domingo, 31 de julio de 2011

El MET devolverá a Egipto parte de los tesoros de Tutankamon

Nueve décadas después, el Museo de Arte Metropolitano entrega 19 tesoros correspondientes a la tumba del faraón del país africano

El Museo de Arte Metropolitano de Nueva York (MET) ha acordado devolver a Egipto, nueve décas después, 19 tesoros correspondientes a la tumba del faraón Tutankamon, cumpliendo así una reiterada demanda de las autoridades del país africano.

Los objetos serán expuestos en el Museo Egipcio de la plaza Tahrir, en El Cairo, divididos en dos grupos. Quince de ellos han sido categorizados como muestras, mientras que los cuatro restantes están considerados piezas de gran interés histórico y entre ellas figuran un pequeño perro de bronce, un brazalete y un collar.

Su vuelta, que se hará efectiva el próximo martes, supone el cumplimiento de un acuerdo firmado el pasado mes de noviembre entre el museo neoyorquino y las autoridades egipcias, informa la agencia de noticias MENA, citada a su vez por Reuters.

Inicialmente, los objetos que Egipto recuperará formaron parte de la colección del arqueólogo Howard Carter, partícipe en el descubrimiento de la tumba de Tutankamon en 1922, y del patrocinador de estas excavaciones, Lord Caernarvon.

El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio, Mohamed Abdel Maqsoud, ha aplaudido el gesto del MET y les ha agradecido la colaboración brindada durante los últimos meses para que Egipto pudiese recuperar unos objetos que, según cita el periódico 'Al Ahram', fueron sacados del país "ilegalmente".

Egipto pugna en varios frentes por recuperar parte de los tesoros que actualmente se encuentran repartidos en todo el mundo, como la Piedra Roseta, en posesión del Museo Británico, o el busto de Nefertiti que tiene el Museo Nuevo de Berlín.

Europa Press, Nueva York: Nueva York devolverá a Egipto parte de los tesoros de Tutankamon, Público, 30 de julio de 2011

Centelles, atado a Salamanca

Un miliciano besa a una chica.- AGUSTÍ CENTELLESLos herederos del fotógrafo catalán han puesto el grito en el cielo ante el plan de la Generalitat de recuperar su archivo y el de la agente Carmen Balcells

Lo atado y bien atado en política siempre puede desatarse. La Generalitat catalana lo cree a pies juntillas, así que cuando los nuevos gestores autonómicos (CiU) se sentaron en la comisión bilateral con el Gobierno pidieron dos cosas en materia cultural: el archivo Centelles y el archivo Balcells. Dos compras atadas y bien atadas por el Ministerio de Cultura, que pagó 700.000 euros en 2009 por las fotografías de Agustí Centelles y otros tres millones de euros en 2010 por los fondos de la histórica agente literaria Carmen Balcells. El primero se conserva en Salamanca, en el Centro Documental de la Memoria Histórica. El segundo, en el Archivo General de la Administración (AGA), en Alcalá de Henares.

Pero una cosa son los políticos, con fácil voluntad para negociar, rectificar o mercadear -depende de quien etiquete-, y otra los ciudadanos que cuando cierran un trato lo dan por atado y bien atado. Sergi y Octavi Centelles, hijos y herederos del fotógrafo, han puesto el grito en el cielo ante la posibilidad de que la colección -un valioso legado sobre la Guerra Civil- se utilice como moneda política entre el Gobierno y la Generalitat.

La viuda de Gabriel Pernau llora la muerte de su marido (1937).- AGUSTÍ CENTELLESOctavi Centelles difundió ayer una dura carta abierta dirigida a Ferran Mascarell, conseller de Cultura, en la que pide que "nadie intente negociar con su obra por un puñado de votos, sea en Catalunya o en Madrid". En el texto recuerda que, cuando se vendió el archivo gráfico a Cultura, también se firmó un acta notarial en el que se recogía que "una de las condiciones expresas para la transmisión de la propiedad del fondo a la Administración General del Estado es la permanencia definitiva, conjunta e indivisible de los documentos en el Centro Documental de la Memoria Histórica".

En la carta, Centelles muestra su "sorpresa" por las declaraciones de Ferran Mascarell -"es perfectamente posible que el fondo venga tarde o temprano", declaró el domingo a EFE- y avisa para que "nadie cuente con mi complicidad para el incumplimiento de un contrato legal". "La Generalitat", sigue, "únicamente se ha interesado en Centelles cuando ha pasado a formar parte del Centro Documental de la Memoria Histórica y no entiendo el interés actual, si no es basado en la apropiación partidista de los errores del Gobierno de Convergència durante décadas o de intentar superar errores recientes del Tripartito".

El secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, explicó ayer que, a la vista de la oposición de los heredereros, el traslado del archivo Centelles a Cataluña "no es algo negociable". En la comisión bilateral celebrada el 19 de julio, el Gobierno trasladó oficialmente esta respuesta a la Generalitat: "Si los herederos cambian de opinión tal vez pueda verse, pero hoy por hoy no lo han hecho". Y ese camino quiere abrir ahora la Generalitat: el conseller Mascarell ha anunciado una próxima reunión con Carmen Balcells para tantearla.

Sergi Centelles también dejó clara su oposición a un traspaso en sus declaraciones a este diario y censuró el papel de la Generalitat. "Nos engañaron. Nos abrió un expediente para incorporar el archivo como bien de interés cultural mientras estábamos negociando. Eso fue un intento de expolio, como el que sufrimos en 1939".

Una de las condiciones de la venta al Ministerio de Cultura fue la difusión internacional del fondo, formado por 12.513 negativos y 928 placas de vidrio. La primera gran exposición de Centelles que preparan se verá en Nueva York el próximo otoño.

T. Constenla / N. Junquera, Madrid: Centelles, atado a Salamanca, EL PAÍS / Tentaciones de verano, 29 de julio de 2011

sábado, 30 de julio de 2011

Frans Hals toma el relevo en el Metropolitan

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Las elevadas temperaturas y la humedad hacen de Nueva York un infierno. Los cines de verano, los conciertos al aire libre o los festivales de teatro en el parque, aunque atractivos, son un reclamo insuficiente para los habitantes que tienden a desaparecer a principios del mes de julio. Para los que se quedan en la ciudad, las instituciones culturales ofrecen programas interesantes pero ligeros, y se reservan el plato fuerte, las exposiciones de alto presupuesto y sobrada publicidad, para la vuelta de vacaciones.

En este caso, el Met se aventura con una pequeña exposición como relevo de la gigantesca muestra de Alexander McQueen. Frans Hals in the Metropolitan nació como una propuesta para un bulletin estival del museo pero se convirtió pronto en un proyecto firme de exposición por su indudable interés didáctico.

El comisario de la muestra, Walter Liedtke, asegura que, tras el éxito de la monográfica sobre La Lechera de Vermeer en 2009, se ha buscado la posibilidad de acercar al público algo más de la edad de oro de la pintura holandesa fuera de la tónica de los grandes museos, tratando de huir de las principales figuras de esos años, como Rembrandt, Van Dyck o Rubens. Se ha querido demostrar que Hals forma parte de este selecto grupo: "el famoso pintor Merrit Chase solía decir que todo aquel que quisiera convertirse en pintor debería estudiar dos cosas fundamentales, la naturaleza y la pintura de Frans Hals".

franz_hals_en_el_met_3Maestro de la pintura de género

Hals se distinguió por sus dotes para el retrato psicológico y por su pintura de género. Así, parte de la producción que se puede apreciar ahora en el Met se ve salpicada de retratos masculinos con sobrias vestimentas (Petrus Scriverius), escenas de fiestas (Hombre joven con una mujer en una posada) o algo tan insólito como el retrato naturalista de niños (La joven pescadora).

La temática burguesa de sus cuadros se adaptaba perfectamente a los gustos de los comerciantes, la clase social emergente en Holanda durante la primera mitad del XVII. Para aclarar este punto, Walter Liedtke aseguró, después de convivir 30 años con un cuadro como el de Los juerguistas de Shrovetide: "No se me ocurre ninguno mejor para expresar lo que le gustaba al espectador de la época. Un carnaval perpetuo, con cerveza porque no se podía confiar en las condiciones del agua de Haarlem, una chica demasiado bien vestida para la ocasión, alusiones eróticas por todas partes... Resulta gracioso que los compradores de este cuadro en el XIX nunca entendieran el significado de nada de ésto porque si no seguramente no podríamos apreciar hoy aquí esta obra".

Pincelada suelta y color

Alrededor de 1616, Hals empezó a pintar sus obras más importantes y a recibir encargos. A pesar de su continua producción, de su popularidad y del reconocimiento por parte de sus compañeros de profesión al hacerle presidente del gremio de San Lucas de Haarlem, Hals siempre padeció serias dificultades económicas que le hicieron depender de la caridad en sus últimos años.

Para intentar aumentar sus escasos recursos cuando su estilo jocoso y aburguesado dejó de estar de moda, creó un taller donde formar a jóvenes aprendices en el oficio de la pintura. Fueron estos pupilos los que contribuyeron a difundir, aún más si cabe, el estilo de Hals. El dominio de la pincelada suelta y del color fueron fundamentales en la obra de estos alumnos, así como en artistas posteriores: Manet, Courbet, los impresionistas, etc., todos admiraron a Hals y se maravillaron con su técnica, entre ellos Van Gogh, quien señalaba con admiración, por ejemplo, lo sorprendente que resultaba que en las pinturas de Hals no hubiese menos de "27 tipos de negro".

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En esta exposición se ha logrado dinamizar un número de piezas muy reducido de manera excepcionalmente educativa. Se ha contado sólo con las 12 obras del artista que pertenecen al Metropolitan y el comisario se ha servido de cinco préstamos de filántropos anónimos y de una serie de pinturas de autores holandeses coetáneos en los que se hace muy patente la influencia de Hals. Es el caso de su propio hermano Dirck, el pintor Van Goyen, Verspronck, Brower o Van Ostade, por no mencionar un excepcional retrato de Rubens y otro de Van Dyck.

Broche de la muestra

El broche de la muestra lo conforma una sala con paneles que reproducen un juego visual en el que el espectador puede observar fragmentos de obras de Hals junto con los de otros pintores como John Singer Sargent, Merrit Chase o Manet con objeto de demostrar la transcendental influencia de su pintura en los pintores del XIX.

No se oculta la naturaleza discreta de la muestra; pequeña pero muy cuidada tanto en el diseño como en el comisariado. Quizá hubiese sido recomendable recurrir a más obra auténtica en lugar de a tantas reproducciones; sin embargo, la impresión general es la de un entretenimiento didáctico, por lo que el ahorro en costes quedaría justificado y seguramente sea muy saludable para el museo después de la inversión titánica realizada en la muestra de McQueen y previendo lo que está por llegar en otoño.

Nueva York. Frans Hals in the Metropolitan Museum. Metropolitan Museum of Art. Del 26 de julio al 10 de octubre de 2011.

Marta Zapardiel de la Matta. NY: Frans Hals toma el relevo en el Metropolitan, hoyesarte.com, 26 de Julio de 2011

viernes, 29 de julio de 2011

Carducho regresa a El Paular después de 177 años

Monasterio de El Paular, en Madrid, con lienzos del pintor Vicente Carducho (1576-1638)La serie de pinturas del pintor toscano Vicente Carducho (1576-1638) muestra la vida de san Bruno, fundador de la orden de los cartujos, desde que abandona la vida pública hasta que es santificado. Parece que su periplo vital es una especie de epopeya que transita constantemente desde el mundocelestial hasta el inframundo. Casi lo contrario que experimenta aquel que se acerque a este monasteriode la sierra madrileña: situado a 80 kilómetros de la ciudad, el Monasterio de El Paular, en Rascafría, resplandece en medio de un paraje serrano de abundante vegetación.


La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha presentado esta mañana el regreso de las 52 obras de la serie al monasterio. El Museo del Prado ha restaurado estos lienzos del siglo XVII dedicados a la orden de los cartujos que salieron de su emplazamiento original en la desamortización de Mendizábal en 1834, hace 177 años. "El final feliz" al que ha aludido la ministra en el acto se refiere a los avatares que han sufrido los cuadros hasta su reagrupación. Los lienzos se trasladaron en un primer momento al convento madrileño de la Trinidad. Más tarde se enviaron a depósitos de A Coruña, Burgos o Valladolid. Y durante la Guerra Civil se perdieron dos. Desde entonces hasta hoy, la tarea de rehabilitación y unión del conjunto ha sido un arduo recorrido que por fin concluye en el lugar de inicio, "de donde nunca debieron haber salido", según la ministra.

González-Sinde ha señalado que el monasterio "está llamado a convertirse, más de lo que ya lo es, en un sitio de referencia de la Comunidad de Madrid". Y no ha descartado una posible visita del papa Benedicto XVI durante su paso por la capitalpara la Jornada Mundial de la Juventud, del 16 al 21 de agosto: "Eso depende del Ministerio de Exteriores, pero con el calor que hace en Madrid en agosto, agradecería el fresquito de aquí".

Con este proyecto se pretende garantizar la protección de esta "gran riqueza cultural" y el "aprovechamiento cultural" del edificio más allá de 2014, que es cuando concluye la cesión actual a la orden benedictina, según la ministra. La restauración ha implicado también la modificación y reconstrucción de varias partes del monasterio. El ministerio ha invertido más de 12 millones de euros en un proyecto "apasionante", según Leticia Ruiz, conservadora jefe de la restauración.



Las obras de Vicente Carducho que componen la serie fueron realizadas entre 1626 y 1632. Cada lienzotiene relación con el anterior. En el monasterio este conjunto recupera no solo aspectos materiales sino también una dimensión intelectual. Leticia Ruiz ha indicado que se trata de una de las grandes cartujas no solo española sino también europea, y ha destacado queesta colección, tanto en número como en intensidad, es "la más importante".


Conversión de san Bruno. El pintor italiano inicia su serie dedicada a la vida y milagros de san Bruno con la conversión a cartujo a raíz de ver cómo se castigaba a un hombre inocente. En este lienzo se puede observar la perfección de las proporciones y el uso de colores primarios.
El milagro del manantial. La representación de los cartujos, con sus vestimentas blancas, alabando el milagro del manantial le sirve a Vicente Carducho como ejercicio pictórico para ordenar las figuras humanas y destacarlas ante la naturaleza, aunque en dependencia de esta.
San Bruno renuncia al arzobispado. Tras la visita al papa Urbano II y la cesión del arzobispado en el Reggio di Calabria (Roma), san Bruno rechaza su cargo y se dedica de pleno a la vida monacal en la cartuja.
La virgen María y san Pedro se aparecen a los primeros cartujos. La diferencia entre el mundo superior, celestial, y el terrenal se puede apreciar en este cuadro que muestra una de las apariciones a los cartujos. El lienzo tuvo que ser restaurado fotográficamente debido a los grandes daños que sufría.
San Bruno reza en la soledad de la torre de Calabria. La vida de cartujo incluye el silencio de un retiro espiritual, el rezo por las personas perdidas y la meditación intelectual. Además, en este cuadro se puede apreciar el retrato del entorno que rodea las cartujas.
Muerte de San Bruno. Con la pintura de la muerte de san Bruno Carducho imitó los métodos de Caravaggio y mostró su capacidad para utilizar todas las técnicas renacentistas.
Aparición de la virgen a un cartujo. En esta aparición, Carducho expone los miedos y las inseguridades de los cartujos a pesar de su aislamiento y dedicación intelectual. La inclusión de figuras monstruosas las utiliza a menudo para distinguir entre pensamientos y realidad.

Alberto G. Palomo, Madrid: Carducho regresa a El Paular después de 177 años, EL PAÍS, 28 de julio de 2011
Fuente vídeo: ABC

jueves, 28 de julio de 2011

El Paular recobra su tesoro

El Prado restaura y reúne en el monasterio 52 pinturas barrocas firmadas por Vicente Carducho y dispersas desde la desamortización de 1834

Los cuadros de Carducho, ayer, tras ser recolocados sobre los muros del claustro que los alojó desde 1632 hasta 1834.- R. F.

El Prado, al rescate de la pintura barroca: un deslumbrante tesoro del siglo XVII, formado por 52 cuadros del toscano Vicente Carducho que permanecían dispersos durante más de siglo y medio, acaba de ser restaurado por los expertos del museo y reunido en su lugar de origen: el antiguo monasterio cartujo de El Paular, situado a 80 kilómetros al noroeste de Madrid.

Cada una de las piezas mide 3,45 metros de base por 3,15 de altura, y todas ellas van rematadas por arcos de medio punto. Las pinturas de Carducho representan escenas de vida y muerte de los monjes cartujos fundadores. Fueron pintados entre 1626 y 1632 por el artista florentino. Desde ayer, la serie completa cuelga de los muros del claustro mayor del monasterio madrileño, regentado hoy por monjes benedictinos.

Dionisio el Cartujano, doctor extaticus, de Carducho, en los talleres del Museo del Prado.-Del cenobio, fundado en 1398 y enclavado a los pies de Peñalara, partieron en 1834 los cuadros en renqueantes carromatos tirados por babeantes bueyes acechados por la nieve, los lobos y los torrentes. Las pinturas recalaron en el palacio de la Trinidad, en el centro de Madrid. Al poco, la colección se disgregó. Algunos cuadros fueron a dar a lugares tan dispares como Córdoba, Tortosa o A Coruña. Sin embargo, y gracias a la tenacidad de funcionarios, restauradores, empleados de museos, religiosos y algún político con sentido de Estado, 52 de las 56 obras han llegado hasta nuestros días con sus cualidades pictóricas en buenas condiciones. Del lote primigenio pintado por Carducho se perdieron cuatro obras, dos de ellas de gran formato, durante las guerras civiles; otras dos, menores y con forma de escudetes, que jalonaban la entrada del claustro mayor, han visto su coloración malograda por completo. El grueso de la colección, no obstante, se ha salvado después de una trabajosa recuperación que ha durado seis años, bajo la dirección de Leticia Ruiz, restauradora del Museo del Prado. La actuación atrajo copiosas energías de la mayor parte de los departamentos del Prado, desde la Brigada de Obras hasta la Dirección de Depósitos. El esfuerzo fue posible gracias a una jugosa compensación pecuniaria brindada en el año 2000 al museo por una exposición de arte español, The majesty of Spain, exhibida en la ciudad estadounidense de Jacksonville. Ahora, el esfuerzo culmina en la víspera de su inauguración por la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. El edificio fue rehabilitado por el arquitecto Eduardo Barceló. La reciente presencia en El Paular de cuatro obispos, otro más ayer, permite especular con una eventual visita papal.

Vicente Carducho, apellido que algunos asocian a la orden cartuja y cuyo prior Juan de Baeza le encomendaría pintar la serie, llegó a España con siete años junto a su hermano Bartolomeo. Este formaba parte del elenco de italianos contratados por Felipe II para decorar el monasterio de El Escorial. Vicente casó en España y pronto descollaría como artista total y pintor del rey Felipe III gracias a la formación recibida en San Lorenzo. Con el tiempo se convertiría en uno de los principales tratadistas del arte pictórico por su obra Diálogos de la pintura, parangonable con las de Francisco Pacheco, coetáneo suyo, o la de fray Lorenzo de San Nicolás, inventor de la bóveda encamonada.

Los lienzos repuestos en El Paular representan escenas sacras de la orden cartuja, una comunidad sumida en el silencio y la oración desde sus albores altomedievales, en el corazón de Francia. Expandida luego por Europa, enraizó en España. De los 27 cenobios que aquí tuvo, hoy conserva cuatro en Zaragoza, Burgos, Barcelona y El Paular.

Rafael Fraguas, Rascafría: El Paular recobra su tesoro, EL PAÍS / Tentaciones, 27 de julio de 2011

miércoles, 27 de julio de 2011

Teotihuacan, la Pompeya de América



MáscaraTeotihuacan es uno de los lugares más visitados por los turistas que acuden a México. Su cercanía a la capital, está situada a 45 kilómetros, lo hace posible y muy recomendable. Sin embargo, son muchas las incógnitas que perviven en este grandioso complejo arquitectónico y arqueológico que en sus días de esplendor, allá por el siglo IV d. C., llegó a tener una extensión de 22 kilómetros cuadrados —divididos por la Calzada de Los Muertos, y donde se levantan la Pirámide del Sol y de la Luna—, y congregó a más de cien mil habitantes. Sin embargo, poco se sabe de cómo fueron sus orígenes, en el siglo I a. C., y escasa es la información que desvele por qué esta gran metrópoli multiétnica, una de las mayores ciudades de Mesoamérica y punto de encuentro de comerciantes y artesanos, desapareció siete siglos después. Las cenizas posadas sobre algunos de sus palacios revelan la existencia de un gran incendio. También se sabe que fueron sus propios guerreros los que intentaron borrar cualquier huella de su historia destruyendo los monumentos.

Cabeza de serpiente«Es como nuestra Pompeya», explicó ayer el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, Alfonso de María, durante la presentación de la exposición «Teotihuacan. Ciudad de los dioses». Organizada en colaboración con la Obra Social «la Caixa», la muestra, que reúne más de 400 piezas —entre cerámicas, armas, instrumentos musicales, máscaras y murales...—, algunas de reciente descubrimiento, ha pasado ya por París, Berlín, Roma y Barcelona, y la han visitado medio millón de personas. En Madrid se podrá ver hasta el 13 de noviembre.

Disco solarDe María indica que la primera restauración e investigaciones del complejo arqueológico comenzaron en 1910, «cuando se celebró el primer centenario de nuestra independencia y se organizó un congreso de americanistas». Desde entonces numerosos objetos ha salido a luz para explicar la estructura económica y social de esta ciudad-estado, «sofisticada y muy bien organizada».

La muestra se ha organizado en seis ámbitos que recorren diferentes aspectos, como la construcción de la ciudad, a través de los utensilios que se utilizaron; la política, la jerarquía y el comercio, el culto religioso —sus dioses principales fueron Tláloc, de la lluvia y la fertilidad, y la serpiente emplumada. La exposición también se detiene en la vida en los palacios, en el importante papel de los artesanos —actividad a la que se dedicaba el 20% de la población—, su relación con otras culturas y su desaparición o «colapso».

Susana Gaviña, Madrid: Teotihuacan, la Pompeya de América, ABC, 27 de julio de 2011

martes, 26 de julio de 2011

Sofonisba Anguissola es la única mujer cuya obra se expone en el Prado

Borrada durante cuatro siglos, fue admirada por Van Dyck o Miguel Ángel | Sus obras fueron adjudicadas a Zurbarán, Moro, Tiziano o El Greco

Autorretrato Obra de 1556, actualmente propiedad del Museo Lancut, de Polonia. En él, la artista se muestra a sí misma pintando en un acto de autoafirmación.Sabía que de los 1.100 cuadros que cuelgan en las galerías del Museo del Prado, sólo tres han sido realizados por una mujer, y que las tres son obra de la misma artista, la italiana Sofonisba Anguissola? El dato, desde luego, es sorprendente, pero aún lo es más que hasta hace poco no hubiera ni una sola a la vista del público (entre los más de 8.000 cuadros que componen los fondos de la pinacoteca, hay 45 pintados por una veintena de mujeres) y, sobre todo, que nadie pareciera reparar en ello. "Las mujeres en la cultura estamos doblemente invisibilizadas: somos invisibles, pero además, el hecho de que seamos invisibles resulta invisible a su vez. Está tan naturalizada la exclusión de las mujeres, que nadie parece reparar en ella, ni siquiera las interesadas", asiente la escritora Laura Freixas, presidenta de la asociación Clásicas y Modernas, creada para la igualdad de género en el ámbito de la cultura.

"Ciertamente, las colecciones del Prado no contienen un gran número de obras realizadas por mujeres", conviene Gabriele Finaldi, director adjunto de Conservación e Investigación del museo, para quien "este hecho tiene una explicación fundamentalmente histórica, y no sorprende descubrir que la mayoría de estas artistas sean del siglo XIX, un periodo en que hay muchas más mujeres que se dedican profesionalmente a la pintura". Finaldi añade que casi la mitad de las 45 obras están depositadas por el Prado en museos y edificios públicos en Madrid y otras ciudades españolas y que, de las que están físicamente en el Museo del Prado, algunas se exponen de manera fija, y otras ocasionalmente. "Actualmente, y hay que tener en cuenta que estamos en fase de reordenación de los fondos y con varias salas todavía cerradas, está representada de forma estable Sofonisba Anguissola, pintora en la corte de Felipe II". ¿Los criterios para la exposición de obras de la colección en las salas? "La calidad estética y la importancia histórica", responde Finaldi.

Respecto a lo primero, Marian López F. Cao, directora del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid, institución que impulsa en museos públicos, entre ellos el Prado, itinerarios concebidos desde una perspectiva de género, matiza: la calidad es un concepto que debe ser objeto de renegociación, de revisión, porque no deja de ser un invento de un grupo hegemónico, que es el que dedice quién entra o se queda fuera del museo. Es como cuando en la Universidad se habla de rigor científico, un término ambiguo que sirve para incluir y excluir a antojo". Cuestión de prejuicios o no, lo cierto es que cientos de artistas mujeres, desde el siglo XV hasta la primera mitad del siglo XX, han quedado extraviadas en un agujero negro de la historia, las más de las veces a causa de atribuciones erróneas. Era el caso, hasta no hace tanto, de Sofonisba Anguissola (Cremona, 1532-Nápoles, 1625).

Porque ¿quién es la pintora del Prado? ¿la elegida para estar a la vista de los visitantes? ¿Por qué se la borró durante cuatro siglos? Aristócrata de exquisita inteligencia y creatividad, aclamada en su tiempo por Vasari, Miguel Ángel y Van Dyck (sus retratos fueron emulados por Caravaggio y Rubens), la muerte la condenó al olvido y sus obras fueron adjudicadas a Zurbarán, Antonio Moro, Tiziano, Sánchez Coello, Bronzino, Moroni, El Greco o Van Dyck, que la pintó ya anciana (¡vivió 93 años!) e incorporó uno de sus lienzos a su colección particular. Aun hoy continúa siendo objeto de debate la autoría de La dama del armiño (también llamada Infanta Catalina Micaela), pintura que la Pollock House de Glasgow donde cuelga sigue adjudicando a El Greco, aunque a partir de los estudios de Carmen Bernis (primero) y María Kusche (más tarde), cada vez son más los que afirman que su autora es Sofonisba Anguissola. Curioso, porque resulta que para algunos críticos estaríamos ante el mejor Greco, y el propio Cézanne creyó ver en La dama del armiño (en realidad vestía piel de lince) al "creador del arte moderno".

De familia aristocrática –cuatro de sus hermanas también fueron pintoras, una de ellas, Lucía, tiene obra en el Prado– se formó al lado de Bernardino Campi, Bernardino Gatti e incluso Miguel Ángel. Llegó a la corte de Felipe II en 1559, como dama de la reina Isabel de Valois, y por su papel en la casa de la reina no firmó los lienzos que pintó para la corte. Autora de espléndidos retratos (La niña y el enano, de la colección del marqués de Griñón; El juego de ajedrez...), destacan sobre todo sus autorretratos, en los que, como escribe Rocío de la Villa en el catálogo de Heroínas, la exposición que meses atrás pudo verse en el Museo Thyssen, "impresiona su mirada directa y sin pudor a quien la contempla: se afirma como sujeto y como igual". De vida igualmente azarosa –su primer marido murió a manos de los piratas y se casó por segunda vez a los cincuenta años con un hombre a quien le doblaba la edad, capitán de barco a quien conoció en pleno viaje...– su figura ha inspirado libros como La virgen y el violín (Siruela), de Carmen Boullosa, y Ángeles Caso le dedicó un capítulo en su libro Las olvidadas (Planeta).

Junto a Cristina Iglesias, autora de las puertas que dan acceso al edificio del claustro de los Jerónimos, le hacen compañía desde las reservas (de momento) Julia Alcayde y Montoya, Lucía Anguisciola, Sofonisba Benoit, Marguerite-Marie Bonheur, Rosa Brockman, Elena Brunet, Antoinette Cabezudo y Margarita Carpentier, entre otras.

Teresa Sesé, Barcelona: Sofonisba Anguissola es la única mujer cuya obra se expone en el Prado, La Vanguardia, 25 de julio de 2011

lunes, 25 de julio de 2011

¿Es posible tener un pedacito de un picasso?

2011 está siendo un gran año para la industria de los fondos de inversión de arte. En medio de la incertidumbre económica mundial, un mercado de valores volátil y una gigantesca crisis inmobiliaria, una oleada de dinero fluye hacia el arte en busca de pingües beneficios y de la posibilidad de ser propietario, al menos en parte, de un pollock o un picasso.

Picasso: Tete de Femme (Dora Maar).Después de la marea viene la calma y una élite recién globalizada ha puesto su dinero a trabajar dando lugar a interminables especulaciones acerca de qué significa todo esto para el futuro de la industria del arte. Por supuesto China está en el centro de este debate con una cuota mundial del 33% en cuanto a ventas globales, pero Rusia, India, Oriente Medio y otros mercados en desarrollo, como el latinoamericano, también juegan un papel importante. Que el mercado se ha recuperado a niveles de 2008, es ya un hecho. Y no hay mejor indicador que la fulgurante actividad en fondos de inversión y bolsas de arte que viene sucediéndose desde 2010.

China fue el primero en hacerlo al lanzar el pasado año su cartera de arte emitida por Shenzhen Cultural Assets and Equity Exchange (SZCAEE). Fundada por el gobierno chino en 2009, esta corporación funciona como una plataforma alternativa para la comercialización de una amplia gama de bienes culturales entre los que se encuentran obras de arte. El primer día, una cartera de 12 pinturas del artista contemporáneo Yang Peijiang, reportó 350.000 dólares a pesar de que su valor de mercado había sido estimado en 880.000. Ye Qiang, presidente de la sociedad emisora Shenzhen Artvip, declaró a Global Times “ésta es una de las estrategias de precios. De momento el mercado carece de un sistema de evaluación justo y queríamos dejar un margen para el incremento de su valor”. Ahora preparan lanzar otro porfolio de acciones similar con otras 40 obras del artista.

En París Art Exchange, una compañía operada por A&F Markets, se convertía en enero de 2011 en la primera bolsa de intercambio de arte en la que los clientes pueden comprar acciones de obras pertenecientes a las galerías participantes en el nuevo proyecto empresarial. Sobre la base de un modelo clásico de mercado de valores, Art Exchange ofrece la posibilidad de participar, a través de acciones que van de los 10 a los 100 euros, en la propiedad de obras de arte que en las galerías se estarán vendiendo por un valor mínimo de 100.000 euros. A cambio de una comisión del 5%, Art Exchange se hace con el derecho de vender acciones de una obra durante un período que va de los tres a los seis meses. Si en el plazo máximo de 6 meses no ha logrado vender al menos el 20% de las acciones, la galería recupera las participaciones que habían sido vendidas y mantiene la propiedad de la obra.

El nuevo coleccionista. Por otro lado, si un inversor consigue acumular el 80% de las acciones, tendrá la oportunidad de proceder directamente a la compra de la obra. Actualmente participan en este proyecto seis galerías parisinas, pero la compañía promotora tiene la intención de expandirse y entrar en los mercados de EE.UU., Reino Unido y China. Por su parte Rusia ha lanzado uno de los mayores fondos de arte del mundo. La empresa de gestión de activos Agana, ha apostado por un fondo denominado Photoeffect valorado en 467 millones de dólares. Pretende vender entre el 5 y 10% en una subasta anual y el reparto de dividendos se realizará a los 15 años con la liquidación del fondo. La directora general de Agana, Ekaterina Aleksandrova, desveló al Financial Times que el fondo espera una rentabilidad anual de entre el 12 y el 14%. La inversión mínima requerida es de 16.700 dólares. De este modo pretenden atraer a instituciones y grandes inversores privados. La cartera es de lo más diversa y dispar. Contiene daguerrotipos de Joseph-Philibert Prangey Guirault, grabados de Tazio Secchiaroli, fotografías del célebre Henri Cartier-Brenson pero también grabados de la vanguardia rusa o retratos de zares del siglo XIX. En la misma línea Plural Capital ha lanzado un fondo en Brasil, BGA Private Equity Investment Fund valorado en 24 millones de dólares. Su estrategia se fundamenta en invertir en arte contemporáneo brasileño durante tres años, para después pasar a vender en los dos siguientes.

También de reciente formación es Artemundi Global Fund con sede en Miami. Su fundador, socio-director y miembro de The Art Fund Association, es Javier Lumbreras. Para este experto, este tipo de fondos conllevan un mayor riesgo de inversión. “Uno de los éxitos en la gestión de un fondo de arte, se centra en tener definida la estrategia de salida. Es necesario evitar que al final de la vida del fondo se cuente con un volumen de obras que no se puede colocar en el mercado y cuanto mayor sea la cartera, mayor será la dificultad de venta. Si además el fondo se basa en artistas emergentes como puedan ser los brasileños que se sitúan muchos de ellos en una escala baja en cuanto a precio, al problema del ingente volumen de obra se le aúna la dependencia al mercado local para su venta”. Por eso Lumbreras es reacio a invertir por ejemplo en un Sorolla. “Cuando una obra del valenciano sale a subasta en el mercado londinense o americano, el comprador siempre es un español, y resulta clave para la buena gestión del fondo poder vender la pieza al mejor precio en cualquier parte del mundo”.

La apuesta de Artemundi es clara: la de no correr riesgos. El fondo ha concentrado sus objetivos en una cartera conservadora de obras de arte perteneciente a artistas universalmente conocidos y que abarcan desde el Renacimiento hasta el arte de postguerra. La mayor parte del capital se invierte en pintura de principios del siglo XX y en movimientos como el Impresionismo, el Postimpresionismo, el movimiento de Postguerra americano y firmas latinoamericanas consolidadas. De reciente formación, es un fondo a 5 años valorado en este momento en 70 millones de dólares con un promedio de 700.000 por obra y que requiere de una aportación mínima de 250.000 dólares. Ya han empezado a desinvertir y registran un retorno medio anual del 18%.

Estrategias para el éxito. Para el director de Artemundi, la clave del éxito se reduce a varias consignas básicas. Además de la exigencia de establecer y determinar la vida del fondo conforme a la estrategia de salida, resulta fundamental jugar con otros aspectos. Conocer el rango de precio en el que se quiere comprar y vender, valorar los artistas que se colocan con más facilidad y los que tienen un porcentaje menor de fallidos en subasta e invertir sólo en aquellos artistas que garanticen la venta privada en el peor de los casos. “El esfuerzo de vender un cuadro de 20.000 ó 200.000 dólares es el mismo. Sin embargo si colocas 200.000 has hecho una venta mucho mayor. Si tienes 20 millones de dólares distribuidos en diez obras, corres el riesgo de limitar el oxígeno, ya que el promedio es 2 millones por obra y cuanto más arriba esté el precio de la obra menos compradores hay. Si la mayoría de tus obras están por encima del millón, estás limitando mucho tu clientela pero si de lo contrario, están muy por debajo, entre 40.000-50.000 dólares, el esfuerzo de administración, transporte, custodia, embalaje y comisiones de venta, se convierte en un aparato muy complejo y de difícil manejo”.

Un desafío importante y novedoso que ofrece este fondo hace referencia a la esencia del propio disfrute del arte. De forma casi excepcional en la industria de los fondos de inversión, sus clientes pueden gozar del placer de poseer algunas de sus obras. “Realizamos un contrato de consignación y nos encargamos de que la obra quede instalada en condiciones óptimas. Esta fórmula también es una ventaja frente a las compañías aseguradoras que prefieren claramente diversificar el riesgo”. Si se posee un 10% de acciones en el fondo, es de suponer que será dueño de un 10% del total de las obras que lo conforman.

Entre las últimas adjudicaciones de este año se encuentran obras en rango de precio en torno a 5 y 10 millones de dólares. Las estrellas: Pollock, Giacometti y Picasso. “También hemos adquirido una pintura antigua bajo contrato por 22 millones de dólares. No hacemos este tipo de operaciones grandes si no tenemos una estrategia de salida, y ésta es una obra que ya tenemos colocada para el momento de su venta”. En este tipo de transacciones, el riesgo es muy elevado. Hasta hace poco, una obra importante no vendida en subasta podía volver a sacarse en dos o tres años. Ahora es una obra quemada y de difícil venta. En algunos casos puede ser una buena estrategia si se compra en buen precio y se realiza una transacción privada. “Las razones por las que no se vende una obra son muchas veces inexplicables. Puede tratarse de una obra de calidad, ser del año correcto, contar con documentación, haber participado en retrospectivas y estar avalada por la opinión de los expertos, y que no se venda. Puede suceder que tan sólo se trate de los últimos lotes de la exclusiva y sólo al alcance de grandes coleccionistas, segunda sesión nocturna de Sotheby's. Cuando llegó el momento de la puja, ya se habían vendido otros lotes del mismo artista y se había agotado el dinero previsto. ¿Y qué pasó en las subasta? ¡Ah, las subastas son así! Pero llega un museo y la compra”.

Olga Martínez: ¿Es posible tener un pedacito de un picasso?, EL MUNDO / El Cultural, 22 de julio de 2011

La última exposición de Lucian Freud

Hace justo un año, se celebró la gran exposición retrospectiva Lucian Freud. L'Atelier en el Centre Pompidou de París, tal como se evidencia en el siguiente vídeo:


Exposition Lucian Freud, L'atelier au Centre... por centrepompidou

domingo, 24 de julio de 2011

Fallece Lucian Freud, el pintor de los desnudos carnales

El nieto de Sigmund Freud fue, junto a Francis Bacon, uno de los más brillantes representantes de la Escuela de Londres

Nacido en Berlín el año 1922, Lucian Freud, que era nieto de Sigmund Freud, se instaló en Londres en 1932, llevado allí con solo 10 años por su familia, huyendo de la inmediata barbarie nacional socialista, y su presumible plan implacable de exterminio judío. Dada la corta edad con la que desembarcó en Reino Unido, se comprende que su formación artística y posteriormente su brillante desarrollo como pintor se llevase a cabo como si se hubiese tratado de un genuino artista británico. De hecho, adquirió la nueva nacionalidad en la temprana fecha de 1939. Por todo ello, aunque su origen germánico es indudable, se le ha considerado siempre como uno de los más brillantes representantes de la llamada Escuela de Londres, un grupo informal que aglutinó a un conjunto de artistas de primer rango, surgidos todos ellos tras la II Guerra Mundial, entre los que se contaron figuras tan prominentes como Francis Bacon o Frank Auerbach, los cuales se caracterizaron por estar de alguna manera vinculados a una figuración de estirpe expresionista.

Esta fotografía sin fechar, cedida por el Centro Pompidou de París, muestra al artista británico en su taller.- CENTRE POMPIDOU (EFE)

No se puede, sin embargo, tampoco negar la impronta artística alemana que configuró la personalidad de Lucian Freud. Hay que tener en cuenta que su padre, que era arquitecto, había sido asimismo un prometedor pintor, en la época de la Secesión de Viena, y que no solo Lucian Freud, sino el resto de los representantes de la Escuela de Londres, coquetearon en su juventud con el surrealismo y con los pintores alemanes de la llamada Nueva Objetividad, como Otto Dix o Georg Grosz. Al margen de estos precedentes artístico-culturales, Lucian Freud estudió en la Central School of Art y en el Goldsmiths' College, antes de iniciar su carrera artística, hacia comienzos de 1940. Su primera exposición colectiva se produjo en 1944, pero la maduración de su estilo y el comienzo de su proyección pública no se produjo hasta una década después, a partir de 1951. Desde entonces, habiéndose librado de esas primeras influencias artísticas continentales, Freud se centró en una peculiar interpretación de la pintura realista, conectada en parte con el precedente británico de Stanley Spencer, pero también dejándose contagiar por el morboso sentido físico, carnal y existencial del primer Francis Bacon, con el que mantuvo siempre una relación dialéctica y artística muy vivaces. La pintura de Lucian Freud debe su original peculiaridad al modo con el que supo abordar la figura humana, fundamentalmente desnuda y haciendo siempre valer su turbadora densidad carnal. En su interpretación del desnudo, Freud unió la peculiar visión forzada con que Edgar Degas espiaba los desnudos femeninos, para obtener un punto de vista insólito, y un sentido matérico que les daba una fuerza táctil, muchas veces de efecto turbador. En realidad, como él mismo declaró, pretendía que la propia pintura tuviese una densidad elástica, como la de la carne: "Quiero que mi pintura funcione como carne. Para mí, la pintura es la persona. Que ejerce sobre mi mismo un idéntico efecto que la carne".

El pintor Lucian Freud, junto a su madre.- DAVID MONTGOMERY (GETTY)

Esta versión del desnudo tan directa y, valga la paradoja, descarnada, así como su independencia de juicio y de costumbres le valieron, en el siempre puritano mundo británico, una fama de alocado libertino, atravesándose con ello muchas veces la frontera del sensacionalismo barato. No hace muchos años, cuando Freud era ya un octogenario, causó malestar la exhibición pública de un autorretrato en el que él se mostraba de pie, pintando sobre un lienzo, mientras una joven desnuda se abrazaba a una de sus piernas. Tomar esta autorepresentación como un delirio exhibicionista, no solo es un error, sino que significa desconocer la historia de la pintura occidental, a la que este genial artista rindió un sagaz culto, plagando con citas inteligentes de grandes maestros del pasado muchos de sus mejores cuadros. En cualquier caso, no cabe la menor duda de que Lucian Freud ha sido no solo uno de los mejores pintores británicos del siglo XX, sino que, todavía más importante, uno de los artistas figurativos más originales y poderosos de la época contemporánea.

Autorretrato. Pintura titulada 'Autorretrato, reflexión', de Lucien Freud, expuesta en Londres. MATTHEW FEARN (AP)Autorretrato de Lucien Freud que muestra su ojo morado. SOTHEBY'S

Francisco Calvo Serraller: Fallece Lucian Freud, el pintor de los desnudos carnales, EL PAÍS, 21 de julio de 2011

La poderosa expresión de Lucian Freud
Lucian Freud: 88 años de hiperrealismo

Lucien Freud, el maestro del hiperrealismo británico se fue. Pero sus lienzos se quedan. Muchos de sus cuadros pertenecen a colecciones privadas de multimillonarios y coleccionistas que los adquirieron a través de subastas. Pero otros, repartidos por todo el mundo, pueden verse en los museos de arte moderno más importantes. Aquí están algunos:
  • "Supervisora de ganancias durmiendo" (1995). Este lienzo, en el que aparece una mujer obesa recostada sobre un sofá, convirtió a Freud en el pintor vivo más cotizado al vendérselo, en 2008, por 33,6 millones de dólares en la sede de Christie's, en Nueva York, al empresario ruso Román Abramóvich.
  • "Retrato de Rose" (1978-1979). Pertenece a la colección privada de uno de los mayores coleccionistas de arte de Estados Unidos, Steven Cohen. En 2009 cedió el lienzo para una exposición en la casa de subastas inglesa Sotheby's.
  • "Le docteur Robert Le Masle" (1946). Se trata de un retrato del doctor y coleccionista francés Robert Le Masle, amigo de pintores, escritores y músicos. Tras su muerte, en 1970, la familia donó el lienzo al centro Pompidou, en París, donde puede verse.
  • En España se pueden contemplar cuatro lienzos de Lucian Freud en el Museo Thyssen- Bornemisza de Madrid: "Reflejo con dos niños, autorretrato" (1965). "Gran interior. Paddington" (1968-1969), "Último retrato" (1976-1977) y "Retrato del Barón Thyssen Bornemisza" (1981-1982). Todos pertenecen a la colección permanente del museo desde los años 1979 al 1984.
  • Retrato de la Reina Isabel II (2001). En casos excepcionales, Freud realizaba retratos oficiales. Este lienzo, donde se ve a la monarca inglesa luciendo una corona de diamantes, causó un gran revuelo de opiniones entre críticos y público. Pertenece a la colección privada de la Casa Real británica.
  • "Girl with a Kitten" (1947). La primera esposa del pintor, Kitty Godley, fue su musa en las primeras pinturas de Freud. Esta, que representa la más importante, pertenece a una colección privada.
  • "Mujer sonriendo" (1958-1959). La protagonista esta vez Suzy Boyt, otra de las esposas del pintor. El cuadro, que estuvo algún tiempo en la colección de la viuda de Ian Fleming, el creador de James Bond, fue subastado el pasado 28 de junio.
Lucian Freud: 88 años de hiperrealismo, EL PAÍS, 22 de julio de 2011

[...]. En la Bienal veneciana de 1954, el Reino Unido presentó tres "jóvenes artistas": dos relativamente curtidos, Francis Bacon y Ben Nicholson, y un casi novato, Lucian Freud. Por entonces, Freud mostraba aún, pese a su estricto realismo, fuertes influencias de Giacometti y Picasso (a quien conoció personalmente en 1947), y utilizaba pinceles de pelo de marta. Eran pinceles que le permitían regocijarse en los detalles, como las ventanas reflejadas en las pupilas de Retrato de una chica (la chica era su primera esposa, Kitty Epstein), y en plasmar con exactitud los frutos de su minuciosa observación.

La obsesión por observar y comprender le provocaba terribles dolores de cabeza, le impedía trabajar sentado (desde hace cuatro décadas pinta de pie) y amargaba, como sigue amargando hoy, a sus modelos, a los que somete a jornadas de ocho horas diarias durante semanas o meses ininterrumpidos.

William Feaver, un inglés tímido y desgarbado, amigo del artista y director de la exposición del Correr, define a Freud como "un pintor de expresión poderosa que se concentra en la realidad, en lo que deberíamos ver, y no en lo que vemos". Freud se empeña en captar y plasmar lo más auténtico de sus modelos y el resultado son figuras de carne mórbida, tocadas por una luz pálida y delicada y contempladas desde perspectivas académicamente imposibles. Es el resultado de la exploración que inició a finales de los cincuenta, armado con drásticos pinceles de pelo de cerda que le permiten infinitos trazos gruesos e infinitas correcciones.

Sus modelos suelen ser amigos y familiares. La niña curvada en el suelo, hostil y fatigada, de Interior grande se convirtió, años después, en la madre de otras dos pequeñas modelos, Frances y Alice Costelloe. La Rose Boyt de Retrato de Rose fue 20 años más tarde la figura central del desasosegante retrato de La familia Pearce, elaborado con tal lentitud que hubo que corregir las posiciones para hacer sitio a un niño nuevo nacido entretanto. "No es un ermitaño, ve con frecuencia a su gente y mantiene una cierta fidelidad en las relaciones", explica Feaver.

Su gente es muy variada y, pese a todos los esfuerzos de los críticos aficionados al psicoanálisis, no incluye al célebre abuelo, a quien conoció por poco tiempo y al que recuerda como "un señor comprensivo y muy divertido". Lucian Freud no ha leído la obra de Sigmund Freud. Según contó una vez él mismo, sólo leyó el libro sobre Manía y humor, en busca de chistes. Lucian fue hijo de Ernst, hijo menor de Sigmund, arquitecto afincado en Berlín, y emigró con su familia a Londres en 1933 para escapar del nazismo. No hubo escuela que le resistiera y tras una breve temporada en la remota East Anglian School of Painting se alistó, en 1941, en la Marina de guerra. Sólo soportó el primer viaje al mar del Norte, no por miedo a los buques enemigos, sino a sus propios compañeros. Volvió a Londres, pasó seis meses en París y la isla griega de Poros al concluir la guerra y en 1947 conoció a Francis Bacon, que fue su amigo, su principal influencia, su compañero de correrías y su modelo ocasional.

Freud no quería que el primer retrato que le hizo a Bacon fuera recuperado para la exposición del Correr. Lo recordaba como un fracaso y prefería el segundo, inacabado porque el modelo se largó sin avisar y desapareció una temporada. El cuadro había permanecido en una residencia privada y William Feaver lo fotografió y se lo mostró al pintor. Freud examinó las imágenes, caviló durante un tiempo y finalmente accedió a que fuera expuesto en Venecia.

Doble retrato, de Lucian Freud-En 1947 conoció también a Picasso y colaboró brevemente con él. De pocos años después, 1953, es una obra extraña y de historia sugestiva. Se llama Bananas y muestra unos racimos de bananas trabajados con la habitual minuciosidad: son bananas platónicas. Esas bananas crecían en el jardín de Goldeneye, la finca del ex agente secreto británico Ian Fleming, que escribía en aquel momento, mientras alojaba a Freud (ambos se cayeron mal siempre, sólo les unía Ann, la esposa de Fleming), su primera novela, llamada Casino Royale, protagonizada por un agente con licencia para matar de nombre James Bond.

La mayor parte de lo que se expone en Venecia ya estaba incluido en la gran retrospectiva organizada en 2002 por la Tate de Londres, que pasó luego por la Fundación La Caixa de Barcelona y el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles. El máximo interés se concentra en las tres grandes novedades: Retrato de la reina Isabel II, El brigadier y El pintor sorprendido por una admiradora desnuda.

El retrato de Isabel II es el único en que Elizabeth Windsor es mostrada como una mujer anciana, afectada por un larguísimo reinado y por los abundantes desastres de su familia. Se trata de una pieza minúscula, que hubo que ampliar dos centímetros para que cupiera la corona. Nadie diría, mirando a poca distancia, que los montones de pasta de los que emerge el rostro costaron años de trabajo y largas sesiones de pose; hay que alejarse un poco para percibir la grandeza del resultado: las mejillas que cuelgan, la mirada apagada, los labios crispados de la primera funcionaria del reino. El retrato fue considerado insultante por buena parte de la opinión pública británica, pero figura en la colección personal de Isabel II y, por una vez, ha sido prestado a un museo.

El brigadier es el general Andrew Parker Bowles, compañero de Freud en las cabalgadas matutinas por Hyde Park (el pintor sigue montando sin silla a los 82 años) y protagonista de la más sonada historia de cuernos del siglo XX. El general luce todas sus medallas, calza botas impecablemente lustradas y con espuelas, cruza las piernas con elegancia sobre una butaca. Pero la guerrera está abierta, el cuello, desabotonado, y el abdomen abulta bajo la camisa.

Y la mirada lo dice todo. Se trata de un óleo de gran tamaño que, sin embargo, encierra la intimidad de una miniatura. Si por el retrato de la modelo Kate Moss embarazada, y piezas similares, se pagan cinco o seis millones de euros, resulta imposible calcular cuánto podría pagarse por una obra maestra como El brigadier. El pintor sorprendido por una admiradora desnuda viene a suponer el resumen final de la obra de Freud.

Con niños. Fotografía sin fechar cedida el 3 de febrero de 2010 por el Centro Pompidou de París. Muestra la pintura 'Reflejo con dos niños' (Autorretrato). CENTRE POMPIDOU (EFE) | 22-07-2011
Sonrisa femenina. Varios visitantes contemplan la pintura 'Mujer sonriendo', durante una presentación fotográfica en la sala Christie's, en Londres. AKIRA SUEMORI (AP)
Freud, hacia los años 90. Su carrera abarca casi medio siglo. Ha sido descrito como uno de los grandes pintores del siglo veinte, y una de sus pinturas más famosas es un gran desnudo de una mujer durmiendo en un sofá, que se vendió por la cifra récord de 33, 6 millones.DAVID MONTGOMERY (GETTY IMAGES)

Enric González, Venecia: La poderosa expresión de Lucian Freud, EL PAÍS, 10 de junio de 2005

sábado, 23 de julio de 2011

Las distintas realidades pictóricas de Bombín y Vallejo

La galería Fernando Pradilla (Madrid) presenta una doble exposición de dos jóvenes artistas, Alejandro Bombín y Diego Vallejo, que analizan nuestra forma de percibir la realidad


Alejandro Bombín: «La primera pantalla 2», 2011

Ambos han pasado por las aulas de pintura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Y ambos, en palabras de Víctor Zarza, Director del Departamento de Pintura de dicha facultad, «participan de la sensibilidad pictórica surgida a partir del modelo que ofrecen los medios audiovisuales de hoy, en la línea de pintores como Gerhard Richter, Luc Tuymans o Chuck Close». Ahora, por primera vez y de manera individual, la galería Fernando Pradilla otorga una oportunidad sin desperdicio a Alejandro Bombín y Diego Vallejo. La galería cumple así con su habitual tradición anual en los meses de julio y agosto, en los que realiza exposiciones de artistas más jóvenes.

Una obra para quitarse el bombín

La obra de Alejandro Bombín (Madrid, 1985), titulada Reprotipográfica, tiene, según el artista Luis Mayo, «una superficie irónica y juguetona». Y es que Bombín habla en sus obras de la paradoja de la sociedad de consumo, una paradoja que, según la socióloga Nathalie Heinich y que Mayo cita, se caracteriza por que se puede elegir lo que se quiera siempre que se elija lo que elige todo el mundo. Esta es la segunda exposición de Bombín y la primera en Madrid, y según él, se trata de «pintura pantalla». El artista elige fotografías y las divide en líneas horizontales. A continuación, pinta en un lienzo proporcional cada una de esas partes sin ver el resto de la obra. Su intención es crear una realidad subjetiva (las partes individuales de cada imagen), privada (porque es la visión del autor) y abstracta. Sin embargo, en conjunto se crea una imagen global que transmite una realidad objetiva, coherente y pública (es la visión que el espectador recibe). En definitiva, una imagen reconocible construida por muchas que no lo son.

Alejandro Bombín: «Hipnosis», 2011
Alejandro Bombín: «Trabajo mental», 2011

Por su parte, Diego Vallejo (Salamanca, 1986) presenta su primera exposición individual titulada From a tree-house. Sobre este proyecto, Ana Pol Colmenares afirma que «en él aparece de nuevo el paisaje como protagonista frente a un ser humano desplazado de la imagen, al que solo se le intuye a través de ciertos rastros de luz». Así pues, la idea de Vallejo parte del inocente concepto de una casa de árbol, un espacio infantil y que invita a vigilar y también a observar. Por ello, en las piezas de Vallejo se muestran lugares donde lo humano ha sido borrado, casas, refugios, fragmentos de la naturaleza donde da la impresión de que algo va a pasar. Su obra proviene de pantallazos de escenas de películas y series de ciencia ficción, una exploración topográfica y humana de otros lugares que trasladan lo paranormal y extraño a la cotidinidad de manera que lo desconocido se convierte en conocido y familiar.

Diego Vallejo: «Sin título XXIV»
Diego Vallejo:  «Baumhaus 2»
Diego Vallejo: «Sin título II»
Diego Vallejo: «Sin título XVIII»

Bombín y Vallejo, dos jóvenes artistas que muestran sus obras en la galería Fernando Pradilla hasta el 9 de septiembre. Dos obras muy diferentes que a la vez convergen en el punto en que analizan la realidad, ya sea con partes (in)dependientes de una fotografía o con inescrutables pantallazos de películas y series.

Alejandro Bombín: «Reprotipográfica». Galería Fernando Pradilla Madrid. C/ Claudio Coello, 20. Hasta el 9 de septiembre. Http://www.galeriafernandopradilla.com

Noemí López Trujillo / Madrid: Las distintas realidades pictóricas de Bombín y Vallejo, ABC, 21 de julio de 2011

viernes, 22 de julio de 2011

El silencio de Ai Weiwei

Portada del suplemento Cultura|s del miércoles 20 de julio de 2011 (La Vanguardia)Después de 81 días de reclusión, desde que el 3 de abril fue detenido por la policía en el aeropuerto de Pekín cuando se dirigía a Hong Kong, el artista, arquitecto, escritor y activista chino Ai Weiwei (Pekín, 1957) fue liberado bajo fianza el pasado 22 de junio. El clamor por la liberación de Ai Weiwei, que no ha dejado de manifestarse en todo el mundo, ha dado resultado. Otros disidentes, como el premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo y centenares de intelectuales, escritores, artistas y activistas, siguen en prisión. Pero, acusado de delito fiscal, Ai Weiwei no podrá abandonar Pekín y deberá guardar silencio ante los medios de comunicación al menos hasta que no se celebre el juicio.

Hijo de Ai Qing, uno de los más famosos poetas modernos chinos, que sufrió las purgas durante el maoísmo, Ai Weiwei empezó su práctica artística a finales de los años setenta como activo miembro del colectivo Stars. De 1981 a 1993 vivió en Nueva York, donde desarrolló diversos proyectos experimentales y profundizó su admiración por artistas como Duchamp y Warhol. De vuelta a Pekín, radicalizó su trabajo crítico con obras desafiantes ante los símbolos del poder y contra la falta de libertad en la sociedad china actual. Colaboró con los arquitectos Herzog & De Meuron en el diseño de la estructura exterior del Nido de pájaro, el conocido estadio olímpico de Pekín. Aunque, posteriormente, se mostró contrario a la utilización partidista de los Juegos Olímpicos de Pekín del 2008 por el poder político.

Algunos de sus proyectos le han reportado duros enfrentamientos con las autoridades chinas. Sus investigaciones sobre la muerte de más de 5.000 niños provocada por el derrumbamiento de las deficientes edificaciones en el terremoto de Sichuán le acarrearon graves consecuencias. En septiembre del 2009 tuvo que ser operado de urgencia en Munich de una hemorragia cerebral provocada por los golpes de la policía china en Chengdu (Sichuán).

Celebrado por diversas de sus intervenciones –como el proyecto Fairytale para la Documenta 12, de Kassel, en el 2007, o por su instalación Pipas de girasol, presentada en el 2010 en la sala de las turbinas de la Tate Modern de Londres–, Ai Weiwei, con más razón tras su detención, se ha convertido en el más conocido artista chino actual en todo el mundo y en uno de los disidentes más destacados. La publicación de una selección de su blog, clausurado por las autoridades chinas en el 2009, y otros textos (Ai Weiwei's Blog. Writings, Interviews and Digital Rants, 2006- 2009), permite conocer el valor ético, estético y político de su obra intelectual y artística.

En estas páginas, recuperamos dos de sus proyectos recientes. La escultura pública itinerante Circle of Animals / Zodiac Heads, en su presentación en Somerset House, este mayo en Londres. Y la intervención With Milk... find something everybody can use, en el Pabellón Mies van der Rohe de Barcelona, que Ai Weiwei realizó en diciembre del 2009. También publicamos –Documental, página 12– el homenaje a Ai de su amigo el artista chileno Alfredo Jaar. Pese al obligado silencio, Ai Weiwei es hoy un emblema de la lucha por la dignidad humana, por la libertad del arte en la era de internet.

Manuel Guerrero: El silencio de Ai Weiwei, La Vanguardia, 20 de julio de 2011

jueves, 21 de julio de 2011

El Prado exhibe dos meses 'El descendimiento' de Caravaggio

’El Descendimiento’ (1602-1604). Michelangelo Merisi da Caravaggio. Óleo sobre lienzo.Ciudad del Vaticano, Museos Vaticanos
El Papa ya ha enviado a Madrid su tarjeta de visita previa a su estancia en la capital con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2011, que se celebra del 16 al 21 de agosto: El descendimiento de Caravaggio, una de las obras maestras del genio del barroco, que se exhibirá en el Museo del Prado desde este 21 de julio al 18 de septiembre.

Según la pinacoteca madrileña, se trata de "una especialísima aportación de Benedicto XVI", ya que la obra procede de los Museos Vaticanos. El cuadro se exhibirá dentro del programa expositivo "La obra invitada", que cuenta con el patrocinio de la Fundación Amigos del Museo del Prado, y se incluirá en el recorrido temático "La Palabra hecha imagen. Pinturas de Cristo en el Museo del Prado", junto a otras 13 obras, organizado también por la JMJ.

Pese a la controversia y las duras críticas con la que siempre eran recibidas las obras de Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571-1610), que escandalizaban a la Iglesia por el realismo de sus figuras religiosas y por tomar a sus modelos de los bajos fondos, El Descendimiento (1602-1604) fue recibida con unánime admiración y aprobación de los críticos contemporáneos del artista.
Este monumental cuadro, de tres por dos metros y que se verá por primera vez en España, es una de las obras cumbres del maestro del tenebrismo, ejecutada probablemente por encargo de Girolamo Vittrice, para que se exhibiera en el altar mayor de la capilla de la familia en la iglesia romana de la Vallicella, o Chiesa Nuova, de la congregación de San Felipe Neri. La obra fue requisada en 1797 por las tropas de Napoleón para llevar al museo napoleónico de París y se restituyó a Roma en 1817, momento en el que entró en los Museos Vaticanos.

El modelo de La Piedad

En El Descendimiento las figuras están dispuestas en un esquema compositivo compacto, con un grupo construido en línea diagonal y en el que destacan en primer plano Nicodemo, que mira al espectador, y San Juan Evangelista, que portan el cuerpo de Cristo, que se basa en el Cristo de La Piedad de Miguel Ángel, un motivo recurrente en su obra. Detrás se sitúa la Madre de Cristo, con serena actitud, María Magdalena, que seca sus lágrimas, y Mar´´ia de Cleofás, que alza sus brazos al cielo desolada; distintas formas todas ellas de demostrar el dolor.

El que la mano de Cristo apenas roce la losa donde debía ser lavado, ungido y perfumado se entiende como una alusión al propio Cristo como piedra angular y fundamento de la Iglesia.
Se trata de un cuadro de altar de fuerte impacto monumental y dramático, acentuado por el violento claroscuro en el que Caravaggio envuelve la acción, según señala el Prado, que añade que se trata de una obra totalmente nueva tanto desde el punto de vista iconográfico como religioso.

’Cristo crucificado’ (hacia 1632). Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Óleo sobre lienzo.Museo Nacional del Prado, MadridLas pinturas de Cristo

Junto a la obra de Caravaggio, los visitantes podrán ver otras 13 obras del Prado, de entre los siglos XV y XVII, en el recorrido temático "La Palabra hecha imagen. Pinturas de Cristo en el Museo del Prado", de artistas como El Greco, Rubens, Velázquez, Ribera, Murillo o Tintoretto.

El recorrido, especialmente diseñado por la JMJ, propone una forma distinta de ver estas obras "profundizando sobre el contenido religioso", a la vez que se incide en las soluciones artísticas que los pintores han empleado a lo largo de los siglos para superar problemas iconográficos específicos. El objetivo es permitir al visitante reflexionar a la par sobre cuestiones religiosas y artísticas, para lo que el itinerario dará "forma visual a algunas de las descripciones metafóricas que de Cristo se dan en los evangelios, sobre todo el de san Juan (El Buen Pastor; La Luz del Mundo; Camino, verdad y vida; y también Agnus Dei, Rex maiestatis, y Salvator mundi)". Las obras incluidas en este recorrido, al que puede accederse interactivamente a través de la web del Prado, son, además de El descendimiento: La Anunciación; de Fra Angelico; El Descendimiento de la Cruz, de Roger van der Weyden; La última Cena, de Juan de Juanes; El Pantocrátor sostenido por cuatro ángeles, obra anónima del siglo XVII; Descenso de Cristo a los Infiernos, de Sebastiano del Piombo; La Adoración de los Reyes Magos, de Pedro Pablo Rubens; El Buen Pastor, de Bartolomé Esteban Murillo; La disputa con los doctores en el Templo, de Paolo Veronés; El lavatorio, de Tintoretto; Cristo crucificado, de Diego Velázquez; Agnus Dei, de Francisco de Zurbarán; La Trinidad, de José de Ribera; y La Resurrección, de El Greco.

Facilidades para los peregrinos

Para facilitar que los participantes en la JMJ pueden disfrutar de este recorrido temático, el Museo del Prado abrirá las dos plantas principales de su colección las noches de los días 16, 17 y 18 de agosto, de 20:30 a 0.00 horas de forma gratuita (se amplía el habitual horario gratuito fijado de 18.00 a 20.00). Además, los peregrinos que muestren su acreditación individual expedida por la JMJ 2011 podrán acceder gratuitamente a la colección permanente entre el 16 y el 21 de agosto durante todo el día. También se han organizado visitas guiadas al recorrido de la Pintura de Cristo durante el mes de agosto.

10.000 dólares por la primera obra de arte "no visible

El Museo del Arte No-Visible (MONA), apoyado por el actor James Franco, exhibe y vende descripciones de obras imaginadas por los artistas

Son muchas las personas que reaccionan con desconfianza ante una obra de arte abstracto, reconociendo también que es un estilo artístico de difícil comprensión. Es habitual la pregunta de "¿realmente alguien paga por esto?" o las afirmaciones como "esto es una tomadura de pelo" ante un lienzo abstracto. Pero el arte conceptual mueve millones en todo el mundo.

Hace unos días, el siempre polifacético actor James Franco daba su apoyo a un proyecto artístico nuevo y realmente extraño denominado Museo del Arte No-Visible (MONA), que lleva el arte conceptual a un nivel completamente nuevo. La idea del museo es que las obras de arte no existan físicamente, sino que sean imaginadas por el artista y descritas en una tarjeta. Así, cuando un coleccionista compra una de estas obras, obtiene esta tarjeta para colgarla en la pared vacía y "describir la obra a su audiencia". La magia creativa se produce durante el proceso que lleva a la obra imaginada por el artista y su descripción, hasta la imaginación del espectador, tras la descripción del coleccionista.

Extravagante e imaginativo, el propio museo nos recuerda que "vivimos en dos mundos: el mundo físico de la vista y el mundo no visible de la imaginación". Compuesto por ideas, el MONA redefine el concepto de lo que es real. "Las descripciones de las obras mezclan imágenes y palabras en la mente del espectador. Este mundo no es visible, pero es real, quizá más real que el mundo de la materia, y también está a la venta", aseguran.

Con precios que van desde los 1.000 a los 10.000 dólares, el museo acaba de hacer su primera venta. Aimee Davidson, productora digital, experta en medio sociales, además de actriz y modelo, pagó 10.000 dólares por la obra Aire Fresco, que se describe como: "Una pieza única. El aire que está comprando es como comprar un tanque de oxígeno infinito. No importa donde estés, siempre tienes la posibilidad de tomar una bocanada del más delicioso y limpio aire que la tierra puede producir. Cada vez que respiras te da una paz y salud infinita. Esta obra de arte es algo que puedes llevar contigo, porque donde quiera que estés te puedes imaginar que estás respirando el aire más fresco de la cima de una montaña, de un campo abierto o la brisa del mar. Es una fuente inagotable".

Davidson aseguró en una entrevista a The Huffington Post que compró la obra porque se sentía "identificaba" con la ideología del proyecto. "Sentí que el acto de comprar Aire Fresco servía para las propias tesis que predico sobre la utilización de los medios sociales. Básicamente, quería poner mi dinero donde están mis pensamientos. Algunos pueden llamarlo una estafa, pero yo lo llamo patrocinio artístico".


Pablo Oliveira y Silva, Madrid: 10.000 dólares por la primera obra de arte "no visible", Público, 20 de julio de 2011

A modo de justificación...

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El presente blog pretende ser un compendio de los artículos, y publicaciones recogidos en los medios de comunicación (escritos y audiovisuales), principalmente de España, para el estudio de la Historia del Arte. Aspira a ser una guía complementaria para su conocimiento y una referencia para la reflexión y análisis del mundo que nos rodea para difundir la defensa del patrimonio a futuras generaciones. Tuvo su origen a comienzos de junio de 2007, como blog de aula en la materia de Historia del Arte, para la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales de 2º de Bachillerato en el I.E.S. Carbula de Almodóvar del Río (Córdoba). Pero la idea fue creciendo y adquiriendo una dimensión inesperada. Ahora, en un nuevo destino profesional deseamos continuar la experiencia, manteniendo la identidad, para poder alcanzar a nuestros alumnos, en su forzado contacto con la materia, y con el público en general, para que profundice en los entresijos de un aspecto de la civilización de gran calado.