Lo mejor de la arquitectura del siglo XXI, en sus (primeros) 80 edificios

Edificios que nacen del paisaje o que se camuflan en él, enormes construcciones de estructuras que desafían la gravedad, como los estudios de la televisión china en Pekín (OMA), o viviendas que regalan espacios casi irreales, como la casa-linterna anillada que habita en el bosque Karuizawa (Japón) gracias a la imaginación de Makoto Takei+Chie Nabeshima y TNA. Las 36 viviendas y 38 edificios (estadios de fútbol, museos, rascacielos...) seleccionados por la señera editorial Phaidon en 'Construir el nuevo milenio' y 'Vivir el nuevo milenio' son, según la directora de la firma, Emilia Terragni, las mejores creaciones de la última década, los exponentes de las tendencias del nuevo siglo.


La editorial ha mezclado obras de estudios consagrados (Foster, Richard Rogers, Jean Nouvel, Zaha Hadid, Gehry, Herzog & de Meuron, Enric Miralles...) y de otros emergentes en dos volúmenes repletos de fotografías apoyadas en breves descripciones. Hay obras arriesgadas y otras con un aire más tradicional, con innovaciones aparentemente menos espectaculares, pero que constituyen grandes piezas arquitectónicas. Por ejemplo, la Casa Du Plessis, guarecida en una moderna caja de roca que Márcio Kogan 'camufló', mimetizada con el entorno de selva, mar y montaña que la rodea en Brasil, explica Terragni.

"Nos interesaban las áreas que no son tan populares, como Latinoamérica. Ver si los edificios seguían las tendencias del resto del mundo", cuenta la editora. Y descubrieron que en esas zonas "están desarrollando una arquitectura muy relacionada con los paisajes y con los materiales típicos del país", como la Casa Larrain, que Cecilia Puga Larrain diseñó en Bahía Azul (Chile) como una ventana al mar y que desde fuera aparenta ser una casa al revés que hace equilibrios sobre otra exactamente igual pero en posición 'normal'.

"En China se tendía a los edificios grandes y espectaculares y ahora están volviendo a la tradición, pero con una visión moderna", cuenta Terragni. Ya no se trata de aplicar los preceptos del estilo internacional a pies juntillas. Este nuevo siglo es el de la combinación de la tradición local y los preceptos aprendidos, que tenían menos que ver con el entorno y su gente, cuenta Terragni: "No es una reacción de rechazo, los arquitectos simplemente aplican lo que funciona".

El presente de la arquitectura es, además, verde. Los nuevos edificios son energéticamente eficientes y están moldeados con los materiales que abundan a su alrededor, algo que se nota especialmente en las viviendas, en cuyo diseño está cada vez más presente la preocupación por sus moradores.

En cuanto a los edificios (desde estadios de fútbol a museos o aeropuertos como la T-4 de Barajas), su reto es "romper los límites", cuenta la editora. "El Viaducto de Milau de Foster es increíblemente grande y ligero, le va al paisaje, se diría que siempre ha estado ahí. Al mismo tiempo, parece una obra de ciencia ficción". Menciona Terragni el estadio de fútbol nacional de Pekín, de Herzog & de Meuron, un ondulado recipiente revestido por una enmarañada rejilla de vigas de acero que le da aspecto de nido. "Los estadios siempre parecían iguales. Ahora no. Es un ejemplo de cómo se puede transformar completamente una ciudad. Igual que la sede del museo Guggenheim en Bilbao". "España está desarrollando arquitectura muy interesante, combina muy bien lo que llega de fuera y la tradición nacional", apunta la editora. Entre los países arquitectónicamente emergentes, según Terragni, también figuran Suecia y, sobre todo, Japón. El país asiático "está volviendo a la tradición, está inventando un nuevo lenguaje".

María Pérez, Madrid: Lo mejor de la arquitectura del siglo XXI, en sus (primeros) 80 edificios, EL MUNDO, 24 de diciembre de 2009

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