Arte en la red

Contemplar con más precisión los detalles de una obra, ampliar información sobre el autor o preparar la visita física son algunas de las posibilidades que ofrecen los museos virtuales, un fenómeno en desarrollo.

Los museos se sumergen en la red

Deleitarse con la enigmática sonrisa de La Gioconda o apreciar el trazo de Velázquez en Las Meninas ya es posible sin salir de casa: basta con entrar en la página web del Museo del Louvre (www.louvre.fr) o en la del Museo del Prado (www.museodelprado.es), respectivamente. Internet ha transformado nuestro estilo de vida, ha desdibujado las fronteras y olvidado los tiempos, y el mundo del arte no ha querido quedarse al margen de esta revolución y, poco a poco, comienza a sumergirse en la Red. Como dice Mª Luisa Bellido, profesora titular de Historia del Geoposicionamiento de obras del Museo del Prado en Google EarthArte de la Universidad de Granada y coordinadora del Máster Universitario de Museología de dicho centro, "la naturaleza del museo está cambiando y hoy no solo se deben cuidar las salas reales del museo sino que no debemos olvidar esas otras salas virtuales que nos ofrece el medio digital", En ese sentido, Elena Garrido, jefa del área de Comunicación del Museo del Prado, considera que la Red ofrece "una herramienta complementaria y universal para la difusión y el conocimiento de las colecciones del museo y de las actividades realizadas en torno a las mismas".

El primer museo privado que comenzó a utilizar la web fue el Exploratorium, de San Francisco (Estados Unidos), que actualmente es líder en el uso de tecnologías punteras. Su museo virtual dispone de más 700 exposiciones y 18.000 páginas de información, además de un gran número de archivos de audio y vídeo. Por todo ello recibe más de 28 millones de visitas al año.

En España, el uso de internet está muy extendido, según la 11. ª Encuesta a usuarios de internet, realizada por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación. En la actualidad, más del 45% de la población mayor de 14 años usa internet y esa cifra se incrementa cada año. Sin embargo, la entrada de los museos en el mundo virtual todavía está en pleno desarrollo. La evolución ha sido progresiva. En un primer momento, las páginas web de los museos eran simples folletos electrónicos con información sobre la institución. A partir de ahí, empezaron a ofrecer contenidos propios que complementaban la información proporcionada por el museo, como biografías del autor o explicaciones de las obras y de las técnicas utilizadas. Ahora se enfrentan a un nuevo reto: la web 2.0, un término que hace referencia a la colaboración y al intercambio de información entre los usuarios de una comunidad o red social. Para Guillermo Miranda, responsable de Web y Nuevos Medios del Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid), "estamos ante una nueva audiencia llamada comunidad, más joven, que consume, genera y distribuye productos culturales". De hecho, el Thyssen pone a disposición de los usuarios herramientas sociales para compartir, sindicar, etiquetar o marcar, lo que, en palabras de Miranda, "ofrece la oportunidad de explotar la inteligencia colectiva de los internautas que, además de publicar contenidos, emiten opinión en formato de encuestas, puntuaciones, recomendaciones ... ".
En algunas obras maestras del Prado, como Los fusilamientos del 3 de mayo, de Goya, se pueden ver detalles en mega alta resolución.
Presencia en Internet

Según el estudio Visibilidad de Los museos en La web 2.0, realizado por Dosdoce.com en colaboración con Abanlex, el 45% de los museos analizados ofrece visitas virtuales y el 70% tiene ya su propio espacio o artículo publicado en la Wikipedia, que se ha convertido en el segundo recurso de consulta en internet más utilizado por los españoles. Sin embargo, solo un 5% ofrece podcasts -archivos de sonido que permiten suscribirse y descargarlos de forma automática- y periódica y tan solo 1 de cada 10 museos muestra enlaces a servicios web 2.0. Sònia López, responsable del sitio web del MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona), considera que "el potencial del trabajo online es enorme y un terreno en continua exploración, que brinda la oportunidad a los museos de ofrecer un conocimiento profundo de sus fondos y programas".

Uno de los proyectos más pioneros que se está llevando a cabo en España en la actualidad ha sido desarrollado precisamente por el MACBA. Se trata de su radio online RWM, que en el año 2009 fue galardonada con el Premio al Mejor Sitio Web de Podcast en el prestigioso congreso internacional Museums and Web. RWM ofrece cuatro líneas de programación sonora y una línea de publicaciones online de distribución gratuita. "Decidimos iniciar una serie de cápsulas radiofónicas en formato MP3 que se pudieran escuchar y descargar, ofreciendo asimismo la posibilidad de suscripción mediante podcast", explica Sònia López.

El Arte del futuro


Aprender en la Red

La entrada de los museos en internet también abre muchas posibilidades en el ámbito de la educación. Como dice Mª Luisa Bellido, profesora titular de Historia del Arte de la Universidad de Granada y coordinadora del Máster Universitario de Museología de dicho centro, "las posibilidades didácticas de los museos son extraordinarias, ya que pueden permitir una vivencia casi real. Además, desde la perspectiva de la difusión, permiten la visita remota, hacen posibles diferentes interpretaciones de los bienes y facilitan la percepción de obras que combinan distintos materiales, formatos y técnicas". Asimismo, Bellido destaca que la web 2.0 se caracteriza por un nuevo concepto de aprendizaje y enseñanza, que propicia la colaboración y el conocimiento abierto.

En España, una de las experiencias más importantes es la que está llevando a cabo el Museo Thyssen-Bornemisza, de Madrid, que tiene un portal dedicado exclusivamente a la enseñanza, www.educathyssen.org. En palabras de Guillermo Miranda, responsable de Web y Nuevos Medios del museo, "ponemos a disposición de los profesores y educadores contenidos educativos reutilizables en distintos formatos multimedia, creados en torno a las obras más representativas de las colecciones y que abarcan todos los niveles educativos.

Además, no se limitan a materias tradicionalmente asociadas con los museos de arte, sino que se abre a cualquier persona con demandas educativas, sea cual sea la asignatura que esté estudiando o impartiendo". Sònia López, responsable del sitio web del MACBA, considera que los retos que se plantean en esta materia a corto plazo son "la exploración de formatos y la creación de proyectos específicos que no emulen ejercicios que se pueden realizar en un aula". En este sentido, señala los programas que está desarrollando el MoMA, como Red Studio, un micro-site específico para adolescentes, o Modern Teachers, con todo tipo de recursos para educadores.
Obras maestras del Prado en Google Earth y Tu ciudad en el Thyssen son otras de las iniciativas más destacables de nuestro país. La primera permite hacer una visita al museo por medio de Google Earth y acceder a 14 obras maestras en mega alta resolución. En palabras de Elena Garrido, "gracias a este proyecto, las obras que se muestran ofrecen tal grado de calidad y resolución que podemos acceder a detalles que el ojo humano no podría llegar a percibir en la contemplación directa. Cualquier persona con acceso a internet, se encuentre en el rincón del mundo que se encuentre, puede vivir una experiencia única y darle la utilidad que desee: desde el puro deleite a la investigación".

Por otra parte, Tu Ciudad en el Thyssen (www.flickr.comjphotosjmuseothyssenjmap) es un enlace a Flickr en el que se pueden disfrutar 45 obras del Museo Thyssen-Bornemisza. "La idea es geoposicionar en el mapa obras de la colección que representan ciudades, pueblos o lugares identificables con la intención de activar los resortes afectivos que actúan sobre una persona cuando descubre que el paisaje, la casa o el lugar en el que ha vivido está representado en una obra de arte y que, además, está en el Museo Thyssen-Bornemisza", explica Miranda.

Un universo de posibilidades

Imagen aumentada en una obra de RafaelLa existencia virtual de los museos se traduce en un gran número de ventajas para el usuario. Para Bellido, las más importantes son "su carácter de herramienta para proporcionar información actualizada y permanente al público; la posibilidad de realizar visitas sin desplazamientos; la de poder organizar visitas a medida dependiendo del tipo de público; la de tener una segunda oportunidad tras la visita física, y la de integrar distintos lenguajes en la información que ofrezcamos del museo (texto, imagen, sonido, video ... )". En cuanto a los inconvenientes, inicialmente se podría temer una pérdida de un público potencial que se diera por satisfecho solo con visitar la página web pero, como dice Miranda, "las imágenes digitales no pretenden sustituir a las obras físicas, solo divulgarlas. La satisfacción de poder conocer todos los fondos que contiene un museo a través de medios digitales es enorme y si, además, después existe la posibilidad de conocerlos físicamente, eso es algo maravilloso".

Sónia López destaca la enorme competencia que existe en la actualidad entre fuentes de información, y destaca que "uno de los retos de los museos debería ser el de distinguirse por su rigor y autoridad en sus contenidos y convertirse para los usuarios en sitios de referencia y de confianza para temas específicos". Por su parte, Elena Garrido aconseja prudencia y cautela: "El museo no tiene que intentar protagonizar el entorno web sino servirse de las ventajas que este le aporta para el mejor cumplimiento de los fines y funciones que le son propios".

No se puede saber cómo va a evolucionar la presencia de los museos en internet, aunque la interactividad parece ser una de las claves principales de su desarrollo. "Será importante conocer los perfiles de los usuarios y ofrecer contenidos a la carta. Algunos museos están ya experimentando con proyectos semánticos: también hay una clara tendencia hacia aplicaciones para dispositivos móviles", afirma Guillermo Miranda. Por su parte, la profesora de la Universidad de Granada María Luisa Bellido considera que "vamos a seguir explorando las potencialidades de la web 2.0 aplicables al mundo del arte y también vamos a seguir apostando por la realidad aumentada como un instrumento que aúne lo real con lo virtual en el mundo de los museos".

Arquitectectos virtuales


En el plano técnico, la Red permite hacer prácticamente todo. Jaime Cantero, responsable de la empresa Tradky Software, explica que existen dos tecnologías para recrear un museo, la tridimensional y la visita virtual 360º: "En la tridimensional se parte de planos y fotografías del museo físico y se construye el museo virtual a su semejanza. Y puede ser todo lo realista que permite el diseño digital en 3D. Por otra parte, la visita virtual 3600 se realiza mediante la toma de fotografías panorámicas del museo y queda exactamente igual que un museo de verdad". En cuanto al desarrollo de esta tecnología, Cantero apuesta por "espacios tridimensionales que lleven aso ciada tecnología de chat y vídeo chat, que en parte van a sustituir los encuentros entre las personas". Asimismo, señala como principal problema la velocidad de carga, ya que hay que adecuar la resolución para que la navegación por el museo sea ágil y rápida.

El placer de ver una obra en directo es insustituible. Por muy realistas que sean las salas virtuales de los museos, no hay nada comparable con el deleite que supone contemplar una obra de arte al natural. Sin embargo, la entrada de los museos en el mundo virtual abre un abanico de posibilidades que pueden enriquecer enormemente sus actividades, situando al usuario como principal protagonista de la visita.

Información: www.archimuse.com


Laura Zazo (texto): Arte 'online', Paisajes desde el tren (segunda época), nº 234, abril de 2010, pp. 7-8

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