Los grandes maestros salvan el arte de la crisis

En tiempos de crisis financiera mundial, había que atreverse: sacar del bolsillo 74,4 millones de euros para un trozo de bronce. No es cualquiera: Lhomme qui marche I,una de las obras maestras del gran Alberto Giacometti. Tras la venta el miércoles por la noche en Londres, cabe subrayar el porqué de la venta: el Commerzbank, la segunda institución financiera de Alemania, necesita liquidez para financiar sus propias fundaciones, según el banco. Hay que añadir un dato importante: el Commerzbank, acosado por las dificultades económicas, fue adquirido al 25% por el Estado alemán en enero de 2009. Para deshacerse de una obra tan única, la crisis tenía que estar golpeando fuerte.

"La venta del Giacometti es la típica operación de una época de crisis, porque el dinero aprovecha este momento para refugiarse en valores seguros. La venta de valores seguros sale reforzada", analiza José Guirao, director de la Casa Encendida y miembro de la Comisión de Adquisición del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León. En Londres están los optimistas. Giovanna Bertazzoni, de la sala de subastas Christies, cree que hay un cambio de tendencia en la conducta de compradores experimentados, porque "desde hace seis meses se ha apreciado un evidente aumento" en el número de obras de gran calidad que llegaron al mercado.

Los especialistas del mercado del arte hablan de una situación de "última oportunidad": era la primera vez en más de 20 años que se subastaba una escultura de Giacometti dedicada al tema del caminante. No importaba el precio. En Sothebys, donde se vendió Lhomme qui marche I, sólo dos anónimos pujaban por teléfono. En ocho minutos escasos, hubo vencedor y aplausos. Todo un espectáculo.

Ante tanta expectativa, se impone una pregunta: ¿La crisis abrirá los tesoros de grandes instituciones y colecciones privadas que buscan liquidez? ¿Habrá más ventas de grandes artistas que no sean los ya clásicos y vivos Damien Hirst, Jeff Koons o Miquel Barceló?

La impresión general es que la subasta del miércoles disfrutaba de condiciones excepcionales, pero que podrían repetirse. Georgina Adam, editora de la publicación The Art Newspaper dijo a la BBC que hay un mercado para las ofertas insólitas: "Si algo se presenta como la oportunidad de una vida, habrá gente que se gaste enormes cantidades de dinero porque es ahora o nunca". Claro, quedan pocas obras libres de maestros del siglo XX y "a medida que van a parar a los museos y a colecciones, la calidad declina a largo plazo", explica Don Thompson en el ensayo sobre la economía del arte El tiburón de 12 millones de dólares (Ariel).


Los clientes de Sothebys pujan por la estatua de Giacometti. - AFP

Thierry Ehrmann, director de ArtPrice, líder mundial en información sobre el mercado del arte, llama la atención sobre un dato: "El arte ha vivido una gran mutación sociológica. En los años cincuenta, había menos de 500.000 coleccionistas; ahora, hay más de 50 millones". Y añade: "Hemos aprendido de la crisis japonesa de los años noventa, cuando los bancos vendían todo lo que tenían. No creo que el caso de la estatua de Alberto Giacometti se repita mañana".

En Sothebys, hablan de "un mercado vivo". Su portavoz en España, Andreu Montgomery, asegura: "No digo que el arte se salve de la crisis, pero se trata de un mercado que no funciona como la bolsa. 2009 fue un año muy bueno y el miércoles, vendimos el 80% de los lotes". Pero ¿quién compra? ¿Sólo magnates rusos y jeques árabes?

La asesora de arte Lorena Martínez de Corral considera que es "difícil identificar a los compradores. Además de las instituciones culturales, hay coleccionistas privados o empresas que se juntan para formar una colección". Es el caso en España de Coca-Cola, cuya Fundación Juan Manuel Sáinz de Vicuña reúne en Valladolid 350 obras. "El contexto de crisis nos afecta, como a todo el mundo, aunque ni pensamos en deshacernos de parte de nuestra colección ni dejaremos de comprar. ¡Iremos a ARCO!", insiste Juan José Litrán, gerente de la fundación.

En España, la mayor colección de arte corporativa unas 800 obras la tiene La Caixa, una caja de ahorros. La directora de la colección, Ninfa Visbe, deja claro que tienen "un patrimonio que nunca se vende y que no se plantea vender". "Porque independientemente de la crisis, hay que seguir coleccionando", añade. A la Feria Internacional de Arte de Contemporáneo española, que arranca el próximo día 17, acudirá Fernando Meana, uno de los más importantes coleccionistas privados de España. "La venta de la estatua de Giacometti no tendrá consecuencias en el mercado. Soy un coleccionista y ya estoy pensando en comprarme una obra de arte", opina.

Depende del presupuesto de cada uno. José Guirao es optimista porque considera que el mercado del arte debe "estar siempre en movimiento, aunque hay en la actualidad y en general menos dinamismo. ¡El MUSAC lleva un año sin comprar nada!". En cuanto a la obra de Giacometti, se apuesta que la adquirió la familia gobernante Al Thani de Qatar, un rico emirato árabe.

I. S. de Ugarte / G. Fourmont, Londres / Madrid: Los grandes maestros salvan el arte de la crisis, Público, 5 de febrero de 2010

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