La pintura de Batoni recupera la memoria

La National Gallery de Londres dedica al pintor italiano del siglo XVIII Pompeo Batoni un exposición que pretende rescatar al que un día fue el artista más célebre de Roma del olvido al que los historiadores del arte le han relegado desde el siglo XIX.

Una mujer contempla tres de los lienzos de Batoni expuestos en la National Gallery de Londres- AFP

Con motivo del tercer centenario del nacimiento del pintor (1708-1787), la galería londinense quiere reivindicar su legado como el último de los grandes maestros de la época. La retrospectiva, formada por 59 obras prestadas por museos y colecciones privadas de Europa y América, estará abierta al público desde mañana hasta el próximo 18 de mayo.

Espejo de una época

La exposición, organizada conjuntamente por la National Gallery y el Museo de Bellas Artes de Houston (EEUU), repasa tanto su faceta de retratista como sus obras alegóricas, religiosas y mitológicas. Heredero de la tradición de los pintores renacentistas, Batoni nació en la localidad italiana de Lucca y pronto se trasladó a Roma para aprender las técnicas de la pintura, caracterizada por un estilo opulento de texturas definidas, efectos de luz, marcado dramatismo y la utilización de colores muy vibrantes.

'Thetis Entrusting Chiron with the Education of Archiles'

Durante casi medio siglo, el artista retrató no sólo a compatriotas sino también a prestigiosos visitantes, en su gran mayoría ingleses e irlandeses. En los lienzos, los ricos viajeros, que eran los únicos que podían permitirse ser retratados por el cotizado Batoni, posan con suntuosos ropajes y a menudo con monumentos romanos al fondo y acompañados por sus perros.

Las obras expuestas han sido prestadas por colecciones públicas y privadas de Europa y América, entre ellas la Pinacoteca del Vaticano, el Museo Nacional del Prado, el Metropolitan Museum of Art de Nueva York o la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid).

Los cuadros que han viajado desde España a Londres para esta exposición han sido el Marqués Manuel de Roda y Arrieta, pintado en 1765, y Francis Basset, posteriormente barón de Dunstanville, de 1778. Además, se muestran obras nunca vistas en público y otras restauradas como Retrato de sir Humphrey Morice o Louisa Grenvile.

Duchess Girolama Santacroce Conti' (detalle)

Diana y Cupido (1761)

(EFE), La pintura de Batoni recupera la memoria, El País, 19 de febrero de 2008

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