El cincel de Bernini destella en la calle de Alcalá de Madrid
El mismo impulso que guió en Roma el cincel de Juan Lorenzo Bernini, uno de los más grandes escultores de todos los tiempos, vibra también en plena calle de Alcalá, en una iglesia barroca: las Calatravas. Tras la restauración a la que el templo está siendo sometido por la Comunidad de Madrid en un plan presupuestado en 1.290.793 euros, sobre el dintel de la puerta de la sacristía de este templo del siglo XVII ha surgido en todo su esplendor un insólito escudo heráldico. Su tamaño le convierte en el más grande de la ciudad. Sólo el que tachona el palacio arzobispal de Alcalá de Henares le supera en tamaño. Los trazos de casi todos sus componentes reflejan una finura desconocida en la heráldica madrileña. Antonio Sánchez Barriga, quien restaurara el templete romano de Donato Bramante, canon de la arquitectura renacentista, ve en el escudo, de las Calatravas, que él ha tratado aquí, "la impronta de Bernini o de alguno de sus más próximos discípulos. Su estuco fue hecho a la manera i...