«Hay que establecer otro enfoque para la colección del Reina Sofía»

Es una de las grandes apuestas para afrontar el futuro del Reina Sofía de Manuel Borja-Villel, quien ha confiado la subdirección general de Conservación e Investigación del museo -dependen de ella las áreas de colecciones y exposiciones- a Lynne Cooke. Con un currículum envidiable (desde 1990 es la directora artística de la prestigiosa Dia Art Foundation de Nueva York: ha sido profesora en Yale y Columbia; ha comisariado las bienales de Sidney y Venecia y ha organizado grandes exposiciones en los mejores museos del mundo), tiene aún compromisos que cumplir con la Dia Art Foundation y durante unos meses compaginará sus trabajos en Madrid y Nueva York.

Políticamente correcta hasta el extremo, no entra en cuestiones espinosas como la difícil situación que ha atravesado el museo en la anterior etapa, la polémica ampliación de Nouvel, la pérdida de la escultura de Richard Serra (artista que conoce muy bien; fue comisaria de la retrospectiva que le dedicó el MoMA en 2007) o si el Reina Sofía está en la misma división que otros centros como la Tate Modern o el Pompidou.

¿Qué motivos le llevan a la directora artística de una institución tan prestigiosa como la Dia Art Foundation a aceptar el cargo de subdirectora de un museo en España? «Es un placer para mí que me hayan ofrecido este puesto tan prestigioso e importante en el Reina Sofía -comenta Cooke-; tengo en muy alta estima al nuevo director, Manuel Borja-Villel, y me alegra mucho poder trabajar con él. Nos conocemos desde hace más de una década. Fui miembro del Consejo Asesor Internacional del Macba. El cargo en el Reina Sofía me ofrece nuevas oportunidades; presenta la posibilidad de realizar un programa muy distinto al que llevé a cabo como comisaria en la Dia Art Foundation».

¿En qué medida le gustaría exportar el modelo de esa institución al Reina Sofía? «La colección de la Dia se centra en la obra de algunos artistas clave que llegaron a la madurez en los años 60 y 70 y, por tanto, ofrecía la posibilidad de reflexionar, investigar, publicar y realizar exposiciones en profundidad en relación con esos artistas y esa época. En cambio, el periodo que abarca el mandato del Reina Sofía es mucho mayor y su enfoque es más amplio; las colecciones temáticas y los estudios históricos constituyen una parte central de su programa. Dar forma a un programa de esta envergadura va a ser algo nuevo para mí. Espero que las dos instituciones encuentren formas interesantes de compartir e intercambiar programas, aunque sus objetivos sean bastante distintos».

Puntos fuertes y débiles

Lynne Cooke quiere establecer «un nuevo enfoque para la colección del Reina Sofía; mejorar sus puntos fuertes -tiene obras muy importantes de la época posterior a los años treinta-, y ampliar otras áreas que aún no tienen mucha representación, como el arte de los años setenta. Será un reto interesante. Tendremos muy en cuenta encontrar maneras para integrar las obras realizadas con las nuevas tecnologías y los nuevos medios de comunicación».

En cuanto al «Guernica»... ¿Le gusta la idea de recrear el pabellón de la Exposición del 37 en París? «El «Guernica» es uno de los principales atractivos para los visitantes de todas las clases. Hay muchas formas de repensar su presentación, de dar un nuevo contexto a la obra, como, por ejemplo, considerar su travesía por varios países hasta que se mostró por primera vez, o su relación con la prensa y otros medios de comunicación que fueron fuentes clave de información para Picasso al estimular su concepción. Me gustaría que pudiera haber una serie de exposiciones en torno a esta obra durante un periodo de años que arrojaran una nueva luz desde perspectivas que no se han explorado. No tienen por qué ser todas estrictamente históricas. Una podría plantear la cuestión de cuál sería su obra de arte equivalente en la actualidad».

Considera Cooke que éste «es uno de los museos más importantes, de fama internacional. Un nuevo equipo, dirigido por Manuel Borja-Villel, va a presentar una nueva visión, que espero les resultará valiosa, oportuna y relevante a los públicos español y extranjero. Asimismo, espero que podamos presentar las exposiciones en museos de otros países del mundo. Parte de esta visión será también un ambicioso programa de publicaciones, que me interesa muchísimo, ya que yo he estado muchos años dando clases de Historia del Arte y de Crítica de Arte en universidades tanto de Reino Unido como de Estados Unidos».

Aprender español, prioritario

En cuanto al arte moderno y contemporáneo español, afirma que «ha habido grandes artistas en el siglo XX y uno de los más recientes es Juan Muñoz. Trabajé con él en varias ocasiones y tengo muchas ganas de que venga a Madrid la retrospectiva organizada por la Tate, pues adquirirá una nueva dimensión. Estoy deseando profundizar mi conocimiento sobre los artistas españoles contemporáneos, así como de los jóvenes arquitectos que se han forjado una reputación sólida en el extranjero durante los últimos años. Vivir en España me dará la oportunidad de ampliar mi conocimiento de sus instituciones de arte contemporáneo en otras ciudades. Y aprender español va a ser una de mis prioridades».

Natividad Preciado, «Hay que establecer otro enfoque para la colección del Reina Sofía», ABC, 10 de junio de 2008

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