El Arte en China. De Caochangdi al 798, el 'boom' del arte en Pekín

Caochangdi no es un barrio con atractivos bulevares, tiendas de diseño o bonitos cafés. Pero ahí, en esta zona de edificios grises y cuadrangulares de cemento y calles laberínticas sin señalización, a más de media hora en coche del centro, es donde se encuentran galerías y artistas que representan la nueva fuerza del arte contemporáneo chino. Y es que, al igual que los Juegos Olímpicos, el arte chino es centro de atención. Todos, tanto el gobierno como el mundo artístico, están aprovechando esta ocasión que llega en la edad de oro del arte chino. "Los artistas están produciendo sin parar," dice Esteban Andueza, un experto en arte chino contemporáneo. "Pero esto lleva a una excesiva comercialización y una menor calidad que afecta en la imagen del arte," añade.

sprklg (Flickr). Una exposición en el 798.

El boom del arte chino empezó en 2005 con la venta de obras por precios superiores al millón de euros en casas de subastas. Hoy, de los 100 artistas más cotizados del mundo, 30 son chinos. En mayo, según Artinfo, Christie´s vendió una obra de Zeng Fanzhi por 6,5 millones de euros. Zeng es parte del grupo vanguardista de artistas contemporáneos chinos que han visto una apreciación astronómica del valor de sus obras desde el comienzo de esta fiebre del mercado chino. Este grupo incluye a artistas como Liu Xiaodong, Wang Guangyi, Yue Minjun, Zhang Xiaogang, Cai Guoqiang o Xu Bing.

super.heavy (Flickr). Un paseo por Caochangdi.

La popularidad del arte chino se puede ver en todas partes. Hay tres bienales de arte importantes en China. En Shanghai, se han creado 20 museos oficiales de arte contemporáneo desde 2003. En Pekín, muchas embajadas tienen sus respectivas exhibiciones de arte, casi todas las galerías prepararon exhibiciones para los Juegos y el popular distrito de arte 798 fue designado una de las seis zonas turísticas para los visitantes olímpicos.

El 798, antes un complejo de viejas fábricas, que nació en 1992 como una zona de estudios baratos y experimentación desinhibida, hoy está lleno de galerías de todos los tamaños, caras tiendas de diseño, restaurantes internacionales, librerías e incluso una tienda masiva de Nike con sus productos más punteros. El epicentro de la animada vida del arte contemporáneo chino recibió aproximadamente seis millones de euros para mejoras pre-olímpicas. Sus calles laberínticas tienen, repentinamente, señalizaciones y mapas, las viejas, oxidadas y a veces agujereadas tuberías de la calefacción central fueron sustituidas por unas plateadas, brillantes y nuevas. Los callejones y esquinas llenos de basura y escombros se han convertido en agradables paseos y terrazas.

sprklg (Flickr). Arte en el 798.

No todos están contentos con este fenómeno. "Esto no es arte; es moda," dice Gu Zhenqing, director de la galería Li Space, que acaba de abrir hace un mes en Caochangdi. Gu, que también es comisario, decidió abrir ahí su galería por la excesiva comercialización del 798 y siguiendo los pasos de otras influyentes galerías, que están convirtiendo este destartalado barrio en un nido artístico. Según Gu, esta moda ha hecho que los precios sean demasiado caros y que los coleccionistas empiecen a buscar galerías independientes y nuevos artistas prometedores. "El arte chino está pasando por la edad de oro, pero se necesitan calidad y nuevos planteamientos para continuar estando presentes en el mundo internacional del arte," añade.

Desde la aparición del arte contemporáneo en China, los artistas creaban pensando en cómo mostrar China al mundo exterior, imaginando qué esperaban los europeos o americanos. Es a partir de 2000 cuando el gobierno se da cuenta de que el arte da buena imagen a China y no es una declaración política, por lo que lo empieza a apoyar activamente. Después de la apertura, los artistas deben enfrentarse con los problemas sociales de su día a día y los cambios de las últimas décadas en el país. Gu, que fue un comisario independiente durante los 90 y a veces hasta perseguido por las obras vanguardista que representaba, apuesta por lo que llama "la Nueva Sangre China": jóvenes artistas (o artistas no tan jóvenes que están volviendo a crear) que se plantean estos temas. Para Gu, es en zonas como Caochangdi donde se les puede encontrar.

TraitorFrog (Flickr). Bienvenidos a Pekín.

Estas galerías no son fáciles de encontrar. Hay que ir en taxi, saber dónde están o llamar antes para preguntar. Pero merece la pena, por lo que a continuación te damos una lista de interesantes direcciones. Toma nota: Li Space de Gu está dentro de un nuevo complejo construido con ladrillos rojizos que recuerdan a antiguas fábricas abandonadas. Merece la pena visitar China Art Archives and Warehouse, del artista estrella Ai Weiwei, que fue el precursor de esta tendencia y trajo su estudio a esta zona hace siete años, cuando todos le creían loco por mudarse al medio del campo. También puedes ver la galería suiza Urs Meile, diseñada por Ai —una agrupación de edificios minimalistas y bajos cubiertos de ladrillos grises que recuerdan los hutongs de los tradicionales callejones pekineses—. Para tomar un café, busca la galería Universal Studios o el Three Shadows Photography Art Center. En la zona está National Film Museum y el espacio artistic Platform China, que ayudó a empezar este boom de las galerías en la zona.

Direcciones útiles
  • Li Space de Gu: Red 1-F Caochangdi / teléfono: 86 10 5127 3272
  • China Art Archives and Warehouse: 200 Caochangdi / teléfono: 86 10 8456 5152
  • Urs Meile: 104 Caochangdi / teléfono: 86 10 6433 3393 / web
  • Universal Studios: A-8 Caochangdi/ teléfono: 86 10 6432 2600 / web
  • Three Shadows Photography Art Center: 155 Caochangi / teléfono: 86 10 6432 2663
  • National Film Museum: 9 Nanying Road / teléfono: 86 10 6431 9548 / web
  • Platform China: 319-1 East End Art Zone A, Caochangdi / teléfono: 86 10 6432 0091 / web
Lina Yoon (Pekín): De Caochangdi al 798, el 'boom' del arte en Pekín, www.soitu.es, 20 de agosto de 2008

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