martes, 26 de agosto de 2008

Hallada una escultura femenina de una emperatriz en Sagalassos

Un grupo de arqueólogos dirigido por Marc Waelkens, de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), que realiza excavaciones desde 1990 en el suroeste de Turquía encontró una colosal cabeza de mármol perteneciente a una emperatriz romana.

Una obra distintiva: ¿Faustina la Mayor?

La pieza fue descubierta en un edificio lleno de escombros donde el año pasado se desenterró una enorme estatua del emperador Adriano. Se cree que el hallazgo -encontrado en el histórico Sagalassos, que fuera un importante centro urbano- representa a Faustina la Mayor, esposa del emperador romano Antonino Pío. El lugar fue abandonado luego de ser sacudido por varios fuertes terremotos. La supuesta cabeza de Faustina apareció entre los escombros de un complejo de baños que parcialmente destruido por un terremoto entre los años 540 y 640 d.C. Aunque desenterrada a apenas seis metros de donde se encontró la estatua de Adriano, la pieza estaba en un nivel más alto entre los escombros.

En un principio, los arqueólogos creyeron haber encontrado una estatua de la esposa de Adriano, Vibia Sabina, quien fue obligada a casarse con el emperador homosexual a los 14 años de edad. Pero cuando le dieron la vuelta, el rostro resultó ser muy diferente de las representaciones normal de Sabina. Esta era una mujer más madura con labios carnosos y un distintivo peinado. Según los expertos, la mayoría de las características faciales de la cabeza se relacionan con Faustina la Mayor, quien se casó con el hijo adoptivo de Adriano y su sucesor como emperador, Antonino Pío. Faustina era muy respetada especialmente por sus obras de beneficencia. La pareja disfrutó un matrimonio feliz durante 31 años hasta la muerte de ella muerte en 141 d.C. En sus memorias, Antonino la declaró formalmente diosa.

El lugar donde aparecieron las estatuas en Sagalassos fue probablemente un frigidarium, un cuarto con una piscina fría usada por los romanos después de un baño caliente. Era parte de un complejo de baños más grandes que está siendo desenterrado muy cuidadosamente por los arqueólogos. Los fragmentos no fueron encontrados en el piso del frigidarium -debajo de los escombros del terremoto- sino en un lugar más alto. Esto sugiere que no estaban originalmente en este cuarto, sino que más bien fueron traídos desde otro lugar del complejo, probablemente desde la alcoba del emperador. Los arqueólogos piensan que ese cuarto tuvo alguna vez estatuas de Adriano, Faustina la Mayor y otros miembros de la llamada dinastía romana Antonina, que en su mayoría pertenecieron a una aristocracia provinciana proveniente de España o del sur de Francia.

Cabeza de Adriano (2007)

La estatua de Adriano fue probablemente traída al frigidarium para quitarle su armadura dorada o para convertirla en cemento en un horno cercano. Los fragmentos se pueden ver ahora en una exposición del Museo Británico de Londres. Sin embargo, el frigidarium tenía estatuas colosales propias. En el suelo del cuarto los expertos encontraron la parte frontal de dos enormes pies femeninos, rodeados de mosaicos que siguen los contornos del vestido largo de las estatuas.

Paul Rincón: ¿Una colosal emperatriz?, BBC Mundo.com, 14 de agosto de 2008

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