Récord mundial para un cuadro 'clave' de Joan Miró

Joan Miró decía de Blue Star, una tela que pintó en 1927, que era un "cuadro clave de mi obra". Ayer, en París, esa obra, que había sido valorada entre cinco y siete millones de euros, encontró comprador por 11,6 millones en el transcurso de una subasta celebrada en los locales de Drouot y durante la cual también cambiaron de propietario una acuarela de Picasso, otra obra de la misma época del propio Miró -vendida por 6,2 millones- y creaciones de Juan Gris, Ferdinand Léger o Henri Laurens. El óleo de Gris, El guitarrista (1918), se valoró en 2,17 millones, el más alto jamás pagado por un Gris en Francia.

Blue star, 1927, de Joan Miró


El precio obtenido por Blue Star es, en cambio, el mayor jamás pagado por un miró en cualquier subasta y el segundo mayor de todos los pagados este año en París por una obra de arte, sólo superado por una obra de Francis Bacon. La pintura de Bacon se ofreció en el mercado parisiense para evitar que pudiera ser comparada con otras dos del mismo pintor que se vendían, simultáneamente, en Nueva York.

La tela de Miró tiene algo de resumen o apunte de todo lo que el artista catalán va a realizar en esa época, con todos los elementos clásicos de su vocabulario. Es un momento mágico, en que estrellas y pies se encuentran alegremente con pequeños trazos que simbolizan el apetito y la curiosidad sexual del pintor. "Ahí están reunidas, excepcionalmente, la representación de la figura humana y los signos cósmicos. Y todo en una sola imagen", había dicho él mismo de la obra.

Alberto Giacometti resumía lo que significa el trabajo de Miró estos años diciendo que "es el símbolo de la libertad. Nunca había visto nada tan aéreo, tan suelto, tan ligero. En cierta manera, podía decirse que era perfecto. Miró no podía poner un punto sin que éste aterrizara en el lugar preciso. Era tan auténticamente pintor que le bastaba con distribuir tres manchas de color sobre una tela para que ésta existiera y fuera un cuadro".

En total, la subasta ha totalizado 21,8 millones de euros. La mayoría de las obras no habían sido vistas durante los últimos 20 años y procedían del legado del banquero André Lefèvre, que se dispersó mediados los años sesenta. Sus herederos sólo guardaron 10 obras. En el Pompidou, hace apenas cuatro años, cuando se revisaron las obras de Miró del periodo 1917-1934, Blue Star no pudo ser expuesta. Aunque se desconoce su identidad, Drouot aseguraba que los compradores ayer de los miró, gris, picasso, etcétera, eran todos europeos.

En cualquier caso, antes de ser subastadas en Drouot, las obras hicieron un viaje relámpago de tres días a Nueva York para ser presentadas a eventuales compradores.

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