Arte contemporáneo, arte a la baja

El pintor de las gambas, le llaman algunos. También de los insectos, de los pájaros, de las cosas cotidianas y pequeñas que plasmaba con trazo certero en tinta o en acuarela sobre papel. Qi Baishi (1864-1957), pintor de origen humilde y autodidacta, fue contemporáneo de Picasso y ahora le pisa los talones en el ránking de los artistas más cotizados del mundo. La noticia ha sacudido el mundo del arte. En 2009, este maestro de la primera vanguardia china se ha colocado, según el índice de Artprice, en el tercer lugar en la lista de artistas más vendidos, por detrás del mencionado Picasso y de Warhol; ambos han sufrido un descenso en el número de ventas, pero el alto precio alcanzado por algunas de sus piezas en subasta les mantiene en las alturas.

Jackson POLLOC: Number 5, Óleo/Lienzo. 1,22 x 2,44 metros.

La llegada de un artista chino al podio de los más cotizados era de esperar, dada la potencia del mercado chino. En 2007 ya se situó en tercer lugar desbancando a Francia, y no para de crecer. Según Artprice, en 2009 supuso el 17,4% del mercado global por detrás de Estados Unidos (27,9%) y Reino Unido (21,3%). Otro solvente estudio, el que ha elaborado la economista Clare McAndrew para TEFAF, la feria de arte de Maastricht, considera que China supone el 14% de la cuota del mercado global y augura mayores crecimientos.

Lo curioso es que toda esta potencia se concentra casi exclusivamente en su propio país. Los chinos compran arte chino en China. El 90% de los 70 millones de dólares que recaudaron las 564 obras de Qi Baishi que se vendieron en 2009 fueron adjudicadas por casas de subastas de Pekín, Shanghai y Hong Kong.

El caso de Qi es, además, paradigmático de lo que está sucediendo en el mercado global. El coleccionista se está volviendo conservador y apuesta por los valores ya consolidados. La demostración es que han cerrado muchas galerías de arte emergente en Pekín y, en cambio, las tres obras más caras del año son de artistas modernos o clásicos. El récord lo ostenta un magnífico dibujo de Wu Bin, pintor del siglo XVII (Dinastía Quing) que se vendió por 22,1 millones de dólares, según Artprice. Le siguen en la lista una caligrafía (14,2 millones de dólares) de Zeng Gong, artista del siglo XI (dinastía Song) y el ya citado Qi Baishi con un dibujo que costó 12,4 millones de dólares.

"Está claro que cuando hay crisis la inversión se refugia en los valores seguros", comenta el galerista Artur Ramon, que este año se ha estrenado en la TEFAF y considera muy ajustados a la realidad los recientes informes sobre el mercado. "Lo sorprendente es que, según el informe de la TEFAF, el precio medio de las obras de arte contemporáneo ha descendido un 51% este año, frente al 37% de descenso de las obras de arte moderno y de la subida del 2,6% en la obra de los grandes maestros", indica, y añade: "El mercado del impresionismo vuelve a estar en alza y el contemporáneo, que en los últimos años era el más especulativo, es el que ha ha bajado más".

Lo de los maestros antiguos también es una señal. En 2009, sin ir más lejos, en la lista de los top ten ya no hay ningún artista vivo y, en cambio, se puede encontrar a Rafael en un digno noveno puesto gracias a la venta de un dibujo que alcanzó los 42,7 millones de dólares.

Ya nadie duda de que estos años pasados se vivió una burbuja especulativa similar a la de los noventa y que ha explotado de la misma manera que lo hizo entonces. Según el informe de la TEFAF, las ventas en subasta bajaron un 32% en 2008 y la venta en salas, un 21%. Las casas de subastas se apretaron el cinturón y redujeron sus previsiones, sus catálogos y sus bases de garantías. Según Artprice, el número de ventas millonarias se redujo a la mitad entre 2007 y 2009 y esto produjo que el volumen total de ventas también fuera casi la mitad de los más de 9.300 millones de dólares de 2007, año del boom.

Los más perjudicados han sido los artistas contemporáneos, que en algunos casos se han retirado estratégicamente del mercado. Damien Hirst, por ejemplo, ha facturado 14 veces menos que en 2008 (año de su gran subasta millonaria) y Jeff Koons también ha visto cómo pasaba de vender por valor de 89 millones de dólares en 2007 a los 28 millones del pasado año, con una bajada de precios, en este período del 40%. Siempre según los datos de Artprice, lo mismo le ha pasado al japonés Takashi Murakami, que pasó de vender 32 millones en 2008 a los tres millones de 2009, o al indio Subodh Gupta, que pasó de 15,1 millones a 627.000 dólares.

"Es lógico que la crisis sea fuerte en el arte porque lo es en todo el sistema económico", explica la crítica y experta en mercado Lola Garrido. "En los noventa, la burbuja estaba en los impresionistas, porque muchos de los compradores eran inversores japoneses que especulaban con el ladrillo y los riesgos financieros; cuando entraron en crisis también se acabaron las compras millonarias de van goghs. Ahora la burbuja estaba en el arte contemporáneo y, como los que compraban muchas veces eran especuladores que provenían del mundo financiero y de las inmobiliarias, ha sido ahí donde ha golpeado más fuerte. Cuando pasa esto el dinero vuelve a lo seguro. Lo que no era lógico es que un Jeff Koons costará igual que un clásico de museo".

Tanto Artur Ramon como Lola Garrido advierten una cierta recuperación a principios de 2010, pero es algo que los estudios de mercado aún apuntan de forma muy débil, pese a los récords mediáticos como el giacometti que pulverizó a principios de año todos los datos. Se verá el próximo mes en las grandes subastas de Nueva York y Londres. Allí, como siempre, puede volver a haber récords: salen a subasta importantes obras de Warhol o Picasso, valores seguros. Otra cosa es que la media les siga.

Cifras de un negocio en la encrucijada

  • Los 10 artistas que más recaudaron en 2009: Picasso, Warhol, Qi Baishi, Mattisse, Mondrian, Giacometti, Léger, Degas, Rafael y Monet. De los españoles, además de Picasso, figuran Miró (12º), Dalí (65º) y Sorolla (93º) en la lista de los 100 artistas mejor vendidos del año.
  • La obra más cara colocada en subasta en 2009 fue el dibujo Cabeza de musa, de Rafael, vendido por 28,8 millones de euros el pasado diciembre en Londres. En 2010 ya se han batido récords mundiales con los 74,3 millones de euros por L'home qui marche, de Giacometti (en la imagen). De momento, la obra más cara del mundo, que no se vendió en subasta, sigue siendo Number 5, de Pollock, comprada en 2007 por el productor David Geffen por 109,6 millones.
  • El precio medio de una obra de arte contemporáneo se ha situado en 2009 en 14.000 euros (un 51% menos que en 2008); el de arte moderno es de 144.000 euros (37% menos) y el de maestros antiguos, en 50.000 euros (2,6% más).
  • Las ventas en subastas del arte contemporáneo son las que más han bajado: pasaron de los 915 millones de 2008 a los 378 millones de 2009.
Catalina Serra, Barcelona: Arte contemporáneo, arte a la baja, EL PAÍS, 14 de abril de 2010

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