Capa y Gerda Taro, polémica sin fin
Gerda Taro (Gerta Pohorylle, Stuttgart, 1910) llegó a España en agosto de 1936 para cubrir, junto a su novio André Friedman (Robert Capa) la Guerra Civil española. Esta imagen fue tomada por un fotógrafo desconocido en el frente de Guadalajara en julio de 1937 pocos días antes de morir arrollada por un tanque durante la retirada republicana de Brunete.vInternational Center of Photography (ICP)
La "pequeña rubia" la llamaban en el frente. Mujer, judía, de izquierdas y novia del fotoperiodista más famoso de la historia. Demasiado como para que la historia le hiciera justicia por sí misma. Hasta ahora. La primera retrospectiva realizada de la escasa obra de Gerda Taro, nacida Gerta Pohorylle (Stuttgart, 1910), es el fruto de un trabajo de investigación complejo, y no del todo cerrado, que se concentra en un solo pero intenso año, entre agosto de 1936 y julio de 1937, cuando murió atropellada por un tanque en Brunete. Nada ha quedado de las fotos que hizo en París antes de llegar a España junto a su novio, Endre Friedman, un húngaro judío tres años más joven que ella. Juntos se habían inventado, para poder cobrar más caro, el personaje de un fotógrafo estadounidense de nombre Robert Capa del que se suponía que ella era la asistente y él su ayudante. El pastel se destapó pronto y él se quedó con el nombre y con la fama, pero, muy al principio, tanto monta, monta tanto; las fotografías que vendían bajo este seudónimo podían ser del uno o de la otra.
Miliciana republicana entrenándose en la playa. Alrededores de Barcelona, agosto 1936. Copia de época de una de las primeras imágenes tomadas por Gerda Taro a su llegada a Barcelona, ciudad en la que en aquel momento se vivía aún la euforia revolucionaria. La imagen fue publicada junto con otras de mujeres milicianas y voluntarias en la guerra en la revista 'Vu', de agosto de 1936. GERDA TARO / ICP
La retrospectiva sobre su obra recala ahora, hasta el 27 de septiembre de 2009, en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y, como le ha pasado siempre, llega acompañada de la amplia sombra que despliega otra magnífica exposición dedicada a las fotografías bélicas de Robert Capa. Si la de Taro incluye todo el material, extraordinario, que se le ha logrado atribuir hasta la fecha, la de Capa es un repaso de seis de sus reportajes de guerra: tres de la Guerra Civil española, uno sobre la invasión japonesa de China en 1938, las archifamosas instantáneas del desembarco de Normandía y las escalofriantes imágenes de la muerte de un soldado americano en Leipzig a manos de un francotirador alemán en abril de 1945.
'Chico con gorra de la FAI'. Barcelona, agosto 1936- Una de las imágenes icónicas de Gerda Taro durante su estancia en Barcelona. GERDA TARO / IC
Las dos exposiciones están organizadas por el International Center of Photography (ICP) de Nueva York e incluyen sólo tres de las imágenes inéditas encontradas en la famosa "maleta mexicana", ya que éstas serán motivo de una amplia muestra en otoño del próximo año. Aun así, la visita es imprescindible. Por el placer de ver copias de época de algunas de las imágenes más famosas del siglo XX y porque el montaje es impecable en la búsqueda, siempre polémica, de "la verdad" de los hechos que reflejan.
Gustavo Duran. Una de las pocas fotografías inéditas de la exposición. Realizada por Gerda Taro en el frente de Segovia, en ella aparece el músico y militar Gustavo Duran, sobre su moto. La copia se había perdido hasta que en el reciente hallazgo de "la maleta mexicana" aparecieron los negativos originales. JOAN SÁNCHEZ
Era de esperar, de todas maneras, que esta "verdad" fuera discutida. La exposición de Capa se abre con la secuencia reconstruida, con fotos tanto de Capa como de Taro, de la famosa y polémica imagen de la Muerte del miliciano. Es la versión del ICP, según la cual lo que comenzó siendo una relajada escenificación para los dos fotógrafos acabó con una bala perdida y la muerte real del soldado. La de José Manuel Susperregui, publicada hace un mes en Sombras de la fotografía (Universidad del País Vasco), es otra. Asegura que ha identificado por una imagen de la serie que el escenario de la imagen no es Cerro Muriano sino Espejo (Córdoba). El combate llegó allí cuando la foto ya estaba publicada. Por lo tanto, afirma, es un montaje.
Catalina Serra; Capa y Gerda Taro, polémica sin fin, El País, 7 de julio de 2009