Un madrugón para estrenar el Thyssen
Solo el reflejo de los ojos acuosos y cierta rendición en los párpados anuncian el madrugón que se acaban de pegar. Se han levantado al filo de las cuatro de la madrugada y llevan allí desde las seis y media. Son los primeros. No es para menos. Han venido desde Torremolinos y aguardan con paciencia y buen ánimo frente al señorial portalón del palacio de Villalón. Carlos Ismael Serrato y Eva María Lara inauguran una cola que se pierde en el horizonte de la calle Compañía y frisa la escalinata bautizada con uno de los nombres más poéticos de la ciudad: la Tribuna de los Pobres. Esa identificación popular, al menos ese entusiasmo compartido, representa la primera victoria del Museo Carmen Thyssen Málaga. Aún falta media hora para que el recinto abra por primera vez sus puertas al público. El estreno pilla por sorpresa a varios turistas. Una pareja anglófona revisa su mapa con evidente contrariedad. Tal concentración de personas, una expectación tan evidente, no se corresponde con ninguno ...