Todas (galerías) para una (asociación) y una para todas

El pasado 29 de enero, días antes de que ARCO abriera sus puertas, el director general de Bellas Artes, José Jiménez, se reunió con las galerías de arte. Les anunció que se había aumentado un 60% el porcentaje de apoyo para ir a las ferias internacionales y la intención del Ministerio, que incluirá en su programa electoral, de crear agencias de industrias culturales. Las habrá del cine, del libro, de la música... y también del arte. Pero, para que ello sea posible, es preciso antes solucionar de una vez por todas un problema que viene arrastrando de largo el sector. Las galerías no han sabido ponerse de acuerdo nunca para que haya un único interlocutor válido con la Administración estatal. La confusión y el caos reinantes, y no pocos enfrentamientos personales, lo han impedido.

Hay galerías que están en ArteMadrid (una asociación de galerías de Madrid), y al mismo tiempo en la Federación de Asociaciones de Galerías de Arte Moderno y Contemporáneo y en el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo. Y algunas de ellas tienen posturas encontradas. Resulta esquizofrénico: es como pelearse con uno mismo. Si a éstas sumamos la Unión de Asociaciones de Galerías de Arte Contemporáneo y las demás asociaciones autonómicas, no es de extrañar que cuando el Ministerio de Cultura quiere hablar con un representante del sector le entren ganas de abrirse las venas. «Es preciso unificar criterios porque esta situación es muy negativa para el sector», comenta José Jiménez. Desde el Ministerio, dice, se quiere elaborar un registro profesional de galerías de arte con cuatro criterios: una antigüedad de al menos dos años, producir obra y representar a artistas, hacer exposiciones abiertas al público y participar en ferias. Además, pretende abordar el tema de las exenciones fiscales, ayudar a la promoción del arte español fuera de nuestro país... «Siempre, claro, que se unifique el sector», advierte. Una vez concluya hoy la feria se reunirá con las galerías para que éstas decidan quién es ese interlocutor.

Enfrentamientos absurdos

ABC aborda este asunto con cinco galeristas presentes en ARCO. José Martínez Calvo, de la galería Espacio Mínimo, preside el Consorcio. «Las asociaciones locales o autonómicas son muy importantes porque son las interlocutoras con sus administraciones. Y tienen problemas muy particulares. Son positivas y tienen que seguir», comenta. Hace unos años surgió el Consorcio, representado por galerías a título particular. Agrupa a unas 80 de toda España. Están presentes galerías de muchas autonomías en las que no hay asociaciones». «Hay un problema evidente de interlocución -añade-. El Ministerio quiere un interlocutor de la profesión. Si ya tenemos el Consorcio, que no somos excluyentes, por qué no utilizarlo. Nos vamos a ver todos y va a haber una solución. No podemos perder la oportunidad y menos por enfrentamientos absurdos».

Entre las reivindicaciones del sector, apunta «la necesidad de un código ético interprofesional para que no ocurra cosas como que una galería que está en la feria exponga una obra de un artista al que no representa y al que sí representa otra galería que está en la feria. Eso pasa en ARCO. Además, una práctica extendida de los comisarios es hablar directamente con los artistas y no con sus representantes, que somos los galeristas. También es bueno que el artista no esté desprotegido». Y más reclamaciones: «Si le compras una obra al artista, éste factura con el 7% de IVA, mientras que si la compras a una galería se factura con el 16%. Queremos que se nos equipare. Estamos en peores condiciones que nuestro proveedor. Es de locos. Si los libros y el cine tienen un IVA cultural, por qué nosotros no. Las galerías producimos, representamos, exhibimos y no nos beneficiamos». «Al final de ARCO habrá consenso, fumata blanca. Por el bien de la profesión», concluye.

La veterana Evira González, que lleva 42 años como galerista, preside ArteMadrid y la Federación de Asociaciones de Galerías de Arte Moderno y Contemporáneo, que agrupa a ArteMadrid y a otras asociaciones de Barcelona, de Valencia... Tiene claro que es necesario unirse y se muestra dispuesta a colaborar en todo lo que sea necesario para encontrar a ese interlocutor, pero no quiere ser ella: «Algunas ya somos mayores. Hay que creer en las nuevas generaciones, darles paso. Tenemos una carga de experiencia, pero de cosas buenas y malas». Las galerías, dice, «tienen que impulsar la ley de mecenazgo, tenemos que hablar de derechos de autor, de reivindicaciones del sector... Todos los problemas son los mismos». Este ha sido un ARCO complicado para ella, porque algunas de las galerías excluidas le han recriminado estar en el comité de selección y no ayudarlas desde la federación que preside: «Desde las asociaciones no se puede interferir en ARCO. Algunos piensan que por el hecho de estar en una asociación tienes que estar en ARCO. Y el comité de la feria es independiente».

Para Pepe Cobo, «el sector de las galerías, desafortunadamente, no tiene claro lo que es una autonomía, un Estado, un grupo de galerías afines... No se ha llegado a la discusión para desmontar lo que hay, que es confuso. Como el tema se iba a alargar y no tenemos tiempo, ha habido un acuerdo más o menos razonable: que ArteMadrid y la Federación, por un lado; el Consorcio, por otro, y una lista de galerías que no están en ninguna de las anteriores se reúnan y lleguen a crear un portavoz único. ¡A ver cómo a va a ser esa pelea! Pero yo no voy a estar más en ella. He hecho ya bastante y no puedo dedicarme a la política. Además, estando en el comité de ARCO, y dada la situación como está, debo permanecer más al margen hasta que la sensatez llegue de nuevo al sector. Mucha gente se ha creído que por ser presidente de una asociación tienes que defenderla en una opción privada que es una feria. Es como si tuviera que censurar lo que hace una galería de arte por ser presidente de una asociación. Hay que entrar en lo que es común a todos. Y lo común a todos no es que una galería vaya o no a una feria. Las ferias son selectivas».

Desequilibrios

También apuesta por acabar con el desequilibrio que hay en el asunto del IVA: «Los artistas son ejecutores y facturan al 7%, mientras que una galería tiene que facturar al 16%. Si estamos unidos, nosotros decidiremos cómo debe organizar el Ministerio las ayudas para las ferias internacionales. Ahora las decide el Ministerio porque no tiene interlocutor. Si el sector está unido, se podrá elaborar un programa consensuado y exigir al Ministerio otras pautas: cómo articular el 1% cultural y el tema de las daciones y donaciones». No está de acuerdo Pepe Cobo con la presencia de las instituciones en ARCO: «Una empresa privada con intereses privados no puede competir en el mismo escenario con intereses políticos».

Juana de Aizpuru es otra de las históricas que lleva muchos años batallando por el sector. «Me consta que el ministro tiene mucho interésen ayudarnos, en apoyar a las galerías. La condición es que estemos unidos y que tengamos una asociación única para que ellos tenga un interlocutor válido. Hay seis o siete asociaciones, han creado una federación, hay una cosa antigua que se llama la Unión... Nadie es del todo representativo. Y así no hay manera. Nos reunió el director general, con una paciencia del santo Job. Nos dijo que hagamos una asociación única. Hasta ahora cada uno ha querido tirar por su parte. Yo no soy de ninguna Junta directiva. He hecho mucho, ahora le toca a otros». ¿Qué fórmulas habría? «Hay varias: podría partirse de cero y hacer una asociación española de galerías. Pero ya existe el Consorcio. ¿Para qué partir de cero? Yo estoy pasando un bochorno tremendo. No podemos defraudarles. El ministro ha depositado su confianza en nosotros y tenemos que estar a la altura. Sólo nos piden una cosa, que nos unamos. Y nos viene bien a nosotros, porque tenemos una serie de asignaturas pendientes de toda la santa vida: que se nos considere representantes y promotores de artistas... Además, no nos hemos autodefinido, algunas entidades piden descuentos excesivos y muchas galerías suben los precios para hacer luego esos descuentos. Me parece tan ridículo... Los impuestos también se pueden defender mejor si estamos unidos».

Oliva Arauna cree que «no hay más remedio que ponernos de acuerdo. La transición desde que formamos ArteMadrid y se creó el Consorcio fue estupenda. Después cambió la directiva de ArteMadrid y hubo un afán de protagonismo. Ya no estoy ni en ArteMadrid ni en la directiva del Consorcio». Entre las reivindicaciones del sector apunta «la creación de una oficina con especialistas técnicos para promocionar a nuestros artistas, con presencia de Cultura y Exteriores. También, que las propias galerías tengan voz en qué ferias son subvencionables: no tiene sentido subvencionar ferias como Loop de Barcelona o DFoto de San Sebastián».

Natividad Pulido, Todas (galerías) para una (asociación) y una para todas, ABC, 18 de febrero de 2008

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