÍS.com/EFE- Londres]: "Tenéis cuatro meses para salvar dos 'tizianos'", advierte un aristrócrata británico, El País, 28 de agosto de 2008

Halladas nuevas pinturas rupestres en cuatro abrigos rocosos de Teruel

El Parque Cultural de Albarracín, en la provincia de Teruel, acaba de sumar cuatro nuevos enclaves a la lista de pinturas rupestres que ya atesoraba. Las últimas fueron localizadas hace unos días por unos agentes forestales, mientras trabajaban en un pinar de la localidad de Tormón, una de las que forman el Parque Cultural, junto con Albarracín, Bezas, Pozondón y Ródenas.

Hasta ahora había censados en Aragón 132 abrigos rocosos con arte rupestre, repartidos por las tres provincias. De todos ellos, una treintena se localizan en el Parque Cultural de Albarracín. Los que han aparecido ahora mantienen los elementos típicos de la pintura rupestre, siguiendo los usos propios del Mesolítico y del Neolítico, hace entre 10.000 y 6.500 años.

En la imagen, pinturas de arte rupestre de Valltorta (Castellón), similares a las halladas ahora en Teruel

Una escena de lucha

Pero entre estas pinturas que acaban de localizarse también hay singularidades. La más importante, que en uno de esos abrigos aparece la escena de una batalla, una lucha entre dos grupos armados con arcos. Es algo novedoso, según destacó ayer el director general de Patrimonio Cultural del Gobierno aragonés, Jaime Vicente. Afirmó, además, que estos hallazgos «abren perspectivas de nuevas localizaciones».

Y es que los abrigos de arte rupestre censados hasta ahora en el Parque Cultural de Albarracín fueron localizados hace ya muchos años. La mayor parte de ellos se encontraron en los años 20 del siglo pasado, y el resto en los años 80. Ahora se cree que las pinturas que se acaban de encontrar pueden no ser las únicas en esta zona de la provincia de Teruel y que los montes y valles de Tormón pueden encerrar todavía más muestras de arte rupestre pendientes de ser localizadas.

Campaña de búsqueda

Por eso, la Dirección General de Patrimonio del Gobierno aragonés ha decidido organizar una campaña de búsqueda de nuevas pinturas rupestres en estos parajes. Eso sí, no se llevará a cabo hasta el año que viene. Será en primavera y en otoño, porque son las mejores épocas para este tipo de tareas: en verano, la luz excesiva entorpece la visión de este tipo de pinturas; y, en invierno, la humedad oscurece la roca y tampoco facilita la localización de estos restos artísticos.

Estas pinturas que han sido localizadas ahora, como las que ya se tenían censadas, pertenecen al Arte Rupestre Levantino, declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1998. En España hay censados más de 700 abrigos rocosos con arte rupestre, repartidos por Andalucía, Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia.

Con los que han aparecido ahora se va a seguir el protocolo habitual de actuación, según ha indicado Jaime Vicente. El primer paso va a ser un «estudio exhaustivo» de estas pinturas rupestres, que quedarán bajo la mirada analítica de los científicos. A continuación, se procederá a instalar elementos de protección para garantizar la conservación de estos restos. Y, por último, se procederá a la difusión cultural de estas nuevas muestras de arte rupestre con las que se viene a reforzar la oferta patrimonial del Parque Cultural de Albarracín, una de las áreas de mayor interés paisajístico y monumental de Aragón.

Roberto Pérez (Zaragoza): Halladas nuevas pinturas rupestres en cuatro abrigos rocosos de Teruel, ABC, 29 de agosto de 2008

jueves, 28 de agosto de 2008

Cultivo de la tierra en Taiwán

Kengo Kuma

Ya no basta con tener dinero y poder adquirir una vivienda de lujo. También hay que ser un conocedor para ostentar la riqueza y saber comprar arquitectura. Ésta debe venir firmada por un arquitecto que tenga o se atribuya a sí mismo un cierto prestigio mediático. Estas dinámicas se hacen posibles gracias a los aportes de un capital especulativo procedente de la fortuna de nuevos ricos a quienes poco les interesa el tema arquitectónico, pero que realizan sus inversiones esperando no sólo beneficios materiales, sino también darse una pátina de mecenas de vanguardia que los eleve un escalafón más, imbuyéndoles de un prestigio que no les aportaría la mera posesión de capital y la habilidad y el éxito en los negocios. Si esto es indispensable para el comprador, para el arquitecto globalizado queda además el plus de marcar un hito en el mapa de su territorio de operaciones. Propiciar una conquista más para evangelizar sobre la buena nueva de la arquitectura en países donde, según su criterio, la modernidad ha tenido poca significación y donde los aborígenes aguardan al hombre blanco con respeto y veneración.


Akihisa Hirata

Todo esto, que en un principio podría entenderse como una serie de despropósitos, y que seguramente lo es en muchos aspectos, parte de una intención de base optimista. Taiwán es un país que atraviesa un activo proceso de apertura hacia el exterior en la búsqueda de influencias y caracteres que converjan en la formulación de su identidad actual. De este proceso forma parte la convocatoria de arquitectos -procedentes tanto de países occidentales como del «lejano Oriente»- como Peter Eisenman, Zaha Hadid, Tadao Ando o Toyo Ito, quienes llevan adelante proyectos de envergadura en ciudades como Taipei, Taichung, Kaohsiung o Hschinchu.


Toshiko Mori

Surtidos variados
. En este contexto -y en la estela de proyectos como Heyri Art Valley (Corea), CIPEA y Ordos 100 (China), que integran la participación de arquitectos locales e internacionales-, el emprendimiento de carácter privado de Next Gene20, encabezado por el promotor inmobiliario Tony Lu y dirigido por el arquitecto Yu-Tung Liu, emerge como una iniciativa de ambición significativa, ya que no sólo trata de fomentar el diálogo entre perspectivas locales y foráneas, sino que, a la manera de una especie de Weissenhof Siedlung para el comienzo del siglo XXI, trata de generar la investigación y desarrollar nuevos modelos de vivienda para nuestro tiempo.


Yung Ho Chang

Next Gene20 reúne a veinte arquitectos -diez taiwaneses y diez internacionales- para diseñar un total de ciento setenta y seis viviendas en el noreste de la isla, en Aodi, a unos cincuenta minutos de Taipei, la capital. Se trata de una zona de gran belleza natural, cuya zona costera es un parque natural protegido. Cada arquitecto debe desarrollar la planificación de un área, contando con tres o diez casas, en función del terreno asignado. «Cada arquitecto debe cultivar su propia tierra», sugiere metafóricamente Yu-Tung Liu, enfatizando que el concepto propuesto es el de plantear nuevos estilos de vida, conceptos de entornos residenciales que surjan de una reflexión acerca de cómo plantear nuevas relaciones que hibriden la casa y el hecho de habitar con el paisaje. «Llamamos al proyecto Next Gene20 porque el pensamiento, la percepción o el estilo de vida deben ser distintos dentro de este nuevo entorno», añade Liu.

Fernando Menis

Por todo esto, Next Gene20 tiene interés: por el fundamento de su base proposititiva y por su compromiso de utilidad con el desarrollo arquitectónico, así como la voluntad de arriesgar conceptos para la arquitectura contemporánea que puedan constituir paradigmas para el desarrollo. «Este tipo de procesos son como tormentas de ideas», apunta Liu.



Shu-Chang Kung

Pero posiblemente el reto más grande y estimulante que propone el proyecto sea la posibilidad de desarrollar un nuevo concepto de comunidad residencial -si es que esto es posible- no enmascarándola como una eutopía: otorgando la posibilidad de vivir en un paisaje natural, a la vez que se trabaja en la ciudad.


David Chun-Tei Tseng

Idílica pantalla
. Tras toda esta pantalla de idílica vanguardia, Next Gene20 es esencialmente una mera urbanización para las clases pudientes. Si este aspecto se asume sin disimulos, el proyecto propone una auténtica nueva formulación para este tipo de desarrollos inmobiliarios, rechazando esas arquitecturas cursis, estereotipo de telefilmes, a través de conceptos domésticos que crean nuevos marcos de relación entre los espacios interiores en interacción con los exteriores, y en la construcción de una relación fluida del paisaje con la vida del hogar.


Jay Wen-Chieh Chiu

El compromiso ante el proyecto y los resultados de las propuestas formuladas es dispar. Si bien la mayoría de los arquitectos locales despliega todo el potencial de su lenguaje formal y conceptual con mayor o menor fortuna, entre los internacionales destaca la calidad y coherencia de los proyectos de Fernando Menis y Kengo Kuma, cuya actitud creativa madura y sensible les permite aventurarse en un profundo diálogo poético con el lugar, en el que son capaces de hacer emerger la intensidad de su propio lenguaje. Esta actitud contrasta rotundamente con aproximaciones más mediocres o tediosas, seguramente atentas al objetivo de lograr conceptos contemporáneos de bienestar en armonía con el paisaje.


Ray Chen

Desafortunadamente, Next Gene20 no ha sido inmune a cierta actitud en la arquitectura actual, y no sólo entre las estrellas de primer nivel, que ha perdido todo el compromiso, y en la que el arquitecto es un personaje tramposo que intenta vender su producto prefabricado, como dejan patente los mediáticos MVRDV, desde la soberbia y una completa ignorancia, no sólo por su desdén hacia el comitente, sino por su propia incapacidad de generar arquitectura creíble.

Irving Hung-Hui Huang

Los peores de la clase. En la misma senda se encuentra Julien de Smejdt, con su artificiosidad en una propuesta aberrante por su incapacidad para adecuarse a una cuestión funcional tan evidente como la climatología del lugar. Desinterés en la cultura local y una posición simplista, que les capacita para trasplantar caprichosamente y sin avergonzarse sus modelos preconcebidos y bien conocidos. La desidia, la incapacidad o el temor al riesgo de asumir como un desafío el meditar los conceptos y necesidades propuestos por este emprendimiento han llevado a algunos arquitectos a desperdiciar el valor de la oportunidad ofrecida.

Yu-Tung Liu

Cabe esperar el desarrollo material de este proyecto para constatar en el futuro si el experimento de especulación y espectáculo, ahora aún en estado de idea (promoción y venta), sirve como estímulo para el desarrollo de la arquitectura o, por el contrario, para delatar sus carencias.

Freddy Massad: Cultivo de la tierra en Taiwán, ABCD Las Artes y Las Letras, nº 864 23 de agosto de 2008
Ilustraciones obtenidas en First images of Taiwan architect-designed villas released, www.bdonline.co.uk, 8 de abril de 2008

Arquitectos: Herzog & De Meuron harán el BBVA

Si los organizadores de los Juegos Olímpicos de Pekín han centrado gran cantidad de su esfuerzo en lograr el mayor impacto mediático posible, lo han logrado indudablemente gracias al que ha sido el edificio más visto y nombrado durante estas últimas semanas, el «Nido de Pájaro», un edificio que ha superado en espectacularidad y visibilidad al Allianz Arena, el icono del último Mundial de Fútbol, el gran evento antecesor de estas olimpiadas. No es ninguna casualidad que detrás de estos dos santuarios contemporáneos se encuentre la firma del estudio de arquitectura más deseado del momento.

Herzog & de Meuron National Stadium, Beijing (2007)

Hace poco más de una década que podía haber resultado inimaginable pensar que Herzog & De Meuron serían los autores de proyectos de envergaduras como la del Estadio Olímpico de Pekín, la próxima ampliación del museo Tate Modern en Londres o un gran complejo arquitectónico como será la nueva sede de BBVA en Las Tablas (Madrid). Como se anunció ayer, el estudio suizo ha sido seleccionado para diseñar el nuevo emplazamiento de esta entidad financiera, con una superficie total de 100.000 m2 y capacidad para acoger a 6.500 empleados. El proyecto, se anticipa, incorporará las más avanzadas técnicas constructivas y tecnológicas, alta flexibilidad de espacios, bajo coste de mantenimiento y se compromete con el desarrollo urbano de la ciudad. Características todas ellas que plasman los valores con que BBVA desea afirmar su identidad, y que han sido comprendidas de forma clara por Herzog & de Meuron. El proyecto, que se estima tardará unos tres años en construirse, se desarrollará sobre seis edificios, cuya piel será definida por cristal y vegetación y que estará protagonizado por una estrecha torre de unos cien metros de altura.

Herzog & De Meuron

Herzog & De Meuron fue hasta comienzos de los años 90 el nombre con el que estaban firmadas piezas de joyería arquitectónica que fascinaban por su refinamiento. En un momento en que la arquitectura se esforzaba por lograr filigranas formales, Jacques Herzog y Pierre de Meuron —como responsables de un estudio que crecía lentamente— mantenían un perfil bajo, reivindicando una concentración en la esencialidad de la arquitectura a través de formas depuradas y un tratamiento de los materiales y superficies. Y experimentando —entre lo científico y lo artístico— a la búsqueda de su mayor expresividad y belleza, para lograr un tratamiento de éstos mediante el que se extremase la dimensión física de cada estructura. Edificios a pequeña y mediana escala, como la Casa Azul, el Puesto de Señalización Auf dem Wolf y la fábrica Ricola (en Basilea), la Casa Rudin (Leyden), la Bodega Dominus (Napa Valley) o la Biblioteca de Eberswalde hicieron patente la capacidad de estos arquitectos para proponer una arquitectura cuyo objetivo primordial era el de lograr apelar a los cinco sentidos y trastornarlos para redimensionar la imagen y la percepción de la realidad.

Discípulos de Rossi y Beuys

El estudio fue fundado en 1978 en Basilea por Jacques Herzog y Pierre de Meuron como «la única solución lógica» para dos jóvenes menores de treinta años, recién licenciados, y determinados a realizar la arquitectura en la cual creían. Habían sido infatuados alumnos de Aldo Rossi, habían colaborado en diferentes proyectos artísticos de Joseph Beuys, y equilibraban su vocación de indagación en lo sensible con la racionalidad que les imponía el riguroso contexto suizo.

Diseño de la ampliación de la Tate Modern de Londres- REUTERS

El cambio de escala —el salto de ser un nombre únicamente conocido y venerado en el medio arquitectónico, pero que desarrollaba su obra en un ámbito muy localizado a obtener el premio Pritzker y convertirse en una de las firmas omnipresentes en cualquier concurso con alcance global— llegó con el proceso de metamorfosis que desarrollaron para transformar una antigua central eléctrica en el museo Tate Modern y que resolvieron con una excelencia que desconcertó a quienes consideraban al pequeño estudio suizo incapaz de acometer un encargo semejante.

Desde ese momento se fueron sumando a su currículo proyectos tan relevantes y que cimentaron una nueva identidad para la arquitectura de Herzog & de Meuron como la Biblioteca Universitaria (Cottbus), el edificio Schaulager (Basilea), el Centro de Danza Laban (Londres) el Walker Art Center (San Francisco) o el local Prada Aoyama (Tokio). De forma evidente, en esta singladura, la segunda parte en su trayectoria, su arquitectura ha encontrado en España un buen terreno donde asentar cimientos. El recientemente inaugurado CaixaForum en Madrid, la Plaza de España y la sede del TEA en Tenerife, la Ciudad del Flamenco en Jerez de la Frontera, el edificio Fórum en Barcelona y el proyecto para el Espacio Goya en Zaragoza preceden a este nuevo encargo para la sede de BBVA.

Freddy Massad: Arquitectos: Herzog & De Meuron harán el BBVA, ABC, 27 de agosto de 2008

miércoles, 27 de agosto de 2008

Un siglo para la Venus de Willendorf

Los austríacos celebran el centenario del descubrimiento de la pequeña estatuilla tallada hace unos 25.000 años, considerada una de las primeras representaciones femeninas conocidas. La llamada Venus de Willendorf será el centro de una exposición especial en el Museo de Historia Natural de Viena junto a otras figuras similares. La oficina de Correos de Austria también presentará este viernes un sello postal en su honor. Y en los comercios ya están disponibles chocolates, jabones y golosinas con sus voluptuosas formas.

La figura de piedra de unos 11 centímetros fue hallada por arqueólogos en la villa de Willendorf, cerca del río Danubio, en 1908. Tras ser entregada al Museo Nacional de Historia, fue presentada al público por primera vez en 1998. En la exposición por el centenario de su descubrimiento -que está abierta desde el 9 de agosto de 2008- la Venus está acompañada por otros figurines femeninos hallados en Austria, Eslovaquia y la República Checa. La estatuilla, que no fue tallada sobre materiales locales, pertenece al Paleolítico, una era en la que los mamuts lanudos aún vagaban en la zona.

Walpurga Antl-Weiser, investigador del Museo de Historia Natural de Viena, dijo que es difícil saber con certeza que buscaba representar quien talló la escultura -tal vez un símbolo de la fertilidad o una diosa- pero, como sea, ella logra fascinar a la gente. "Es muy corpulenta, pero aún así muy hermosa", expresó la científica. "Uno se queda con la sensación de que se ha convertido en un ícono".

Paul Rincon, Un siglo para la Venus de Willendorf, BBC Mundo.com, 8 de agosto de 2008

Descubierta una escultura de Marco Aurelio en Sagalassos

Partes de una gigantesca y delicadamente esculpida estatua (la cabeza, el brazo derecho y las pantorrillas) en mármol del emperador romano Marco Aurelio han sido descubiertas en una excavación arqueológica en las ruinas de la antigua ciudad de Sagalassos (la actual ciudad de Aglasun), en una zona montañosa al suroeste de Turquía. Considerada una de las ciudades de la Antigüedad mejor conservadas del mundo, las ruinas de Sagalassos se yerguen entre las rocas de los montes Taurus situadas por encima de los 1.400 metros de altitud. Sus restos fueron descubiertos para el público europeo a inicios del siglo XVIII por el explorador francés Paul Lucas, quien creyó hallarse ante una ciudad fantástica "habitada por hadas", según explican sus investigadores. Además de los restos romanos, existen indicios de asentamientos humanos desde hace 10.000 años y se sabe que la ciudad de Sagalassos era la más próspera de la antigua región de Pisidia cuando fue conquistada por Alejandro Magno en el siglo IV a.C. A comienzos de nuestra era el Imperio Romano absorbió esta zona y el emperador Adriano nombró a Sagalassos capital de Pisidia y centro del "culto al emperador", por lo que se entiende la devoción por la dinastía Antonina y la presencia de tamaño grupo escultórico.

Busto de Marco Aurelio. SARP

Por su parte, Marco Aurelio concluyó el periodo de máximo esplendor del imperio romano, tras los reinados de Nerva, Trajano, Adriano y Antonino Pío. nació en el 121 y reinó desde el 161 d. c. al 180 d. C.; además de por sus logros como emperador (luchó contra las tribus germánicas en el Danubio austriaco), fue célebre por sus escritos, que le valieron ser considerado como uno de los máximos exponentes del estoicismo- y correcto dirigente fue apodado 'El Sabio' y su legado se resume en las 'Meditaciones', elogiada obra que trata del gobierno ideal. El actor Richard Harris lo encarnó en la película Gladiator. Fue el último de los llamados cinco grandes emperadores romanos

El equipo de arqueólogos, dirigido por el profesor Marc Waelkens, de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), halló los pedazos de la estatua la cámara mayor de las termas romanas de Sagalassos, una habitación de planta cruciforme que mide 1.250 metros cuadrados y está cubierta con mosaicos. El inicio de la construcción de estos baños romanos puede datarse a principios del reinado de Adriano (aunque no fue completado hasta varias décadas después), al igual que el santuario del culto a los emperadores Adriano y Antonino Pío, también hallado en Sagalassos. Probablemente la sala fue utilizada como frigidarium, una estancia con un piscina de agua fría en la que los romanos se sumergían después de tomar un baño caliente. Un terremoto entre el 540 y el 620 la destruyó parcialmente y la llenó de escombros.

Las dos piernas de la estatua en la excavación. SARP

Los arqueólogos han excavado el frigidarium durante los últimos doce años, como parte de unas excavaciones más amplias en esta antigua ciudad, que fue un importante centro regional. El año pasado, este mismo equipo desenterró fragmentos de una colosal escultura de mármol del emperador Adriano, que actualmente se expone en el Museo Británico en la muestra 'Adriano: Imperio y conflicto'. Este mes hallaron una inmensa cabeza y un brazo perteneciente a Faustina la Mayor, esposa del emperador Antonio Pío, que gobernó del 138 al 161 d.C., por lo que se puede calcular que esa estatua alcanzaría los cinco metros de altura. Los investigadores consideran que la estancia albergó una galería de esculturas sobre la dinastía Antonina, soberanos de orígenes hispánicos que gobernaron el imperio romano durante el siglo II d. C.

La pista del emperador Marco Aurelio comenzó con la localización de un par de pantorrillas de mármol el pasado 20 de agosto entre los escombros. Luego siguió un brazo derecho enorme, de 1,5 metros, cuya mano sostiene un globo que probablemente estuvo coronado por una figura de la Victoria en bronce. Y finalmente fue el hallazgo de la cabeza lo que confirmó que se trataba de la estatua de un joven Marco Aurelio. La pieza, de unos 90 centímetros y 350 kilogramos de peso, presenta los célebres atributos del gobernante: los ojos saltones y la barba. Waelkens afirma que las pupilas están mirando hacia arriba "como si estuviera en un acto de profunda contemplación, muy adecuado para un gobernante que era más filósofo que soldado". También agregó que es una de las más acabadas representaciones que se conocen de este emperador romano. La estatua presenta unas exquisitas botas militares decoradas con piel de león, zarcillos y escudos de amazonas. El torso probablemente estaba cubierto con una armadura de bronce rellena con terracota o madera. Cuando la bóveda colapsó con el terremoto, el torso probablemente explotó bajo la presión de los escombros. Haciali Ekinki, conservador del museo de Burdur —la provincia donde se ha encontrado— ha destacado que las dos piezas están en buen estado. Según sus estimaciones, la estatua podría tener una altura de 4,5 metros.

El calzado del emperador luce exquisitos detalles tallados. Reuters

Como la estatua de Adriano fue encontrada medio tumbada entre los escombros del frigidarium, los investigadores pensaron que debió de haber sido arrastrada hasta allí desde otra parte de las instalaciones de los baños. Quizá para quitarle su armadura de bronce bruñido o para quemar las enormes piezas de mármol para obtener cemento, en un cercano horno de cerámica. Sin embargo, ante el numeroso conjunto de piezas localizadas, los arqueólogos consideran ahora que la estancia incluía un conjunto ornamental que incluía las esculturas de Adriano, su esposa Vibia Sabina, Antonino Pío, sus esposa, Faustina la mayor, y Marco Aurelio. Las estatuas habrían estado colocadas en una serie de nichos que rodeaban la habitación.

Paul Rincon, Descubren gran estatua romana, BBC Mundo.com, 26 de agosto de 2008
Descubren en Turquía fragmentos de una colosal escultura del emperador Marco Aurelio, El Mundo, 26 de agosto de 2008
Hallada una estatua gigante del emperador Marco Aurelio en Turquía, El País, 26 de agosto de 2008
[Efe, Los Ángeles]: Descubren en Turquía fragmentos de una colosal escultura del emperador Marco Aurelio, El Mundo, 26 de agosto de 2008
[Efe, Estambul]: Hallan en Turquía una estatua colosal del emperador romano Marco Aurelio, ABC, 26 de agosto de 2008


martes, 26 de agosto de 2008

Hallada una escultura femenina de una emperatriz en Sagalassos

Un grupo de arqueólogos dirigido por Marc Waelkens, de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), que realiza excavaciones desde 1990 en el suroeste de Turquía encontró una colosal cabeza de mármol perteneciente a una emperatriz romana.

Una obra distintiva: ¿Faustina la Mayor?

La pieza fue descubierta en un edificio lleno de escombros donde el año pasado se desenterró una enorme estatua del emperador Adriano. Se cree que el hallazgo -encontrado en el histórico Sagalassos, que fuera un importante centro urbano- representa a Faustina la Mayor, esposa del emperador romano Antonino Pío. El lugar fue abandonado luego de ser sacudido por varios fuertes terremotos. La supuesta cabeza de Faustina apareció entre los escombros de un complejo de baños que parcialmente destruido por un terremoto entre los años 540 y 640 d.C. Aunque desenterrada a apenas seis metros de donde se encontró la estatua de Adriano, la pieza estaba en un nivel más alto entre los escombros.

En un principio, los arqueólogos creyeron haber encontrado una estatua de la esposa de Adriano, Vibia Sabina, quien fue obligada a casarse con el emperador homosexual a los 14 años de edad. Pero cuando le dieron la vuelta, el rostro resultó ser muy diferente de las representaciones normal de Sabina. Esta era una mujer más madura con labios carnosos y un distintivo peinado. Según los expertos, la mayoría de las características faciales de la cabeza se relacionan con Faustina la Mayor, quien se casó con el hijo adoptivo de Adriano y su sucesor como emperador, Antonino Pío. Faustina era muy respetada especialmente por sus obras de beneficencia. La pareja disfrutó un matrimonio feliz durante 31 años hasta la muerte de ella muerte en 141 d.C. En sus memorias, Antonino la declaró formalmente diosa.

El lugar donde aparecieron las estatuas en Sagalassos fue probablemente un frigidarium, un cuarto con una piscina fría usada por los romanos después de un baño caliente. Era parte de un complejo de baños más grandes que está siendo desenterrado muy cuidadosamente por los arqueólogos. Los fragmentos no fueron encontrados en el piso del frigidarium -debajo de los escombros del terremoto- sino en un lugar más alto. Esto sugiere que no estaban originalmente en este cuarto, sino que más bien fueron traídos desde otro lugar del complejo, probablemente desde la alcoba del emperador. Los arqueólogos piensan que ese cuarto tuvo alguna vez estatuas de Adriano, Faustina la Mayor y otros miembros de la llamada dinastía romana Antonina, que en su mayoría pertenecieron a una aristocracia provinciana proveniente de España o del sur de Francia.

Cabeza de Adriano (2007)

La estatua de Adriano fue probablemente traída al frigidarium para quitarle su armadura dorada o para convertirla en cemento en un horno cercano. Los fragmentos se pueden ver ahora en una exposición del Museo Británico de Londres. Sin embargo, el frigidarium tenía estatuas colosales propias. En el suelo del cuarto los expertos encontraron la parte frontal de dos enormes pies femeninos, rodeados de mosaicos que siguen los contornos del vestido largo de las estatuas.

Paul Rincón: ¿Una colosal emperatriz?, BBC Mundo.com, 14 de agosto de 2008

Descubren un templo a un dios sirio en Rumanía

Un templo dedicado al dios sirio del sol, Iarhibol, que data del siglo II d.C., fue descubierto al oeste de Rumanía entre las ruinas de la antigua capital dacia, Sarmizegetusa, por arqueólogos de la ciudad de Cluj. Y, asimismo, hallaron en sus labores de excavación una cripta con una pintura mural, que tiene la particularidad de ser la única que se conserva en la provincia de Dacia Felix, que fuese conquistada por los romanos en 106 bajo el imperio de Trajano, originario de Bética (España).

Una representación de Iarhibol

La pista del emplazamiento de este templo dedicado a Iarhibol -dios del sol venerado en la antigua Palmira (Siria), que formaba parte del Imperio Romano-, según el profesor Ioan Piso, director del equipo de investigación y del Museo Nacional de Historia de Transilvania, provino de una inscripción hallada hace cuatro años. De esta manera, el monumento fue descubierto por su grupo de arqueología entre unos edificios situados al oeste del foro del emperador Trajano de Ulpia Trajana Sarmizegetusa. "Este año el templo pudo ser identificado. Se conservó un podium impresionante y los pórticos que sostenían las columnas de mármol", declaró Piso a la prensa, tras precisar que se encontraron en el sitio preciosas piezas de arquitectura, escultura e inscripciones.

Sin embargo, "el descubrimiento más importante es una cripta subterránea que servía al culto de esta divinidad palmireña y en la que se conservaron pinturas murales; cosa única en la Dacia romana", remarcó Piso, quien sostuvo que este descubrimiento "será célebre".

El director de este equipo explicó, a su vez, que la existencia de este templo se debió a la presencia de una nutrida unidad militar de Palmira -véase datos sobre el templo de la divinidad en esta ciudad- que fue trasladada allí por el emperador Adriano en los años 117-118 para defender las fronteras de Dacia contra los sármatas de Panonia.

Descubren un templo a un dios sirio en Rumanía, Terra Actualidad, 25 de agosto de 2008

lunes, 25 de agosto de 2008

Un familiar de Mendelssohn pide dos 'picassos' expoliados

"¿Sabía usted que su tío abuelo tenía ocho cuadros de Van Gogh?". Julius Schoeps no lo supo hasta que la historiadora del arte Bogomila Welsh-Ovcharov le hizo esta misma pregunta hace cinco años. A su vez catedrático de historia, Schoeps se empleó en investigar la pasión coleccionista de su antepasado, el banquero berlinés Paul von Mendelssohn Bartholdy, descendiente del compositor Felix Mendelssohn. Según resultó de sus pesquisas, fue propietario de más de treinta "obras de primera calidad" y se desprendió de algunas de ellas, acuciado por la amenaza del régimen nazi, en los años treinta. Schoeps y otros 27 parientes del coleccionista reclaman ahora la restitución de dos pinturas emblemáticas de Pablo Picasso, propiedad de su tío abuelo.

El molino de la Galette (1900)

Se trata del primer óleo parisiense del pintor, El molino de la Galette (1900), y del célebre cuadro de 1906 El niño con el caballo. El primero pertenece a la Fundación Solomon R. Guggenheim, que lo expone en Nueva York; el segundo, al MOMA, de la misma ciudad. Su valor es incalculable, pero el abogado John Byrne les ha puesto un precio: 200 millones de dólares por lienzo, unos 135 millones de euros.

En su despacho de la Universidad de Potsdam, Schoeps insistía ayer en que sólo quiere "aclarar las circunstancias" en las que ambos cuadros dejaron las paredes de los palacetes berlineses de sus abuelos para terminar al otro lado del Atlántico. Schoeps y sus familiares sospechan que llegaron de manera ilegítima, malvendidos por Paul von Mendelssohn Bartholdy para preparar su escapatoria del régimen nazi en 1934. Para preparar su huida, ordenó ese año la venta de algunos cuadros que había sacado del país un año antes. Hoy no consta que recibiera algún dinero.

El niño con el caballo (1906)

Los museos neoyorquinos no han respondido a las demandas de Schoeps, ex director del Museo Judío de Berlín, que no se hace ilusiones: "Sé que ningún director de museo accederá voluntariamente a entregar una obra". Sin embargo, prepara una nueva oleada de demandas, que llegarán a museos de Múnich y Washington.

Juan Gómez (Berlín): Un familiar de Mendelssohn pide dos 'picassos' expoliados, El País, 23 de agosto de 2008

Aleister Crowley, el amigo del diablo

Este verano, las pinturas de Aleister Crowley se han colgado en prestigiosos espacios parisienses, el Centro Pompidou y el nuevo Palais de Tokio. Todo un reconocimiento para un amateur que, en su tiempo, exponía sin vender un cuadro. Cierto que, entonces y hoy, todo lo que rodea a Crowley está contaminado por su turbia fama: un mago bisexual, un drogadicto, el fundador de una secta, un dinamitero de convenciones sociales, un explotador de gente crédula.

En España, se acaba de volver a lanzar La Gran Bestia. Vida de Aleister Crowley (Siruela), monumental volumen -con erudita traducción del profesor Javier Martín Lalanda- de John Symonds, que trató a Crowley en sus meses finales y se convirtió en su albacea. Este biógrafo es un moralista de derechas que no se priva de vituperar al objeto de su estudio, a la vez que parece aceptar que su fundamental Libro de la Ley fue dictado por Aiwaz, un diabólico ángel de la guarda.

A lo largo de su agitada vida (Warwickshire, Reino Unido, 1875- Sussex, 1947), Crowley osciló entre la búsqueda del escándalo y la necesidad de mantener cierta discreción -sus andanzas universitarias coincidieron con la condena a la cárcel de Oscar Wilde- y el misterio respecto a su organización. Conectó con los flecos más inquietos de la masonería (la Orden Hermética del Amanecer Dorado) y supuestos continuadores de los templarios (la Ordo Templi Orientis). Creó la Estrella de Plata, que prosperó gracias a la extensión de la teosofía, los rosacruces, el psicoanálisis, el nihilismo, el darwinismo. Se hacía llamar Maestro Terión, Perdurabo, Bafonet y, naturalmente, La Gran Bestia.

Su optimismo era una forma de hipnosis. Consultaba a diario el I Ching pero, demuestra Symonds, sus decisiones poco tenían que ver con las respuestas. Alentaba la publicidad sobre su persona, incluso cuando el establishment le consideraba un paria, que mordía a las señoras (el "beso de la serpiente") y defecaba en las alfombras. Convocó un premio al mejor ensayo sobre su obra, que otorgó a un militar. Escribió libros por docenas. No corregía, y muchos de sus textos resultan francamente intragables.

Se podría afirmar que pinchó en todo lo que intentó. No llegó a gran maestro del ajedrez, fracasó en su ascensión al K2 y demostró incapacidad para dirigir su magno experimento, la abadía de Thelema en Sicilia, una comuna pobremente dotada que languideció cuando se le expulsó de Italia. Durante tres años, las autoridades fascistas fueron tolerantes: entre otros sucesos, allí murió una hija suya y un discípulo británico. Muchas personalidades que entraron en la órbita de Crowley le negaron posteriormente, desde Tom Driberg, factótum del Partido Laborista, a L. Ron Hubbard, posterior empresario de la iglesia de la Cienciología.

Su vida personal sí fue un triunfo. Materializó su lema de "Haz lo que quieras" con asombroso descaro. Hijo de un empresario cervecero, nunca tuvo un trabajo convencional. Sus últimas décadas fueron afanosas en la búsqueda de mirlos blancos, de cualquier sexo, que le acompañaran en sus ritos eróticos y le subvencionaran un tren de vida que incluía la bebida de calidad, los buenos habanos, la comida de primera, más enormes dosis de heroína y todas las drogas conocidas (y otras exóticas, como el anhalonium, extraído del peyote).

Se acostumbró a vivir a salto de mata. Y se metía en aventuras asombrosas, incluso para un señorito calavera: participó a principios del siglo XX en una conspiración carlista, lo que permitió ostentar un nebuloso título de caballero. Pasó la Primera Guerra Mundial en Estados Unidos, escribiendo propaganda antibritánica para los alemanes; alegó luego que era un agente doble al señalar lo disparatado de sus actos, como proclamar la República de Irlanda en una motora que llevó hasta la Estatua de la Libertad, en compañía de unas cuantas putas.

En 1930, fingió su suicidio en la costa de Portugal, con la complicidad de un entusiasmado Fernando Pessoa. Contempló impertérrito en Alemania la ascensión de Hitler, a pesar de que allí tenía seguidores que terminaron en manos de la Gestapo. Su antisemitismo era una opción interesada: consideraba que no pagar por bienes y servicios equivalía a "negar el espíritu judío que ha corrompido el alma de la humanidad".

Aunque pretendía triturar los valores religiosos y morales de la era victoriana, manifestaba una altivez imperialista que le permitía superar las circunstancias más peligrosas: maltrataba a coolies chinos, mató a unos delincuentes que le asaltaron en Calcuta, recurrió sin complejos a "negras y moros" para el sexo. Su audacia era una mezcla de inconsciencia y carencia de inhibiciones.

Dejó tras de sí un rastro de desastres humanos: suicidios, alcoholismo, locura, ruina. Abandonaba a sus "mujeres escarlata" y a sus alumnos cuando ya no eran útiles. Conmueven las cartas de sus concubinas de Thelema, reducidas a la indigencia pero dispuestas a conseguirle drogas o nuevos discípulos. Su mundo se hundía pero él seguía adelante, tomando nota detallada de sus coitos, sus granos de heroína, sus dolencias, las donaciones que nunca eran suficientes. Murió en una modesta casa de huéspedes, en Sussex, a los 72 años. Según una versión, sus últimas palabras fueron: "A veces me odio a mí mismo". Le incineraron en Brighton y provocó su última polémica. Un adepto recitó su Himno a Pan; las autoridades municipales prometieron que nunca más permitirían que se escucharan versos paganos en su capilla. Hoy le habrían montado un parque temático.

Diego A. Manrique (Madrid): Crowley, el amigo del diablo, El País, 25 de agosto de 2008

domingo, 24 de agosto de 2008

Rolf Fehlbaum: El hombre que elige las estrellas

La primera obra. Cuando Wili, el patriaca de la familia Felhbaum, cumplió 70 años, sus hijos le regalaron una escultura de Claes Oldenburg. Los Felhbaum, propietarios de la firma de sillas Vitra, decidieron aprovechar el incendio de su fábrica en Weil am Rheim, Alemania, para darle un giro a todo el terreno. Andado el tiempo, el gran solar se ha convertido en un particular campus donde coleccionan edificios de las primeras figuras de la arquitectura. Richard Bryant

No sólo las ciudades coleccionan edificios emblemáticos. Firmas como Disney, Prada, Guggenheim o Vitra atesoran inmuebles proyectados por grandes arquitectos. Rolf Fehlbaum, precursor del coleccionismo de arquitectura contemporánea y jurado del Premio Pritzker, cuenta la historia de su selección, ubicada en un pueblecito alemán.

Museo del diseño, obra de Frank Gehry. Thomas Dix

El alemán Rolf Fehlbaum es el gran precursor del coleccionismo arquitectónico contemporáneo. Pero es también alguien que, siendo dueño de la colección de arquitectura con más premios Pritzker por metro cuadrado del mundo, ha demostrado tener una visión que funciona tanto hacia el futuro como hacia el pasado. Ha tenido tanto ojo para descubrir talentos como para recuperarlos. Fue Fehlbaum quien encargó a Frank Gehry su primer edificio europeo antes de que el canadiense soñara con hacer el Guggenheim de Bilbao. Él quien le dio a Zaha Hadid la oportunidad de levantar su primer edificio. Y de nuevo, él quien le pidió al japonés Tadao Ando que construyera su primera obra en Europa. Pero este empresario alemán, nacido en Basilea en 1941, quita importancia a ser el primero. Se limita a seguir su instinto. Así, mientras construye un nuevo pabellón fabril, con la japonesa Kazuyo Sejima, y un centro de exposiciones, con Herzog & De Meuron -autores del estadio olímpico de Pekín-, se ha dedicado a recuperar obras maestras de la arquitectura. En su Campus Vitra de Weil am Rheim (Alemania), la mítica Dinamixation House de Bukminster Fuller hace de pabellón de acogida a una colección en la que acaba de llegar otra pieza única: la gasolinera que diseñó Jean Prouvé en los años cincuenta, reconstruida aquí tornillo a tornillo. De paseo por sus edificios, Fehlbaum cuenta su historia.

Todo empezó con un incendio. En 1981 se quemó la fábrica de su familia. "Ese desastre nos forzó a pensar". Cuatro años más tarde Nicholas Grimshaw levantó un nuevo edificio en terrenos nuevos. En seis meses. Por entonces Grimshaw era uno de los arquitectos del nuevo high tech británico. Todavía no había diseñado la estación londinense de Waterloo que le reportaría fama mundial, pero ya apuntaba maneras y a Fehlbaum le gustó asociar su fábrica a la alta tecnología. Le gustó tanto que le encargó el master plan con el diseño completo de todos los inmuebles de la fábrica.

Estación de bomberos, obra del angloiraquí Zaha Hadid. Richard Bryant

La tecnología punta iba a ser la cara de la empresa. Pero algo ocurrió. Willi, el patriarca de la familia, cumplió 70 años. Como regalo, Rolf y sus hermanos le encargaron a Claes Oldenburg una monumental escultura con un martillo, unos alicates y un destornillador, las herramientas que se emplean para tapizar sillas. Aquella pieza pop iba a cambiar la vida de la familia. Y la de aquel pueblo alemán, a 14 kilómetros de Basilea, donde Vitra tiene su fábrica. Hoy, más de 80.000 personas visitan anualmente las instalaciones, convertidas en el micromundo arquitectónico más famoso del mundo.

Rolf Fehlbaum saca un plano antes de empezar el recorrido. A un lado queda la ciudad de Weil, con 25.000 habitantes. "Mi abuelo tenía una casa más o menos donde estamos ahora. Tras la guerra, en 1950, mis padres levantaron la primera fábrica. Producían vitrinas para tiendas. Vitra viene de vitrina. Luego, mi madre tuvo la idea de ir comprando tierra, pedazo a pedazo, a los agricultores", comenta. Es cierto que la zona es un zurcido de minifundios. Así, aunque las instalaciones de Vitra ocupen miles de metros, los edificios no están aislados. Son el vecino excéntrico de un grupo de viviendas con tejados de pizarra y geranios en las ventanas. ¿Pero cuándo nació la idea de coleccionar edificios? ¿Qué hizo que este empresario no continuase con el plan urbanístico que Grimshaw había ideado y apostase por iniciar la mayor concentración de arquitectura de vanguardia del mundo? Fehlbaum sostiene que la pluralidad de estilos en sus edificios refleja su manera de ser. "Uno va cambiando. Y evolucionando. No me gusta planificar mi vida. Prefiero ir viviéndola", dice. Y considera que su colección se inició por azar cuando instalaron la escultura de Oldenburg. "La pusimos frente al edificio de Grimshaw y, de repente, algo cambió. No sabría decir qué. Pero aquello era algo nuevo. Otra cosa. Y era bueno".

Gasolinera situada en el interior del Vitra Campus, obra del diseñador y arquitecto francés Jean Prouvé. Thomas Dix

Claes Oldenburg trajo de la mano a su íntimo amigo, Frank Gehry, que, por entonces, no andaba sobrado de encargos. Fehlbaum asegura que nunca tuvo en mente construir una colección de edificios, pero con la entrada de Gehry se acababa el plan antiguo. "Fue una corazonada. Quería que Gehry hiciera un edificio: un museo para mi colección de sillas". Cuando, en 1989, Fehlbaum pudo ver la relación que se establecía entre el museo de Gehry, la fábrica de Grimshaw y la escultura de Oldenburg se dio cuenta de que allí había algo más que una suma. "Grimshaw no pensaba lo mismo. No supo ver mi idea. Tal vez no fuera una idea, sólo una intuición. Los edificios reaccionaban unos con otros. Gehry fue amable con el de Grimshaw. No trató de competir. Era como tener un edificio barroco y otro minimalista. Eran distintos pero no discutían. A partir de ahí fue fácil pensar en edificios diversos".

Algo reforzó esa idea. Desde 1957, Vitra había funcionado asociada a la mítica productora de sillas norteamericana Hermann Miller. Pero en los ochenta, los americanos decidieron ir por libre. Vitra se quedó con la producción de los Eames y la de George Nelson, pero sin identidad. Como a Fehlbaum le interesaba la arquitectura pensó en esa baza, en sacar de un edificio una identidad. La decisión natural hubiera sido recurrir a sus vecinos, los suizos Herzog & De Meuron, con despacho en Basilea, a quince minutos en coche, y, ya por entonces, llamados a convertirse en lo que son hoy: uno de los mejores estudios del mundo. "Eso hubiera sido lo natural", admite el empresario. "Pero yo no quería nada que tuviera que ver con nuestra región. Quería construir una tierra de nadie, no una tierra de Vitra. La idea fue encargar edificios que nunca hubieran podido estar aquí sin nosotros".

Parada de autobús transparente en la que dos sillas de Eames aparecen como lugares flotantes. Paul Warchol

Pese a pensar a lo grande, Fehlbaum tiene los pies en el suelo. En todo momento recuerda que su hazaña hoy sería imposible. Pero fue posible porque llegó el primero. Remontémonos a los años ochenta. Los arquitectos que contrató eran mucho menos conocidos que ahora. Posiblemente hoy no podría pagarlos. Y no había correo electrónico. "Tadao Ando nunca había construido fuera de su país y le fascinó poder hacerlo". El japonés aterrizó en Vitra, junto al museo de Gehry, frente a la fábrica de Grimshaw. Fehlbaum había visitado algunos de sus templos. Eran lugares pequeños, recogidos, radicales. Y eso le encargó: "Pensé en un pabellón del silencio, que es casi kitsch como idea, pero luego me pregunté para qué necesitábamos un pabellón del silencio. Y decidí hacer un pequeño centro de conferencias, que es lo que tenemos". Mientras caminamos hasta el pabellón, Fehlbaum señala la huella de unas hojas que quedó grabada en la pared de hormigón. Representan los dos árboles que Ando tuvo que cortar para levantar su obra.

Acto seguido, Fehlbaum explica cómo le dio su oportunidad a Zaha Hadid. Una oportunidad que les reportó a los dos más portadas en revistas de arquitectura de las que ningún otro edificio logró hasta la construcción del Guggenheim de Bilbao. "Un día le pedí a Zaha Hadid una silla porque me gustaban sus dibujos. Aceptó el encargo, pero no la hizo. Con el tiempo, en 1993, se lo cambié por el diseño de una estación de bomberos que necesitábamos". Si Vitra tiene un punto fuerte es la habilidad para trabajar con autores diferentes. "Con un arquitecto estrella ganas algo y pierdes algo. La figura del profesional que se vincula a la firma, que permanece resolviendo los problemas de la empresa durante años, está desapareciendo. La arquitectura se está convirtiendo en una herramienta de comunicación. Eso altera el papel del arquitecto. Aunque ofrece nuevas oportunidades. Pero si el arquitecto se pierde en el mensaje, los edificios se resienten y dejan de cumplir su función fundamental. Si uno está hoy en Singapur y al día siguiente en Londres puede perderse en las traducciones. Ni el mejor arquitecto firma obras maestras con todos sus trabajos. Ni siquiera algo tan denostado como la arquitectura espectáculo está al alcance de cualquiera. Hay que saber hacerlo".

La austera fábrica que el portugués Álvaro Siza levantó en 1994. Richard Bryant

La última intervención del Campus está, en realidad, fuera de él. Es una parada de autobús transparente en la que dos sillas de los Eames aparecen como lugares flotantes. Como si la propia parada fuera un espejismo. La ha firmado Jasper Morrison: "El ayuntamiento quería ponerme una parada delante de la fábrica. Yo pregunté si podíamos hacerla nosotros. Nos dieron el dinero de una marquesina habitual y pusimos el resto". En medio del panorama de estrellas de Fehlbaum destaca la austera fábrica que el portugués Álvaro Siza levantó en 1994. "Me parece un arquitecto ejemplar: discreto, modesto y brillante. Es una estrella contra su voluntad. Es íntegro", dice.

A fuerza de descubrir arquitectos, Rolf Fehlbaum se ha convertido en una persona muy influyente en el mundo de la arquitectura. No sólo por los encargos que hace, sino también como jurado del Premio Pritzker. Es, pues, la persona idónea para explicar qué debe tener un arquitecto para obtener ese premio Nobel oficioso de la arquitectura: "A mí me interesa la gente que trata de hacer algo diferente. Me parece necesario que haya gente que trate de hacer las cosas bien. Pero lo que me interesa de verdad es quien trata de hacerlas de otra manera. No por la novedad sino porque son capaces de ver algo que nadie ha visto antes".

La mítica Dinamixation, de Bukminster Fuller, reconstruida en el Campus Vitra de Weil am Rheim. Thomas Dix

Cuando Frank Gehry construye para el Pato Donald

Los poderosos lo sabían. Faraones o papas conocían el secreto: la suma de monumentos no hace una ciudad. Para construir grandes urbes se necesita un urbanismo capaz de ensalzar emblemas sin entorpecer la vida diaria. Sin embargo hoy, en muchas ciudades, esa convivencia entre edificio y lugar se está perdiendo. La notoriedad de los edificios de vanguardia ha empujado a muchos políticos a coleccionar inmuebles con firma para convertirlos en reclamo turístico. En España tener un foster ya no es extraordinario. El de Bilbao (el metro) está considerado el mejor, frente al menos afortunado de Valencia (Palacio de Congresos) que sin embargo fue el primero. El primer calatrava peninsular (puente de Bach de Roda en Barcelona) también figura como un logro frente a los calatravas valencianos que son, sin embargo, más espectaculares.

¿A cuándo se remonta la fiebre coleccionista? Antes de que se desatara, algunas empresas habían tanteado el terreno. De Disney al Guggenheim o de Prada a la TDIC de Abu Dabi, son muchas las firmas que han elegido convertir sus sedes en emblemas. Con los proyectos de Gehry y Koolhaas, el Guggenheim se considera pionero en este coleccionismo. Pero se suele olvidar que muchos, de Isozaki a Michael Graves con Gehry incluido, ensayaron sus edificios amparados por el dulce atrevimiento de una firma como Disney. El mundo arquitectónico desestima esas iniciativas -algunas del calado de una ciudad a lo show de Truman como Celebration- por considerarlas poco serias. Sin embargo, nada más chic que ser el elegido para firmar los edificios-reclamo de Prada (Herzog & De Meuron, Koolhaas o Sejima) o Hermès (Renzo Piano) y nada más altruista que diseñar un Maggie's Center, un centro de día para enfermos de cáncer que cuenta con proyectos de Gehry, Rogers o Hadid. Como Giorgio Armani, la italiana Benetton encargó sus instalaciones a Tadao Ando y abandonó una relación con Afra y Tobia Scarpa. Era la época minimal. Hoy el espectáculo gana la partida. Está probada la rentabilidad del binomio arquitectura y vino. Sin salir de España hay bodegas de Moneo, Calatrava, Rogers y, por supuesto, Gehry. Y no es que el vino necesitara espectáculo. Es que la arquitectura es la mejor inversión publicitaria: siempre visible, hoy es además vistosa, duradera y, a veces, incluso útil.

Anatxu Zabalbeascoa, El hombre que elige las estrellas, El País / Babelia, 16 de agosto de 2008

A modo de justificación...

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El presente blog pretende ser un compendio de los artículos, y publicaciones recogidos en los medios de comunicación (escritos y audiovisuales), principalmente de España, para el estudio de la Historia del Arte. Aspira a ser una guía complementaria para su conocimiento y una referencia para la reflexión y análisis del mundo que nos rodea para difundir la defensa del patrimonio a futuras generaciones. Tuvo su origen a comienzos de junio de 2007, como blog de aula en la materia de Historia del Arte, para la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales de 2º de Bachillerato en el I.E.S. Carbula de Almodóvar del Río (Córdoba). Pero la idea fue creciendo y adquiriendo una dimensión inesperada. Ahora, en un nuevo destino profesional deseamos continuar la experiencia, manteniendo la identidad, para poder alcanzar a nuestros alumnos, en su forzado contacto con la materia, y con el público en general, para que profundice en los entresijos de un aspecto de la civilización de gran calado.