jueves, 12 de mayo de 2016

La Galería de los Uffizi, de edificio de gobierno a museo renacentista

La Galeria de los Uffizi de Florencia es la joya de los museos italianos, uno de los más famosos del mundo por su patrimonio artístico, y en particular por sus numerosas obras maestras del renacimiento. Junto a los Museos Vaticanos es el más visitado en Italia. El complejo monumental de los Uffizi no fue creado expresamente para museo. Fue ordenado construir en 1560 por Cosme I de Médici para acoger a los «uffizi», es decir, las oficinas de las magistraturas florentinas, al quedarse pequeño el Palazzo Vecchio (Palacio Viejo). De ahí su nombre: «Galería de los Oficios».
La Galería de los Uffizi con el Palacio Vecchio al fondo - ABC
La Galería de los Uffizi con el Palacio Vecchio al fondo - ABC
De la construcción del palacio de los Uffizi se encargó en 1560 el arquitecto Giorgio Vasari, que era el artista de confianza de Cosme I. Proyectó el edificio en forma de U, tal como hoy aparece. Las obras se completaron después de la muerte de Vasari (1574), encargándose de su dirección otro gran arquitecto, Bernardo Buontalenti, que concluyó los trabajos en 1581.

Algunas salas del palacio sirvieron para almacenar las obras de arte de la extraordinaria colección de los Médici, la más poderosa e influyente familia del renacimiento en Florencia, de la que salieron cuatro papas, miembros de las casas reales de Francia e Inglaterra y numerosos dirigentes. Los Médici, por su poder y riqueza, patrocinaron a los mejores artistas y científicos de la época. Supieron unir como ideal familiar el dinero y la belleza. Se explica así que la familia contara también con la más importante colección de obras de arte de la época. En la colección de los Médici no solo había obras de arte, sino también piedras preciosas, armas e instrumentos científicos, entre ellos los que pertenecieron a Galileo Galilei. Para evitar que este inmenso patrimonio se dispersara, a mitad del siglo XVIII, la última descendiente de la gran familia de banqueros florentinos, Maria Luisa de Médici, estableció un Pacto de Familia (1737) para que la herencia, por donación, formara parte de la Galería de los Uffizi, «para utilidad del público y a traer la curiosidad de los forasteros». Fue a parir del 1789 cuando la Galería se abrió al público.

Situados en el corazón de Florencia, en la Plaza de la Señoría, los Uffizi son meta imprescindible para cualquier turista que visita la capital de la Toscana. Innumerables son las obras maestras, sobre todos de artistas desde el siglo XII hasta el XVII: Cimabue, Giotto, Boticelli, Rafael y Migel Ángel, por citar los más famosos, entre otros muchos. Entre las obras que hacen de los Uffizi uno de los museos más renombrados y visitados del mundo están el «Nacimiento de Venus» y la «Primavera» de Sandro Boticelli (1445-1510), que son las expresión más alta de la cultura humanística florentina. De Leonardo da Vinci (152-1519), el genio del Renacimiento, se pueden admirar dos de sus obras juveniles: «El bautismo de Cristo» y la «Anunciación», que es uno de los cuadros más célebres del artista. Sobre Rafael, la colección de los Uffizi y de Palacio Pitti, cuenta con el mayor número de cuadros del mundo: 20, entre los que destaca: «La virgen del jilguero» (1506). Tiziano y Caravaggio son otros de los artistas para admirar en los Uffizi, visitados en el pasado año por 1.971.596 personas.

miércoles, 11 de mayo de 2016

De fotógrafo de pueblo a retratista de una época

Heber Springs (Arkansas), mitad del siglo XX. Ese es el tiempo y el lugar que protagonizan Mike Disfarmer. In America: Soul of a People, 1939-1946, la exposición de fotografía que se puede ver hasta el 4 de junio en el Bernal Espacio galería de Madrid, pero ninguno de estos dos factores aparecen en las 25 fotografías que cuelgan de sus paredes. Los llevan implícitos los retratados, habitantes de esta ciudad de la América profunda y de sus alrededores. El otro protagonista -que tampoco aparece- es Mike Disfarmer (1884-1959), el fotógrafo que instaló su estudio en la calle principal de Heber Springs y que inmortalizó a sus vecinos, en un momento en que hacerse una fotografía era un acontecimiento especial.
George y Ethel Gage con su madre Ida (en el centro) y sus niños Loretta, Ida, Ivory, Jessie y Leon. © The Estate of Mike Disfarmer, courtesy Howard Greenberg Gallery, NY / Bernal Espacio Galeria, Madrid.
George y Ethel Gage con su madre Ida (en el centro) y sus niños Loretta, Ida, Ivory, Jessie y Leon. 
Disfarmer fue un fotógrafo que no tuvo ningún afán por pasar a la historia pero que impregnó sus instantáneas de ella, de historia e historias. Retrata una época, la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, sin artificios. Capta la esencia de esta comunidad en este tiempo. Otros han sido iconos de este periodo: la fotógrafa Dorothea Lange con su icónica Madre migrante, John Steinbeck y su novela Las uvas de la ira, llevada al cine por John Ford. Nada se hubiera sabido de Disfarmer si no es porque en 1973, Peter Miller, un abogado que anteriormente había sido fotógrafo, recupera sus negativos. Tres años más tarde se los envió a Julia Scully, editora de la revista Modern Photography, quien descubrió un conjunto de instantáneas con una homogeneidad que, según la definición de la fotógrafa Susang Sontang, las eleva a carácter de arte: "Para ser legítima como arte, la fotografía debe cultivar la noción del fotógrafo como auteur, de que todas las fotografías realizadas configuren un corpus".

Mike Meyer era el verdadero nombre de Disfarmer. Nace en una familia de campesinos y granjeros de origen alemán. Él quiso cortar estas raíces hasta el punto de cambiarse el apellido por Disfarmer (no granjero), sin embargo el destino le llevó a retratarlos. Entre sus clientes, cobraba 50 centavos por tres fotografías, predominan las familias de campesinos, soldados que se quieren retratar para dejar un recuerdo antes de marchar a la guerra y las novias de estos que se fotografían para mandarles un recuerdo al campo de batalla. Se visten con sus mejores galas y algunas imitan las posturas de las pin-up del momento para aparecer lo más atractivas posibles.
Dos niños retratados por Mike Disfarmer. © The Estate of Mike Disfarmer, courtesy Howard Greenberg Gallery, NY / Bernal Espacio Galeria, Madrid
Dos niños retratados por Mike Disfarmer
Las imágenes de Disfarmer son de las que se puede decir que valen más que mil palabras. Se explican por sí mismas, a pesar de que los retratados no hacen ningún gesto, más allá de mirar a la cámara, pero sin posados forzados, con naturalidad. Sus disparos eran una bala psicológica. Los silencios y los vacíos se llenan, todo cuadra, sale sola la relación entre los fotografiados. Los gestos, las posturas hacen que el espectador sepa si los retratados son amigos, pareja, hermanos o abuela y nieta. Los pequeños e insignificantes destalles dan el contexto: un peine en un bolsillo, un cucurucho de helado en la mano de un niño...

Las fotografías que se exponen en Bernal Espacio galería corresponden a la etapa que va de 1939 a 1946 pero Disfarmer trabajó antes y después. Comenzó con un estudio en el porche trasero de la casa de sus padres. Siempre han sido pocos los objetos que han acompañado a sus retratados pero en sus momentos iniciales aparecía algún mueble que posteriormente desapareció para dejar todo el espacio a los protagonistas sobre fondo negro o blanco, el blanco con unas líneas que articulan las composiciones siempre muy simétricas.

Las imágenes de Disfarmer, que ahora se pueden ver en Madrid y en Disfarmer. The Vintage Prints en el Museo de Fotografía. FOAM de Ámsterdam, son documentos de una época, que aún se pueden encontrar en algún hogar de Heber Springs como la típica imagen de los abuelos o bisabuelos. De hecho, la fotógrafa Toba Tucker ha publicado un libro con descendientes de los retratados por Disfarmer repitiendo las instantáneas que él realizó. El legado de este fotógrafo ha sido admirado y valorado por colegas de profesión de la talla de Richard Avedon. Y su obra fue fuente de inspiración para el álbum Disfarmer: Bill Frisell, que Frisell, músico de jazz compuso como homenaje. Melodía que acompañará la visita de la muestra madrileña.


RUT DE LAS HERAS BRETÍN: De fotógrafo de pueblo a retratista de una época, EL PAÍS, 11 de mayo de 2016

A modo de justificación...

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El presente blog pretende ser un compendio de los artículos, y publicaciones recogidos en los medios de comunicación (escritos y audiovisuales), principalmente de España, para el estudio de la Historia del Arte. Aspira a ser una guía complementaria para su conocimiento y una referencia para la reflexión y análisis del mundo que nos rodea para difundir la defensa del patrimonio a futuras generaciones. Tuvo su origen a comienzos de junio de 2007, como blog de aula en la materia de Historia del Arte, para la modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales de 2º de Bachillerato en el I.E.S. Carbula de Almodóvar del Río (Córdoba). Pero la idea fue creciendo y adquiriendo una dimensión inesperada. Ahora, en un nuevo destino profesional deseamos continuar la experiencia, manteniendo la identidad, para poder alcanzar a nuestros alumnos, en su forzado contacto con la materia, y con el público en general, para que profundice en los entresijos de un aspecto de la civilización de gran calado.