jueves, 29 de marzo de 2012

El nuevo Museo Toulouse-Lautrec de Albi reabre el 2 de abril

Vista de la ciudad de Albi, con el Museo Toulouse-Lautrec en primer plano. © Mairie d'Albi, Tarn, France

Nadie como él supo retratar el París bohemio de finales del XIX: sus cafés, teatros, cabarets, burdeles... Es uno de los pintores más queridos por el público. Quizás su leyenda en torno a la vida atormentada que llevó a causa de una anomalía congénita que impedía que sus huesos crecieran con normalidad y deformó su cuerpo, aumentada por esa otra leyenda que siempre acompañó a la bohemia artística parisina de principios del siglo XX —una vida de excesos, entre alcohol, cabarets y burdeles—, han hecho de Henri Toulouse-Lautrec todo un mito de la Historia del Arte.

Nació el 28 de noviembre de 1864 en la localidad francesa de Albi en el seno de una familia aristócrata. Tras su muerte, en 1901, su madre, la condesa Adèle de Toulouse-Lautrec, quiso perpetuar la memoria de su hijo en su ciudad natal dedicándole un museo con su nombre. Para ello legó generosamente un número importante de obras. En 30 de julio de 1922 se inauguraba la llamada entonces Galería Toulouse-Lautrec en el Palacio de la Berbie (siglo XIII) de Albi, preciosa ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2010. El museo atesora un millar de obras de Toulouse-Lautrec, además de piezas de otros artistas.

Sala de retratos del museo. © François Giubilato

De castillo fortificado a palacio episcopal

Este lugar fue en su origen un castillo fotificado, pero con el tiempo se convirtió en palacio episcopal. Fue declarado monumento histórico en 1862. Hace once años se acometió una profunda renovación y ampliación, que ya ha concluido. El próximo día 2 reabren los espacios remozados en el espléndido Palacio Episcopal, situado muy cerca de la Catedral de Santa Cecilia. La vecina Toulouse ha invertido en los trabajos 38 millones de euros, informa Efe. En declaraciones a esta agencia, la directora del museo, Danièle Devynck, comenta que «la mirada de Toulouse-Lautrec era la de un testigo, no la de un juez, y eso constituyó una revolución. En cierta forma, recuerda a Goya, que se limitaba a dar testimonio de lo que veía».

El palacio adolecía de múltiples carencias en materia de conservación, normas de seguridad, talleres técnicos, servicios para el público, salas de exposiciones temporales, departamento pedagógico... Se convocó un concurso internacional en 1997 para la renovación del museo, resultando ganador el equipo de arquitectos Dubois et Associés. La restauración del palacio ha permitido su renacimiento. Las obras comenzaron en 2001 y han durado once años.

«Femme qui tire son bas», 1894. © COLLECTION MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI

Obras principales

Las maravillosas salas medievales del palacio acogen la obra de Toulouse-Lautrec, que se distrubuye siguiendo criterios tanto cronológicos, como temáticos. El Museo de Albi atesora la colección más importante de este artista en todo el mundo. Más de mil obras, entre cuadros, litografías, dibujos y estudios preparatorios, carteles... Se exhiben unas 200 obras, algunas tan célebres como «Mujer subiéndose las medias», la «Anglaise du Star», «La modista» o «El diván japonés». No faltan sus cuadros de juventud, retratos (como el que le hizo a su madre en el salón del castillo de Malromé entre 1886 y 18887), escenas del Montmartre bohemio, de los teatros y cabarets de París, de sus burdeles...

Una sala reúne los carteles consagrados por el artista francés a las estrellas de la noche parisina. En lugares tan míticos como el Moulin Rouge, el Mirliton, el Moulin de la Galette o Le Chat Noir conoció y retrató a empresarios, cantantes, bailarinas, actrices, vedettes, prostitutas... Es el caso de Yvette Guilbert (con sus inseparables guantes largos negros), Jane Avril, May Belfort, La Goulue, Aristide Bruant (cantante y dueño del Mirliton, al que retrató con capa y sombrero negros y una bufanda roja al cuello), Valentín «el deshuesado», Cha-U-Kao... El museo ha ido enriqueciendo sus fondos con compras como las de la colección de Maurice Joyant, amiga de Toulouse-Lautrec. También cuenta entre sus fondos con préstamos y depósitos del Museo d'Orsay de París, así como con una colección de arte antiguo, con obras de Francesco Guardi, Georges de La Tour...

Retrato de Henri Toulouse-Lautrec tomado en 1892. © MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI

Nuevos espacios

Las salas de la primera planta, situadas alrededor del Patio de Honor, acogerán el final del recorrido por la obra de Toulouse-Lautrec. En la segunda planta se exhiben las colecciones de arte moderno: Degas, Bonnard, Vuillard... El ala Stainville albergará el gabinete de dibujos. En el sótano se ha instalado una sala de exposiciones temporales de 470 metros cuadrados, con tres pequeños gabinetes y una galería de presentación de obras de pequeño formato. La primera muestra temporal, que se inaugura el 26 de mayo, estará dedicada a los maestros de la estampa japonesa. Ya en septiembre se abrirá la muestra «La Belle Époque de Jules Chéret». Está considerado el padre del cartel artístico. El nuevo museo cuenta con auditorio, almacenes, talleres pedagógicos, centro de documentación, tienda... Su web: www.museetoulouselautrec.net

«Aristide Bruant en su cabaret», 1892. © F. Pons, MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI
«Au salon de la rue des Moulins». © F. Pons, MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI
«L'Anglaise du Star», 1899. © F. Pons, MUSÉE TOULOUSE-LAUTREC, ALBI

Natividad Pulido, Madrid: El nuevo Museo Toulouse-Lautrec de Albi reabre el 2 de abril, ABC, 28 de marzo de 2012

1 comentario:

Prof. Claudia Solís Umpierrez dijo...

Hermosa post, gracias por difundir este museo y especialmente este artista espectacular.
Un saludo cordial.

A modo de justificación...

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El presente blog pretende ser un compendio de los artículos, y publicaciones recogidos en los medios de comunicación (escritos y audiovisuales), principalmente de España, para el estudio de la Historia del Arte. Aspira a ser una guía complementaria para su conocimiento y una referencia para la reflexión y análisis del mundo que nos rodea para difundir la defensa del patrimonio a futuras generaciones. Tuvo su origen a comienzos de junio de 2007, como blog de aula en la materia de Historia del Arte, para la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales de 2º de Bachillerato en el I.E.S. Carbula de Almodóvar del Río (Córdoba). Pero la idea fue creciendo y adquiriendo una dimensión inesperada. Ahora, en un nuevo destino profesional deseamos continuar la experiencia, manteniendo la identidad, para poder alcanzar a nuestros alumnos, en su forzado contacto con la materia, y con el público en general, para que profundice en los entresijos de un aspecto de la civilización de gran calado.