lunes, 9 de agosto de 2010

El niño que disputa el trono a Damien Hirst

St. Benet's Abbey, una de las pinturas vendidas de Williamson.- PICTURECRAFTLo llaman "el pequeño Monet" porque solo tiene siete años y sus trazos se parecen a los del pintor francés de finales del XIX. Otros dicen que es un neoimpresionista o que es el sucesor de los modos geniales de Pablo Picasso. Su nombre es Kieron Williamson, arrebata titulares de prensa a Damien Hirst y los suyos y desde su casa de Holt, al noreste de Londres, pinta paisajes ante la mirada atenta de los coleccionistas de arte.

Desde que el pasado 30 de julio comenzó a exponer en la galería Picturecraft, situada a escasos metros de su casa, sus pinturas no han dejado de aparecer en las portadas de la prensa o en las televisiones estadounidenses y británicas, como el Channel Four de la BBC, que ya ha estado filmando al joven artista mientras trabaja en su casa.

La semana pasada, el joven Williamson vendió 33 de sus pinturas, que se exponían en la galería Picturecraft, según el diario británico The Daily Telegraph. En tan solo 27 minutos, coleccionistas provenientes de lugares tan dispares como EE UU o Sudáfrica, compraron por un valor total de 150.000 libras -unos 180.000 euros- las obras del pequeño Kieron. Algunos de ellos habían acampado desde la noche anterior a las puertas de la pequeña galería para poder adquirir un Williamson.

El joven pintor de siete años en la galería.-Michelle, la madre de Kieron, permite que la gente acuda a ver a "su pequeño artista" porque el niño está de vacaciones, pero confiesa que también quería demostrar que es su hijo quien hace las pinturas.

Todo empezó en 2008, cuando Kieron fue con su familia de vacaciones a la región de Cornualles. Allí vio las hermosas playas y un grupo de barcos en la orilla, y quiso pintarlos. A partir de entonces, "no pudo dejar de pintar obsesivamente ni un solo día", explica la madre de Kieron al diario británico.

Uno de los primeros testigos de las cualidades artísticas del niño fue la pintora Carol Pennington. Para ella, el joven artista es un niño prodigio de los que "solo hay uno por generación" y lo compara orgullosa con Mozart. Pennington declaró que, mientras un adulto aficionado a la pintura es capaz de diferenciar una docena de tonos grises, Kieron llega a conseguir 25 tonalidades, y además recuerda cómo ha realizado la mezcla y dónde quiere poner cada uno de ellos dentro del lienzo.

Kieron Williamson dice sentirse "muy bien" con sus éxitos, y afirma no tener ningún secreto. "Voy al colegio y allí juego al fútbol, y soy el mejor defensa del equipo", presume.

Los niños prodigios son relativamente comunes en las áreas artísticas, pero en pintura los casos son muy pocos. Mariano Trillo, psiquiatra infantil del Centro Avanza de Barcelona, explica que "los prodigios nacen". Para Trillo, en un caso como este, "se trata de una inteligencia por encima de lo normal". Pero su habilidad natural, añade, puede limitarse a la pintura. "Es posible que sea muy bueno en una faceta artística y que, sin embargo, haya otras cosas que no sea capaz de hacer", explica.

Miguel Pérez, Madrid: El niño que disputa el trono a Damien Hirst, EL PAÍS, 5 de agosto de 2010

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