Un mapa artístico de la sinrazón

Obra de Elena del Rivero - Aimee Anthony. Corcoran Gallery
La idea de limpiar y catalogar los papeles, para luego ensamblarlos en una gran cortina de 100 metros de largo, no nació enseguida. Primero, Del Rivero cerró su casa para preservar todas aquellas memorias. Luego vivió con ellas y entendió que el papel era el recuerdo físico de miles de personas que podían estar vivas o muertas después de los atentados. "Después de limpiar, tratar y catalogar los papeles, quemé los nombres personales. Como había muchos documentos en chino y japonés, tuve que pedir ayuda a dos traductores", recuerda. Así nació Home: A Chant, una instalación que exhibirá la galería Corcoran de Washington desde hoy y hasta el 16 de noviembre.
La inmensa instalación es un verdadero mapa emocional de los atentados que se cobraron la vida de 2.800 personas en 2001. "Esta obra es un grito para volver a empezar. Es la destrucción del hogar en una sinrazón, y la voluntad de querer curarse a pesar de todo", explica Del Rivero. "Quemé los nombres, primero por respetar la privacidad de aquellas personas. Pero también por darle una dimensión mayor, por querer retratar el dolor y la tragedia que existe más allá del 11 de septiembre".
Esta artista, nacida en Valencia, trabajó en este testamento de los atentados durante cinco años. Expuso la obra en otoño de 2006 y durante tres meses en el Instituto Valenciano de Arte Moderno. De allí la llevó al Museo Patio Herreriano de Valladolid, y ahora ha captado la atención de la Corcoran, todo un referente del arte internacional en la capital de Estados Unidos.
Junto con Home: A Chant, Del Rivero exhibe una obra que precedió a este inmenso tejido contra la barbarie. Se trata de un conjunto de gigantescos trapos de cocina colgados del techo, confeccionados meticulosamente a partir, también, de papel. La artista empapeló el suelo de su casa durante seis meses en verano de 2000, manteniendo su actividad diaria intacta. Posteriormente, recogió este material y creó una instalación "que refleja la opresión a la que a veces nos somete el hogar", dice. "Es un lugar tradicional que puede adquirir dimensiones monstruosas, creando severas molestias". Esta reflexión artística sobre el hogar recibe el nombre de Home, un juego de palabras con la típica expresión americana de "Hogar, dulce hogar".
Esta exposición es la avanzadilla de una serie de actos culturales que la Embajada española en Estados Unidos ha preparado con motivo de la apertura, en 2010, de la Casa de España en Washington. Hasta septiembre, se han organizado conferencias, exposiciones y proyecciones cinematográficas.
David Alandete (Washington), Un mapa artístico de la sinrazón, El País, 29 de julio de 2008