La ciudad metamórfica
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"Son paisajes, que a priori, no te apetecen nada", confiesa López Izquierdo, que retrata con la misma pasión la castiza fachada de una antigua panadería que los sacos de cemento que habitualmente brotan en el asfalto en ciertos barrios. "Sólo resulta interesante si ves la ciudad de otra forma, si percibes un cambio de uso... Esa casa que estaba en obras ya no lo está, unas semanas más tarde hay edificios que ya no existen..."
Los lienzos de López Izquierdo son murales realistas del paisaje arquitectónico de Malasaña, la plaza de Olavide o el barrio de Santa Engracia, una jungla urbana que la artista ha explorado durante dos años, pero que la podría haber atrapado para siempre: "Esta muestra podría seguir eternamente, hay mucho Madrid y siempre está cambiando... Es infinito".
Tras la apariencia documental de estos cuadros, sin embargo, López Izquierdo ha ejercido, en ocasiones, una "labor de restauración, por ejemplo en locales con azulejos de principios de siglo; los pinto como me gustaría que estuvieran", y en otras, de imaginación, "arrancando esos carteles publicitarios, que se amontonan unos encima de los otros, y colocando otros más sugerentes".
Y siguiendo con este ejercicio creativo, habitantes de bronce y aluminio, de la mano de Mariano Vilallonga, han colonizado de algunas de las pinturas, y es que la exposición se ha "construido" a imagen y semejanza de la ciudad que la inspira: "Los cuadros se instalan en módulos de madera", como si de paredes se tratara, "y delante de algunas obras, hemos colocado andamios y telas de saco", remata el escultor, trabas a sortear para poder contemplar la muestra.
"Coro mira la ciudad y yo observo a sus habitantes. Yo me quedo más tiempo frente a esas fachadas..." explica Vilallonga, que aporta a este paseo 21 piezas que resumen las claves de su trayectoria artística: la sátira, la crítica (uno de sus trabajos es 'Apeémonos', una bola del mundo con una escalera, "porque a veces dan ganas de bajarse"), pero también el sentido del humor y una mirada tierna sobre esos personajes (una señora barra de pan en mano, un anciano sentado mirando a la gente pasar) que permanecen aunque la ciudad no cese de mutar.
El paseo. Cercamientos y destiempos de centro-ciudad. Casa de Vacas (Parque del Buen Retiro). Hasta el 24 de junio.